Animales

Consejos para que gatos y perros pasen el verano sin sobresaltos

Estos animales gestionan bastante mal el calor, por eso hay que tener claro cómo actuar para evitar sustos como una deshidratación o un golpe de calor

Gato con un ventilador
26/07/2026 - 07:00 h.
4 min

Las olas de calor no solo las sufrimos los humanos. Las temperaturas altas, el bochorno y las noches tropicales también pueden pasar factura a nuestros animales de compañía, por eso es interesante acomodar su entorno y las actividades diarias de manera que puedan pasar el verano de la mejor manera posible. Como explica el veterinario Jaume Martínez, del Centre Veterinari el Masnou, que hace cerca de cuarenta años que se dedica a velar por la salud de los animales de compañía, el calor, "si no vivieran con nosotros, lo vivirían muy bien, porque estarían quietos durante el día, no harían nada, estarían a la sombra, en un lugar fresquito. Y más los gatos, que son especialistas en encontrar el lugar más frío para refugiarse". Como reflexiona Martínez, pasarían el día descansando, intentando hidratarse cuando pudieran, "y es por la noche que estarían más activos: irían a comer, irían a cazar, no estarían haciendo esfuerzos inútiles". Con nosotros es diferente: "La cosa cambia porque nosotros, evidentemente pienso en el caso de los perros, los sacamos a pasear por lugares que pueden estar asfaltados o con superficies que se calientan mucho, y eso hace que el calor lo sufran de una manera muy diferente".

Partiendo de esta premisa, pues, el veterinario tiene muy clara una primera recomendación: "Tenemos que evitar siempre que hagan actividad en las horas del día que hace más calor, y si queremos salir con nuestros perros debemos hacerlo a primera hora de la mañana o ya hacia el atardecer". En este sentido, recuerda que los perros reducen mal la temperatura y que necesitan beber mucho más que nosotros, "por eso cuando salimos debemos llevar suficiente agua para ellos y asegurarnos de que tengamos agua cerca para mojarlos". "También hay que pensar que nosotros vamos calzados y ellos no, y que es mejor evitar superficies que se calientan mucho, como el asfalto, que puede llegar a más de sesenta grados y provocarles quemaduras". En el caso de los gatos, Jaume Martínez reconoce que es un poco más fácil gestionar los días de mucho calor, "ya que ellos son hábiles en encontrar su zona de confort. Eso sí, lo importante es que tengan agua fresca disponible".

Perro bebiendo agua

El calor también puede derivar en algunos cambios de conducta, y no debemos extrañarnos si están más apáticos y con menos ganas de hacer cosas. Dependerá de la raza, pero no nos debe sorprender que no muestren mucho interés cuando les decimos de salir. Como explica el veterinario, especialista en perros deportistas, es habitual que hagan "conductas de evitación, es decir, que intenten no hacer nada". ¿Y cómo podemos detectar que sufren excesivamente por el calor? A menudo, en el caso de los perros, explica Martínez, la gente ve que jadean todo el día y se lo toman como si estuvieran cansados, pero en realidad están sudando, y eso indica que están pasando mucho calor. En el caso de los gatos, lo podemos ver cuando los encontramos quietos y con la boca abierta jadeando. Para ayudarles, lo mejor es facilitar que haya corriente de aire o poner un ventilador que ayude a cambiar la temperatura, porque "ellos regulan el calor aumentando el ritmo respiratorio, cogiendo aire y sacándolo rápido". "Así enfrían la caja torácica y, por contacto, el resto del cuerpo". En el caso de los perros, otra señal que indica que tienen mucho calor es cuando vemos que les gotea la lengua. En cuanto a los gatos, podréis notar que se ponen nerviosos y empiezan a jadear o a salivar en exceso, o incluso que tiemblan, vomitan o que tienen las encías de un color más oscuro e intenso de lo normal. Ante cualquier señal de alerta, consulte rápidamente al veterinario.

Hay razas de perros que sufren aún más el calor, "todas las que se consideran derivadas de los braquicéfalos (los de hocico chato), que tienen muchas más dificultades para intercambiar temperatura, ya que tienen más problemas respiratorios y más dificultades para refrigerar el cuerpo", explica Jaume Martínez. Y no debemos olvidar que hay otros aspectos que influyen en la gestión del calor, como la edad, el peso y las condiciones físicas. En todo caso, nos puede hacer sospechar que algo va mal "si abren la boca y no la cierran nunca y tienen la lengua fuera y ves toda la garganta abierta sin movimiento". "En este caso, habrá que enfriarles las ingles con agua fresca, que no fría, envolverlos con una toalla mojada en agua fría y llevarlos rápidamente al veterinario", relata. En cuanto a los gatos, los que están expuestos a un mayor riesgo de sufrir un golpe de calor son los de cara chata, los gatos senior, los gatos obesos y los que sufren enfermedades cardíacas o problemas respiratorios.

Finalmente, en cuanto a las actividades que podemos hacer con los perros en verano, el veterinario propone apostar por las actividades de agua, si les gusta el agua, pero sin olvidar que aunque los perros acostumbran a ser excelentes nadadores, hay quienes no saben nadar bien y se cansan mucho. "En estos casos, sería bueno ponerles un chaleco de flotación para que no se cansen tanto y no gasten tanta energía", concluye.

Consejos si convivís con un perro

1. Mantener una buena hidratación. Deben tener agua fresca y limpia a disposición las 24 horas.2. Que dispongan de un lugar donde estén protegidos del sol. Podéis refrescar el ambiente con un ventilador o aire acondicionado, si tenéis.3. Mojadlos para refrescarlos y si les gusta el agua y disponéis de espacio exterior, podéis ponerles una pequeña piscina en una zona de sombra para que puedan refrescarse.4. Es importante mantener una buena higiene y cepillarles el pelaje a menudo para quitar el exceso de pelo. Si los lleváis a cortar el pelo, que sea lo suficientemente largo para protegerlos del calor y de las quemaduras solares.5. Si el calor hace que tengan menos apetito, adaptad los horarios de las comidas a las horas más frescas.

Recomendaciones si convives con un gato

1. Que dispongan siempre de agua fresca en el bebedero. Si ponéis una fuente con movimiento continuo, mejor.2. Facilitad que tengan zonas en la casa donde encuentren un espacio fresco y protegido del sol para que puedan descansar. Intentad mantener dentro de casa un ambiente lo más fresco posible y si usáis el aire acondicionado, procurad evitar que el aire les llegue directamente.3. Respetad su descanso. Cuando hace calor, los gatos están menos activos y es bueno evitar sesiones de juego intenso o que el gato salga al exterior cuando hace mucho calor.4. Mantened los hábitos de cepillado, porque es normal que en esta época pierdan más pelo. Si tienen el pelaje muy largo, se podría recortar un poco en axilas y tripa, pero siempre evitando que esto les estrese.5. Si hace mucho calor, podéis refrescarlos con toallas húmedas desde la cabeza hasta el lomo.

Viajar con animales de compañía

Si en verano viajáis con vuestros animales de compañía, debéis tener presentes algunas cosas. En el caso de los gatos, si os vais pocos días, el veterinario del CV El Masnou recomienda que "salvo que estén muy acostumbrados a viajar, mejor que se queden en casa y que alguien de confianza pase cada día a ver cómo está". "Podemos usar comederos automatizados y debemos prever que siempre tengan acceso a agua fresca. También habrá que limpiarles la caja de arena para evitar que se estresen". Ahora bien, si nos los llevamos y viajamos con ellos en el coche, debemos garantizar que el habitáculo esté fresco y nunca dejarlos en el coche, aunque parezca que no haga mucho calor. Con los perros, más o menos igual en relación con las precauciones en el coche, y añade otros aspectos a tener en cuenta, como hacer las paradas recomendadas para que hagan sus necesidades, llevarlos con los sistemas de retención homologados, llevar la documentación necesaria allá donde vayamos y asegurarnos de que están correctamente vacunados.

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