¿Qué impide un frente común entre ERC y Junts para un concierto económico?

Los republicanos defienden su pacto con el PSOE y los junteros les acusan de conformarse con un modelo insuficiente

Puigdemont, Junqueras y Turull en Waterloo
Act. hace 23 min
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BarcelonaLa propuesta para una nueva financiación económica pactada entre los socialistas y los republicanos no gusta a Junts, que ya ha avisado de que no apoyará a ella cuando llegue al Congreso. Los junteros acusan a ERC de haber aceptado una simple "actualización" del modelo que, aunque incrementaría en 4.700 millones el dinero que Cataluña recibe del sistema, no resuelve ni el déficit fiscal ni el de infraestructuras. La propuesta de Junts es un concierto económico que dé a Cataluña la llave de la caja. Es decir, que permita a la Generalitat recaudar todos los impuestos y decidir cuál es su contribución al Estado, como ocurre con el modelo vasco-navarro. Para ello, sería necesaria una modificación de la ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas (Lofca) que Junts insta a ERC a negociar conjuntamente en Madrid. "Hemos comunicado a ERC la idea del frente común en temas nucleares de Catalunya", ha subrayado el secretario general de Junts, Jordi Turull, en una entrevista en Catalunya Ràdio este jueves. Ahora bien, ¿qué impide ese frente unitario entre ambas fuerzas independentistas?

El principal obstáculo para que esta estrategia unitaria se materialice en el Congreso es el punto de partida de ambas partes en la negociación. ERC remarca que, pese a no ser un concierto, el acuerdo alcanzado con el PSOE aporta más recursos para reforzar los servicios públicos en Catalunya, y que la alternativa es que se queden en las arcas de Hacienda. Aún está pendiente una segunda fase de las conversaciones, en la que los republicanos aspiran a incrementar la financiación para las competencias no homogéneas de la Generalitat, habilitar a la Agencia Tributaria de Catalunya (ATC) para recaudar los grandes impuestos y ganar en capacidad normativa sobre los tributos. "Estamos convencidos de que lo máximo posible está en torno a lo que hemos pactado. Queda mucho trabajo por hacer. Ahora estamos negociando la recaudación del 100% del IRPF", dijo el líder de ERC, Oriol Junqueras, en una entrevista en este diario. En esta tesis, Junqueras ha encontrado a un aliado inesperado en el exalcalde Xavier Trias: "Es un mal acuerdo de financiación, pero quizá sea lo único posible", dijo el exdirigente juntero.

Al otro lado, Junts se mantiene en la defensa del concierto económico, que ya no logró cuando, en 2012, el expresidente Artur Mas –que también ha defendido la idea del frente común– lo quiso negociar con el gobierno de Mariano Rajoy. Pese a admitir que los 4.700 millones adicionales serían objetivamente una "ganancia", Turull ha pedido a ERC no conformarse y dar el visto bueno a un acuerdo que, según ha dicho, no sirve para dar respuesta a las necesidades de un país que ya ha rebasado los ocho millones de habitantes: "A lo que no queremos renunciar es a más de 10 millones. vuelven", ha dicho. Después de una década con un modelo caducado, Junts reprocha a los republicanos no estar "aprovechando" la ventana de oportunidad que supone la debilidad del gobierno de Pedro Sánchez para poner al Estado contra las cuerdas y obligarle a claudicar con el pacto fiscal.

Relaciones poco fluidas

Otro de los escollos es el estado de las relaciones entre Junts y ERC: fuentes de ambas formaciones reconocen al ARA que los contactos, aunque están ahí, no son "fluidos". Tampoco es especialmente buena la relación que mantienen los dos jefes de filas de republicanos y junteros en Madrid, Gabriel Rufián y Miriam Nogueras. Rufián carga a menudo contra Juntos acusándoles de alinearse con el PP y Vox, mientras que Nogueras le tacha de "portavoz del PSOE". En declaraciones desde el Congreso este jueves, el portavoz de los republicanos volvió a disparar contra Junts: "No comparto la crítica de los convergentes, o de la derecha catalana, que dice que si [el acuerdo] es bueno para el resto, no vale. No estoy en contra de que a Jaén le vaya mejor", dijo. Sobre si intentará convencer a los junteros para acercar posturas, ha contestado que intentará "hablar con la izquierda sobre todo, que es la más racional". Algunas voces de Sumar han expresado reticencias, así como el BNG.

Con la idea de convencer a Carles Puigdemont, Junqueras avanzó esta semana que quiere visitar al expresidente en Waterloo para abordar el modelo de financiación, pero también temas como la aplicación de la ley de amnistía. Turull insinuó que, si Junqueras quiere reunirse con Puigdemont, basta con que le escriba "cuando esté por Bruselas": "Para quedar tampoco son necesarias grandes formalidades", apuntó.

En todo caso, ¿son irreconciliables las posiciones de ERC y Junts? Por el momento, republicanos y socialistas combinan la estrategia de presión a los junteros con llamadas a la negociación. Lo ha vuelto a hacer este jueves la consejera de Economía, Alícia Romero, en una entrevista en RTVE tras defender el modelo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Según ha dicho, ahora hay un "esqueleto del modelo" al que todavía se podrían incorporar mejoras, antes de que se empiece a tramitar en el Congreso "antes del verano".

Ahora bien, y como los republicanos, la consellera insiste en que la suya es la propuesta "más posibilista" y "realista": "Me gustaría decirle a Junts, con qué apoyo piensa aprobar en el Congreso un concierto económico para Catalunya. Me gustaría saber con quién cuentan", ha afirmado. Por su parte, Turull le ha contestado que es "lamentable" no poder contar con los diecinueve diputados del PSC en el Congreso para esta votación. Tampoco se ahorró un dardo hacia el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a quien acusó de "no pintar nada" en esta negociación. "Estará mirando una serie de Netflix [...] Hace lo que le dice Sánchez", concluyó.

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