El Bernabéu ovaciona a una familia peruana
El pontífice pone paz por un día al Real Madrid defendiendo la sinodalidad
MadridEn el estadio Santiago Bernabéu hace tiempo que se aclaman jugadores extranjeros, los más importantes de la plantilla. Vinícius, Rodrygo, Valverde y Mbappé llegaron a Madrid como deportistas profesionales y, a pesar de algunos episodios racistas inherentes al mundo del fútbol, la integración de personas privilegiadas no ha sido nunca un gran problema. Pero este lunes en el Bernabéu se aclamaba otro tipo de extranjeros, aquellos que tuvieron que dejar su tierra para encontrar "mejores oportunidades".
ya había dejado claro que repudia la "prioridad nacional" que fomenta la extrema derechaya había dejado claro que repudia la "prioridad nacional" que fomenta la extrema derecha.
Por eso no sorprende que una parte nada despreciable de los asistentes sea de origen forastero, en concreto latinoamericano. Como Beatriz, una mujer de mediana edad originaria de El Salvador, que ha ido cautivada por el firme mensaje del Papa sobre la inmigración porque "es muy humano". El Papa también ha aprovechado la ocasión para reivindicar la Iglesia colectiva, la sinodalidad, "la familia eclesial", el hecho de "generar comunidad" sin que la gente "se cierre" en sus grupos. Pero también que "la humanidad recupere sus fundamentos".
También hay creyentes de otros lugares del Estado, como Ana y Núria, dos mujeres de Segovia y Elche que han venido para la misa del Corpus y la de hoy. "Nos emociona, es el representante de Cristo en la Tierra y queremos estar cerca. Nos gusta todo lo que dice", afirma Ana. Pero no todos son afortunados y hay grupos de jóvenes que rondaban por el estadio pidiendo entradas. Todos ellos para ver al Santo Padre. Un sacerdote le ha dado una a un chico: "Gracias al cura podré entrar, he venido para ver al Papa y finalmente podré", dice.
Madridismo
Este lunes, en el curioso y moderno estadio del Real Madrid, León XIV, vestido con su túnica blanca (solo un par de días después de reconocer que, a pesar de que el Papa sea de todos los equipos, Robert Prevost –él– es del Madrid), ha ejercido de jugador local y ha concentrado más aplausos de los que probablemente se habrá llevado la actual plantilla merengue en una temporada para olvidar. En el Bernabéu, se han seguido escuchando los cánticos habituales, como el oé, oé, oé, Madrid, Madrid cambiado por León, León, e incluso el Papa ha participado del juego cuando ha cantado un gol en el minipartido simulado que se ha hecho en el escenario: "La Iglesia de Madrid ha marcado un golazo", ha dicho.
El presidente reelegido del Madrid, Florentino Pérez, anunció que haría una oferta millonaria por un jugador este martes. Quizás le ayudará a financiar la operación otra idea para explotar el madridismo del Papa. En la tienda del club ya se venden las camisetas con el nombre de "Papa" y el dorsal XIV con números romanos. "Del Real Madrid... para gustos colores, como que va de blanco...", sostiene bromeando a el ARA el obispo de Tortosa, Sergi Gordo, rodeado de decenas de obispos que han presenciado el acto desde el césped.
"Es muy fuerte que haya dicho que es del Madrid, pero es verdad que estuvo mucho en España", dice un joven que no llega a la treintena. León XIV visitó múltiples veces España cuando era prior de los agustinos, es cierto, pero no se sabe el porqué de su afición.
Hace dos años que Mbappé llegó al Real Madrid un junio como este, también el fin de semana después del Corpus Christi, y hace 17 que llegaba Cristiano Ronaldo, pero este año el Bernabéu ha fichado para su historia al Papa el día antes de que aterrice en Barcelona.