Las brigadas españolistas no dan tregua retirando esteladas: "Son unos cobardes"

La mayoría de los municipios asaltados vuelven a colocar la simbología independentista

Un escuadrón españolista retirando una estelada.
04/05/2026
5 min

BarcelonaEl Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) repintó hace dos semanas el mural independentista de la plaza Cívica de la UAB que el rectorado había borrado por orden judicial durante la Semana Santa y que hacía trece años que daba la bienvenida a los estudiantes. Solo dos días después, el españolismo lo eliminó. Lo hizo la asociación Unión de Brigadas, que agrupa siete grupúsculos de toda Cataluña –cuatro de los cuales están activos–, sobre todo del área metropolitana de Barcelona, que se dedican a quitar simbología independentista de la vía pública.

Esta organización, que apuesta por la acción directa, nació menos de un año después del referéndum del 1-O, cuando el independentismo colgaba lazos amarillos para reclamar la libertad de los presos políticos. La parálisis del Procés no ha detenido, ni mucho menos, su actividad. De hecho, estos destacamentos organizados están más activos que nunca, como se desprende de sus publicaciones en las redes sociales, donde se jactan de retirar "espantajos" en referencia a las esteladas, casi cada día.

Su modus operandi siempre es el mismo. Tienen una red de colaboradores que les avisa a través de chats telefónicos de los pueblos donde hay esteladas. Y van de madrugada, con pasamontañas para no ser reconocidos y palos de grandes dimensiones para quitar esteladas izadas, o con sprays de pintura para borrar las pintadas. Lo hacen con una actitud desafiante y se encaran con los vecinos si alguno de ellos les reprocha lo que hacen.

En las últimas semanas, decenas de pueblos han sido objetivo de las acciones, que acostumbran a protagonizar el mismo grupo de tres o cuatro personas, como se puede comprobar en los vídeos que cuelgan en las redes sociales. En estos vídeos también piden donaciones para gasolina y material con un número de cuenta, a nombre de Francisco José M. Q., y un teléfono para efectuar los pagos. L'ARA ha hablado con el portavoz de la asociación, David Cosculluela, que asegura que empezaron a actuar en agosto de 2018 "después de la agresión a una mujer que arrancaba lazos en el parque de la Ciutadella" de Barcelona, según relata. Como asociación, dan "apoyo jurídico y logístico" a las brigadas para "sostener la neutralidad de los espacios públicos". ¿Por qué son anónimos y van encapuchados y de noche? Porque han "recibido amenazas de muerte, señalamiento de personas que les han llamado al trabajo, los CDR han venido a casa" y lo hacen de noche "para no tener altercados ni provocaciones" en una acción directa que "es más rápida que la administrativa". Alquilan los vehículos que usan para preservar la identidad de sus miembros.

Cosculluela fue número tres de las listas de Vox en las elecciones de Barcelona en 2023, pero apunta que la asociación es plural en el seno del espanyolismo –tienen una estrecha relación con Impulso Ciudadano y S'ha Acabat– y que se financia con donaciones anónimas. Comenta que actúan "varios días por semana" y que el número de colaboradores supera la treintena, aunque no quiere concretar la cifra. Cosculluela afirma que han recibido una cuarentena de denuncias y solo en algún caso, como en Ripoll, han sido condenados por daños en el proceso de retirada del símbolo independentista.

Esteladas de hierro

Cornellà del Terri ha sido uno de los últimos municipios asediados con la sustracción de una de las dos esteladas que tienen en el pueblo. Ante la proliferación de las acciones, este y otros pueblos han optado por instalar esteladas metálicas para complicarles la vida. "Las de tela son muy fáciles de quitar", admite el alcalde, Salvador Coll. También en Tàrrega han optado por banderas de metal a doce metros de altura, pero las brigadas han ideado un sistema de palos con pintura que les ha permitido desfigurar la enseña.

El alcalde de Cornellà del Terri, que también es el presidente de la Associació de Municipis per la Independència (AMI), denuncia la impunidad con que actúan estos grupos. "Todas las denuncias que se presentan a los Mossos se archivan porque dicen que no atacan símbolos constitucionales, pero sí que dañan mobiliario urbano como los postes donde hay las banderas o los rítulos de los municipios", remacha. En este supuesto, fuentes de los Mossos dicen que sí que es denunciable, pero dejan claro que si solo quitan esteladas no se considera "extremismo violento ni delito de odio". Así, lo único que pueden hacer es "identificarlos" y si hay agresiones o coacciones, como ya pasó en Verges, abrir diligencias.

Lo mismo pasa en la Garriga, punto de asaltos constantes. Su alcaldesa, Meritxell Budó, que también es presidenta de la Associació Catalana de Municipis (ACM) y exportavoz del Govern, recalca que habían presentado denuncias que no prosperaron y que lo que siempre hacen es "reposar las esteladas cada vez que las roban". Asimismo, aduce que es "difícil identificarlos": "No sé si pretenden dar miedo, pero son unos cobardes que actúan de noche y tapados, que no se atreven de día –remacha–. La irán quitando de noche y nosotros la pondremos de día", sostiene sobre la estelada que preside la rotonda del pueblo. En cambio, Cosculluela afirma que también actúa "gente de los pueblos", pero bajo el anonimato. En Calella también se ha vandalizado la emblemática estelada de la plaça de Catalunya: "Lo hacen tan a menudo que no tiene nada de especial. La iremos reponiendo cada vez, no nos acabarán la paciencia ni el dinero", remarca el alcalde, Marc Buch. No presentan denuncia por la falta de recorrido judicial que tiene.

Ataques inútiles

En cualquier caso, la mayoría de los ataques son en vano. En la UAB, el mural independentista ha vuelto a ser repintado. Y todos los consistorios consultados dejan claro que cada vez que les quitan una estelada la reponen al cabo de pocos días. "Evidentemente que la volveremos a poner, así lo hacemos cada vez que nos las quitan", dice el alcalde de Llanars, Amadeu Rossell, que no era ni consciente de que hace solo unos días les arrancaron una estelada. A su vez, el alcalde de Seva, Pol Barnils, también relata una avalancha de asaltos. En este municipio se puede ver la estrategia simbiótica con Impulso Ciudadano, que en 2023 consiguió la retirada de la estelada de la fachada del Ayuntamiento, por orden judicial. En cambio, la estelada de la fachada lateral del consistorio no se ha podido retirar. Aun así, hay otra en un palo en la entrada del municipio que "es sustraída dos o tres veces al año" y que van "reposando".

Estas brigadas también cuelgan vídeos antiguos como si fueran actuales, para hacer ver que no paran. Lo corroboran los alcaldes bagencs de Artés y Navàs. "Desde la Diada, hay una estelada roja y en el vídeo se ve cómo arrancan una azul", dice Jaume Casals, alcalde cupaire de la segunda localidad.

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