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Política 19/04/2022

Convivir con el espionaje: "He tenido cuatro móviles en cuatro años"

A pesar de tener la certeza de haber sido espiados recientemente, hace tiempo que los dirigentes del Procés toman precauciones en las comunicaciones

6 min
Junqueras, Artadi, Borràs, Puigdemont, Sànchez, Batet y Rius este martes en Bruselas.

BarcelonaHace meses –en algún caso años– que el grupo de investigación Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, se puso en contacto con decenas de personalidades vinculadas al Procés por si podían analizar su móvil. ¿El motivo? La posibilidad de haber sido víctimas de Pegasus, un virus ideado por la empresa israelí NSO que solo comercializa con estados y a través del cual se puede obtener toda la información de un teléfono móvil sin que el afectado se entere. El resultado del estudio canadiense fue positivo: habían sido infectados, pero ya hacía tiempo que todos ellos actuaban como si estuvieran siendo espiados. Hasta nueve víctimas explican su experiencia al ARA.

1.
Artur Mas
L’expresident Artur Mas en una imatge recent.

El expresident Artur Mas no sabe ni cuándo ni cómo fue víctima de Pegasus, pero apenas hace una semana el grupo de investigación Citizen Lab se puso en contacto con él por si podían analizar su móvil. Les proporcionó el anterior dispositivo –ahora tiene uno nuevo– y, efectivamente, le notificaron que había sido infectado con el virus. En su caso, no pudieron determinar las fechas en que fue espiado ni durante cuánto de tiempo, pero cree que lo que ha salido a la luz es solo la punta del iceberg. "Esto puede ir más allá", dice, aseverando que seguirá haciendo un uso restringido del móvil como hace, afirma, desde hace años: "En 2010, cuando llegué a la presidencia de la Generalitat, ya dejaba el móvil fuera de las reuniones ante la extrañeza de mis colaboradores".

2.
Jordi Sànchez
Jordi Sànchez, en una fotografia d’arxiu.

El ataque al teléfono de Jordi Sànchez es el primero que se ha registrado. Como personaje clave del Procés, intentaron entrar en su dispositivo ya en septiembre del año 2015 a través de un enlace que recibió por SMS sobre una supuesta noticia que le podía interesar: "Nuevas injerencias de los fiscales españoles. Amenazas a Junts pel Sí y la CUP". Lo relaciona con el contexto –después de la manifestación del Once de Septiembre–, pero también con la investigación que ya abrió en 2015 la Fiscalía de la Audiencia Nacional sobre el Procés. Sànchez recibió 25 ataques entre el 2017 y el 2020 y recuerda que los intentos coinciden con fechas clave: enabril del 2017 cuando hay una reunión determinante para el referéndum del 1-O, o en julio del 2020, justo cuando obtuvo permisos para salir de la prisión y estaba preparando el congreso fundacional de Junts. De todo esto se ha enterado hace diez días, pero no tomará nuevas medidas porque asegura que "ya hace tiempos" que actúa teniendo en cuenta la posibilidad de ser espiado.

3.
Josep Rius
Antoni Bassas entrevista Josep Rius, a partir de les 11 h

Josep Rius es una de las personas más cercanas al expresident Carles Puigdemont. Explica que siempre había tenido la sensación de sentirse "espiado", pero que no ha sido hasta ahora que ha tenido constancia de ello. La intervención a su móvil fue en julio del 2019, las mismas fechas en que tenía programada una reunión con el abogado Gonzalo Boye sobre la estrategia jurídica del expresident: entonces actuaba de enlace entre la prisión y el exilio. No consta ningún ataque registrado en 2017 porque Rius se cambió el móvil, pero recuerda mensajes de aquel momento vinculados a ataques: le llegaban enlaces con supuestas noticias de Puigdemont donde fácilmente él, jefe de gabinete del presidente, podía clicar por motivos profesionales. No notó nunca nada excepto un verano reciente: su móvil dejó de funcionar durante dos semanas y tuvo que cambiar varias veces de dispositivo.

4.
Jordi Solé
Jordi Solé és el nou eurodiputat d'ERC

El eurodiputado de ERC Jordi Solé empezó a ser consciente de que lo habían espiado cuando los expertos canadienses de Citizen Lab se pusieron en contacto con él el marzo pasado. No le extrañó, teniendo en cuenta los precedentes en su partido: "Que no me sintiera sorprendido no quiere decir que no esté indignado". Su teléfono fue atacado dos veces en junio del 2020, justo unos días antes de asumir el acta de parlamentario. Clicó, sin ser consciente, en un mensaje de texto que le enviaba supuestamente la tesorería de la Seguridad Social. Resultado: terminal infectado. No teme que pueda quedar comprometido, puesto que asegura que los espías no podrán ver nada "más allá de fotos de mi familia". Enseguida cambió de móvil, pero lo guarda por "si alguna vez tiene que servir como prueba". "Llegaremos hasta el final", asegura.

5.
Marcel Mauri
Marcel Mauri, vicepresident d'Òmnium

El exvicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, sabía que le habían entrado en móvil cuando se publicó el caso de espionaje a Roger Torrent y Ernest Maragall en julio del 2020: "Por no levantar la liebre y no decir nada hasta que se publicara el informe, acordamos hacer una acción colectiva para recoger más casos y tener más fuerza". Reconoce que han extremado las medidas de protección, pero revela que en la época de Muriel Casals las reuniones importantes ya las hacían sin móviles. "Cualquier prevención es poca", concluye Mauri, que de los 19 ataques que recibió vía SMS solo le acabaron entrando 3 al clicar enlaces de noticias "por curiosidad".  

6.
Elisenda Paluzie
Elisenda Paluzie

Elisenda Paluzie sabe que ha sido espiada desde que accedió a la presidencia de la ANC en 2018: "Me encontraron un micrófono activado a distancia y un software que transmitía lo que tecleaba en el móvil". Se cambió el Android que tenía por un iPhone, que también fue infectado. "Después volví a tener un Android y ahora un iPhone, he tenido cuatro móviles en cuatro años, dos de los cuales infectados", explica resignada. Ahora, cuando recibe algún SMS sospechoso, se lo reenvía a Elies Campo, uno de los investigadores del Citizen Lab, sin abrirlo. "En agosto de 2020 nos hizo una sesión con ejemplos de SMS vectores de ataques para que vigiláramos y nos hicieron instalar la VPN para detectar intrusiones". Sí que admite que sospecha que alguna información interna de la ANC que ha publicado algún medio de Madrid la podrían haber pasado los cuerpos policiales con el espionaje sufrido.

7.
Albert Botran
Albert Botran, diputat de la CUP

Fa un año Citizen Lab se puso en contacto con la CUP para rastrear los teléfonos de algunos de sus dirigentes por las sospechas de espionaje y el del diputado en el Congreso Albert Botran fue uno de los afectados, a pesar de que no había notado nada extraño. "El 'ataque lo recibí antes de la investidura de Pedro Sánchez porque nos reuníamos con JxCat y ERC y debían de querer saber como nos posicionaríamos", opina. No ha tomado ninguna precaución nueva desde que sabe que ha sido vigilado. De hecho, usa el mismo móvil que fue infectado y que le dio el Congreso cuando fue escogido porque "el mal ya está hecho". Sea como fuere, Botran pedirá uno de nuevo: "Solo te lo cambian una vez y yo ya pedí otro porque se me rompió la pantalla del primero, pero es una causa de fuerza mayor y no me lo harán pagar".

8.
Marta Rovira
Marta Rovira en una imatge d'arxiu

Era el verano de 2020 y la secretaria general de ERC, Marta Rovira, buscaba desde el exilio suizo cursos de formación sobre procesos de paz y la resolución de conflictos políticos. Recibió un SMS del instituto Swisspeace, especialista en la materia, y clicó. Era falso: móvil infectado. "No pensé que fuera un mensaje malicioso. [...] Sabían perfectamente que picaría", explica. La dirigente republicana tiene constancia de dos infiltraciones por aquellas fechas, que cree que responden al hecho de que la dirección del partido tenía "reuniones estratégicas" y también que ella tenía dos encuentros "altamente confidenciales" con personas de perfil diplomático. Todavía hoy no quiere revelar la identidad. No fue hasta unos meses después que Citizen Lab le confirmó el espionaje y le vinieron dos pensamientos a la mente. El primero: "Tienen toda mi vida". El segundo, que había "expuesto a otras personas". Denuncia que su caso es especialmente grave, puesto que el espionaje se ha producido en territorio suizo y, por lo tanto, "fuera de la legislación española".

9.
Josep Maria Ganyet
Josep maria Ganyet, acompanyat del President de la Genaralitat, Quim Torra, a una imatge d'arxiu

En octubre de 2019 el empresario y divulgador Josep Maria Ganyet recibió un mensaje al móvil con una noticia sobre la sentencia del Procés que le pareció interesante. "Fue clicar y decir, hostia, no, que Google no puede enviar noticias", rememora. Analizó la URL y vio que era ransomware: "Me di cuenta enseguida de que alguien me espiaba". Se explica que fuera un objetivo por su papel de divulgador en temas como la ciberseguridad y también por su relación con dirigentes como Toni Comín. ¿Qué hay que hacer a partir de ahora? No clicar en enlaces sospechosos, no descargar aplicaciones piratas y tener siempre las últimas versiones. Pero un diagnóstico final: "Si tienes a un Estado en contra, es muy difícil protegerse".

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