Incendio en el PP: Alberto Fernández Díaz denuncia a Daniel Sirera por "irregularidades"
El exconcejal señala que se han incumplido los estatutos en múltiples decisiones, pero la dirección estatal ratifica el apoyo al actual líder barcelonés
BarcelonaAl PP de Barcelona no hay tregua y un nuevo incendio afecta al líder del partido en la ciudad, Daniel Sirera. Según ha podido saber el ARA, el exportavoz municipal Alberto Fernández Díaz ha presentado una denuncia interna contra Sirera con el argumento de haber "incumplido" los estatutos del partido con los nombramientos en los consejos de distrito y también con las "afiliaciones". El pulso continúa y va a más con una denuncia interna que ya está en manos del PP estatal. A pesar de todo, la dirección de Alberto Núñez Feijóo no ha alterado su rumbo en esta guerra: de momento la denuncia está guardada en un cajón y mantiene el apoyo intacto a Sirera, según ha podido constatar este diario.
¿En qué se basa la denuncia de Fernández Díaz? Pide un informe de los afiliados del año pasado por cada distrito para saber si viven allí o no; reclama los cambios de afiliados de un distrito a otro o de un distrito proveniente de otro municipio; y pone la lupa sobre las comisiones gestoras que se pusieron en Sarrià-Sant Gervasi, Horta y Sant Andreu, porque el cambio habría ignorado la junta local de la ciudad. Los críticos con Sirera denuncian que ha puesto en marcha una operación para poner gente afín. La cuestión es que los estatutos aclaran que hay que estar afiliado al distrito donde se vive o se trabaja.
Consultado por el ARA, Fernández Díaz no ha querido valorar la denuncia afirmando que no quiere "comentar cosas internas", si bien ha apuntado que "hace semanas" que se presentó el escrito. A su vez, fuentes cercanas a Sirera comentan que "todo el que está afiliado en un distrito es porque vive o trabaja allí" y afirman que desconocían que se hubiese presentado alguna denuncia, como tampoco el hecho de que la dirección estatal la hubiese ignorada. La dirección de la ciudad se ratifica con la estrategia de fichar gente joven para el partido o personas provenientes de América Latina, aunque es consciente de algunas críticas por esta apuesta.
Fernández Díaz no es un verso libre, representa una parte de la militancia del PP barcelonés molesta con la retahíla de cambios de Sirera. No solo porque consideran que se han "destrozado" los distritos o que se ha "vaciado de contenido" el partido con la "superficialidad" a base de vídeos "absurdos", sino por haber cambiado las presidencias de los distritos del partido para poner a personas que, aseguran, no viven ni trabajan allí.
Aunque no cita casos concretos, la lupa se pone en los consejos de distrito: por ejemplo, en el cambio de Tatiana Cabrera en el consejo de Sant Andreu desde febrero, a pesar de que había sido nombrada consejera de Sarrià-Sant Gervasi a finales de 2024; Sirera también puso a José Antonio Calleja, presidente del partido en Sants-Montjuïc, como consejero de Sarrià-Sant Gervasi, y dejó el cargo en su distrito de toda la vida, pero conservó la presidencia del partido. También se cuestiona el nombramiento de Susana Clerici en Horta. Fuentes cercanas a Sirera aclaran que Clerici, que vive en Les Corts, puede ser afiliada en Horta precisamente porque es consejera en el distrito.
Guerra de lejos
El 4 de marzo hubo un acto organizado por Sirera que pretendía ser un gesto de reconciliación con Fernández Díaz, ya que fue invitado a una mesa redonda en la que también estaba el presidente provincial de Barcelona, Manu Reyes, con quien el actual líder también ha tenido tira y afloja. Pero este acto no detuvo nada. De hecho, la denuncia interna ya se había presentado antes y se mantuvo después. La paz que pretende Sirera en el PP de Barcelona atraviesa dificultades, a pesar de la junta local creada en noviembre del año pasado y presidida por él, con el visto bueno de la dirección estatal, en la que nombró como miembro a Fernández Díaz y a otras 36 personas.
Sirera ha intentado hacer algún gesto más para aproximarse a los críticos –capitaneados por Fernández Díaz–, pero no ha servido para contentarlos. Continúan movilizados en una cruzada que han intensificado desde las elecciones municipales del 2023: con críticas públicas de Fernández Díaz, movimientos internos contra el plan actual en los distritos y diversos cuadros y militantes movilizados para convencer a la dirección de Feijóo para que lo destituya. Esto se suma al choque de Sirera con la dirección provincial. Ahora bien, Sirera fue nombrado ponente en el congreso del PP y ocupa desde el verano pasado un puesto en la ejecutiva estatal popular, lo que confirma su idilio con Feijóo.