El exasesor de Sílvia Orriols que dice que Lamine no es catalán y que se ríe de la Patum
Gerard Juny se ha dado de baja de Alianza tras la expulsión del candidato de Figueres
BarcelonaGerard Juny se daba de baja esta semana como militante de Aliança y responsable de comunicación en la Selva. "Aliança se me queda demasiado a la izquierda y demasiado acomplejada", afirmaba mientras admitía que les seguiría votando porque no había "nada más". El joven gerundense tomaba esta decisión después de que la dirección expulsara al candidato en Figueres, Arnau Liesa, por mantener una relación sentimental con una exalumna de dieciséis años.
Justo después de estallar el escándalo, Juny hacía un tuit en el que daba públicamente su apoyo al ahora ya exalcalzable. "Es un error que se le aparte", decía. Lejos de reconsiderar su posicionamiento, dos días más tarde replicaba a la periodista Laura Fa y defendía la relación argumentando que las chicas que ya tienen dieciséis años pueden "abortar, hormonarse y cambiarse de sexo sin el consentimiento de los padres".
No es el primer despropósito ni será el último de este activista que se manifiesta también por la entrada en el partido de exmiembros del PSC o de SCC. Seguirá liderando Nacionalistes als Carrers, una organización que impulsó en 2025 y que reivindica el estado catalán y la "remigración". De hecho, Juny no se cansa de repetir que las personas que han nacido aquí, pero son de padres extranjeros, no son catalanas. En este grupo incluye a jugadores del Barça como Lamine Yamal o Alejandro Balde, a quienes considera "ciudadanos de Cataluña, pero no catalanes".
Tampoco lo es para él quien asume su catalanidad con naturalidad a pesar de que su familia provenga de otros países como Naim Smaili, que se ha hecho popular por versionar canciones populares catalanas.
Seguidor de Trump, Netanyahu, Bukele o la ADF, Juny había sido hasta ahora uno de los escuderos de la líder del partido, Sílvia Orriols, siempre en primera línea. La acompañó a los juzgados en mayo por la sanción de 10.000 euros de la Generalitat por unas declaraciones contra la inmigración musulmana.
También formó parte del reducido grupo que le apoyó y coreó su nombre en la Patum de Berga, donde Orriols fue abucheada. Ante las protestas contra la máxima dirigente del partido, Juny optó por ridiculizar la fiesta.
A pesar de que Alianza defiende los derechos LGTBI y la misma Orriols ha colgado la bandera de este colectivo en Ripoll, la exmilitante lo considera una "tontería woke" y ha denunciado que hacerlo es de "patéticos e ignorantes".
Sí que comparte con Orriols su beligerancia contra la CUP, a cuyos militantes tilda de "sucios" o de "ratas", y se ha jactado de que los grupúsculos españolistas que arrancan esteladas hayan estropeado el mural de la UAB.