¿Qué se ha descubierto hasta ahora en el juicio contra los Pujol?

La Fiscalía continúa sospechando del origen del dinero de Andorra, mientras que la defensa de la familia insiste en que provenían de la herencia del abuelo Florenci

Jordi Pujol Ferrusola llegando a la Audiencia Nacional el pasado 29 de enero
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MadridLa fortuna de los Pujol en Andorra provenía de la famosa herencia del abuelo Florenci o de comisiones ilegales a cambio de favores políticos? Es la gran cuestión que intenta dilucidarse en un juicio que ya lleva 24 sesiones y que ha hecho desfilar hasta ahora por la Audiencia Nacional 200 testigos. Los interrogatorios, con problemas técnicos recurrentes y repetidos vacíos de memoria, están versando especialmente sobre las operaciones que protagonizó Jordi Pujol Ferrusola, que se enfrenta a 29 años de prisión por cinco delitos. Muchos testigos han acreditado el papel del hijo mayor como intermediario: él ofrecía "muchas oportunidades de negocio" a empresarios –todo eran relaciones entre privados– y, a cambio, recibía una contraprestación si el proyecto acababa cuajando. Ahora bien, la Fiscalía Anticorrupción cree que los movimientos de dinero servían para enmascarar comisiones que respondían a una "red de clientelismo" que había tejido su padre desde la Generalitat. De momento, durante el juicio, este favoritismo no ha quedado acreditado.

Cas Pujol

El dinero en Andorra es el quid de la cuestión. Josep Maria Pallerola, que fue gestor bancario de la familia, ha apuntalado –con matices– la versión de las defensas: en los años noventa, Jordi Pujol Ferrusola fue a abrir una cuenta y le dijo que llevaba la herencia del abuelo, pero no lo acreditó con ningún "papel o documentación". Y en los años posteriores hizo "muchos ingresos" con dinero que llevaba en "bolsas o mochilas". El banquero no sabe de dónde procedían, ya que ellos solo comprobaban que no vinieran de la droga, de las armas o del terrorismo. Tampoco lo tiene claro la UDEF, que reconoció que eran "de origen desconocido". Son dos afirmaciones que sirven al fiscal para dudar de su licitud y a las defensas para reiterar que no se ha acreditado que provinieran de la corrupción.

Los primeros días del juicio, la defensa de la familia aportó un libro para demostrar que el dinero era de Florenci Pujol, pero la UDEF cree que la "dinámica" de las cuentas "no respondía ni a la gestión" de la herencia ni a un "reparto lógico". Además, no encontraron ningún documento que hablara de "la existencia de fondos en Andorra". Sin embargo, la defensa del primogénito ha hecho notar que era "normal" que unos "fondos no declarados en el exterior" no constaran para poder ocultarlos a la Agencia Tributaria.

La instrucción puso la lupa en operaciones "inexistentes" en Andbank vinculadas con las cuentas de Jordi Pujol Ferrusola que el juez consideró que eran "simuladas" para "ocultar la procedencia" del dinero. Durante el juicio han desfilado un buen puñado de testigos con dinero en Andorra: constan documentos que demuestran movimientos de dinero entre cuentas de numerosas personas y el primogénito de los Pujol, pero los testigos aseguraron que ni lo sabían ni tuvieron nada que ver. Josep Maria Pallerola lo enmarcó en el sistema de compensaciones que había en aquella época –"no había el control que hay ahora"– para facilitar que los clientes pudieran tener dinero sin tener que cruzar la frontera. "A mí nadie se me ha quejado", defendió. Y el abogado del primogénito, Cristóbal Martell, ha hecho patente sucesivamente que los clientes no se quejaron cuando lo descubrieron y no echaron de menos dinero.

El rol de intermediario

¿Qué hacía Jordi Pujol Ferrusola? Un testigo lo resumió así: "No se hacen papeles, pero es una tarea muy importante. Perseguir, insistir, aclarar y ayudar a pactar cosas. Hay empresas que viven exclusivamente de eso". "Es un servicio esencial y determinante", recalcó un empresario. En un caso, el primogénito fue tan "insistente" que acabó siendo "molesto". Los testigos han coincidido en decir que era un procedimiento "normal y habitual" y que las cantidades que cobraba –entre el 2% y el 5%– eran de precio de mercado.

Ahora bien, la UDEF y la Fiscalía no se lo creen. El investigador de la policía española considera que hay una "ausencia de actividad de valor justificativo" y una "irracionalidad económica" en muchas operaciones. Y el fiscal se aferra a los testigos que dijeron que no habían visto al primogénito en las operaciones que están en duda. De hecho, constantemente, las acusaciones ponen en cuestión la existencia de las intermediaciones a la vista de que no hay facturas o documentos que las acrediten. El primer día del juicio, por ejemplo, un amigo del primogénito reconoció que le pagó 670.000 euros sin que existiera ningún "contrato formal". Pero con el paso de las sesiones, a pesar de la insistencia y las sospechas de las acusaciones, esto se ha ido normalizando. Un empresario justificó que no suscribían contratos porque Jordi Pujol Ferrusola era una "persona de confianza".

¿Dónde están las influencias de los Pujol?

Tampoco se han acreditado las supuestas influencias que ejercía la familia Pujol a cambio de comisiones. De hecho, ni los empresarios ni los hermanos ni el padre están acusados de tráfico de influencias, un delito por el que podría ser más fácil condenarlos. Un ex alto cargo de la Generalitat subrayó que no recibió ninguna "influencia, sugerencia o coacción" para dictar la autorización ambiental para el vertedero de Tivissa. Otro testigo negó que Oriol Pujol mediara para que el Institut Català de Finances diera un aval a una empresa: lo gestionó él mismo con el entonces conseller Josep Huguet, que era de Esquerra y a quien él conocía de Manresa. Esta semana ha habido un testigo que ha apuntado que Jorge Barrigón, que es uno de los empresarios acusados y era amigo de Josep Pujol, se "vanagloriaba de que conseguía los concursos que él quería".

En más de una ocasión, han aparecido intervenciones de administraciones que estaban gobernadas por el PSC. Pero, a pesar de ello, el instructor de la UDEF cree que los Pujol tenían mano: aludió a la "transversalidad" que "siempre se ha otorgado" a Convergència i Unió y se mostró convencido de que el primogénito tenía un "dominio fáctico de todas las instituciones".

Un proyecto que aparece recurrentemente es Azul de Cortés, un complejo turístico en México. La Fiscalía cree que el primogénito "simuló operaciones de inversión", un relato que los testigos han desmontado. "Fue una operación totalmente real", dijo un testigo. "Es absolutamente imposible simular un proyecto de esta naturaleza, es inmenso y hay una ingente cantidad de documentos", añadió otro.

El papel de la policía patriótica

La Audiencia Nacional también ha permitido estudiar la intervención de las cloacas del Estado en la génesis de la causa. Han declarado cinco responsables de la policía patriótica y dos directivos de Banca Privada de Andorra (BPA). Joan Pau Miquel, que era el consejero delegado, explicó que Marcelino Martín Blas –jefe de asuntos internos de la policía española– le dijo que el estado español estaba "en guerra" con el nacionalismo catalán y le pidió las cuentas bancarias de las familias de Artur Mas, Oriol Junqueras y Jordi Pujol. Higini Cierco, el propietario de BPA, describió una "película de terror mala" y un "miedo descomunal".

Eso sí, ambos negaron que ellos filtraran la información de la famosa captura de pantalla que publicó El Mundo. Y Celestino Barroso, que fue agregado de Interior en la embajada de España en Andorra, reveló que quien le encargó que contactara con BPA fue Pedro Esteban, que era comisario jefe de la Brigada Provincial de Información (BPI) de Cataluña y le había pedido que les avisara de que el Banco Madrid –que era la filial de BPA– tenía "problemas". Ahora bien, los policías patrióticos José Manuel Villarejo, Marcelino Martín Blas y Bonifacio Díez Sevillano lo negaron todo.

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