La caída libre de (casi) todo el independentismo


BarcelonaLos dos millones de votos independentistas de las elecciones del 2017 (y del referendo del 1-O) marcaron un hito histórico que define una época ya superada. El Proceso ha terminado y, mientras los actores protagonistas intentan recuperar el aliento –y poner punto y final a las consecuencias de la represión del Estado–, el movimiento evidencia que está en caída libre. Las elecciones del año pasado fueron la demostración más fehaciente: en las catalanas se perdieron 700.000 votos respecto al 2017 (y casi 100.000 en comparación con las del 2021, en plena pandemia) y en las europeas, 1 millón de votos respecto a las nuevas semanas que representan a las del 2019.
En una entrevista en RAC1, el presidente del ANC, Lluís Llach, reconoció que el número de socios de la entidad ha caído hasta los 30.000, cuando había tenido más de 40.000 hasta hace poco. Aunque la Asamblea no hace públicos sus datos de afiliación, sí lo ha hecho en ocasiones puntuales en el pasado y sabemos que en 2022 llegó a tener 45.000 (al menos eso es lo que comunicó la propia ANC). La entidad ha perdido, pues, a uno de cada tres socios en los últimos años, y sus movilizaciones también han ido perdiendo afluencia. Tampoco sabemos exactamente cuántos socios ha perdido el Consejo de la República, que ya tiene nuevo presidente. Mientras iban creciendo había un contador en su página web que llegó a superar los 100.000 afiliados (había que realizar una aportación de 10 euros una única vez). Internamente, se asume que este número ha ido bajando, especialmente el de los socios activos: 8.000 han votado en las elecciones de esta semana cuando en 2021 lo hicieron más de 22.000.
La opacidad en los datos de militancia es también una característica habitual de los partidos, pero las votaciones internas dan la posibilidad de ir actualizando la cifra de vez en cuando. Sabemos que la CUP tiene unos 2.200 militantes y que en algún momento del pasado reciente había comunicado a unos 3.000; que ERC ha perdido 1.500 militantes desde 2019 hasta situarse en 8.300 (a pesar de todo, sigue siendo el partido independentista con más militantes) y que Junts es el partido que, sin hacer aspavientos, mejor está esquivando la quema generalizada: tiene unos 6.500 militantes, los mismos que en el 2021. Aliança Catalana está en un momento inverso al resto, el contento todavía es temprano para saber hasta dónde llegará.
La excepción que confirma la regla
Y entonces está Òmnium Cultural. La entidad presidida por Xavier Antich ha perdido a 5.000 socios en los últimos dos años, pero la ganancia neta en los años del Proceso supera ampliamente los resultados de todo el resto de actores conjuntamente. En el 2010, encaminados hacia los 50 años, Òmnium tenía 24.000 socios, que multiplicó por dos en el 2015, por seis en el 2018 y por ocho en el 2019. 181.000 socios es la cifra que llegó a mantener el peligro de que la lengua llegó a mantener hasta el 2022. catalana.
Los detalles de la semana
Después de 700 años las monjas clarisas se han despedido del Monasterio de Pedralbes en una última recepción por Santa Eulalia. Asistió el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y también el líder de ERC, Oriol Junqueras, que todavía no han resuelto si compartirán gobierno en la ciudad. En un momento de la recepción uno estaba a la derecha y otro a la izquierda, y con vía libre para cruzarse, pero... pasaron de largo. ¿No se vieron?
Desnuclearizar Cataluña. Hay pocas cosas que unan Junts y ERC, pero este concepto formaba parte del último programa electoral de ambos. Probablemente por eso se ha entendido poco que ambos partidos independentistas se hayan abstenido en el Congreso y hayan permitido la aprobación de la propuesta del PP para prorrogar la vida útil de las centrales nucleares. Una votación que, en cualquier caso, no es vinculante para el gobierno español.