Jair Domínguez niega ante el juez haber llamado a la violencia contra Vox: "El puñetazo en la boca era una expresión metafórica"
Los ultras piden dos años de prisión para el humorista por un presunto delito de odio
BarcelonaEl humorista Jair Domínguez se ha enfrentado esta mañana al juicio impulsado por Vox contra él. La formación de extrema derecha lo denunció por un presunto delito de odio por haber dicho que al "fascismo" y a los "nazis" se les combate con un "puñetazo en la boca", unas declaraciones que hizo en 2021 en Catalunya Ràdio. Los ultras consideran que las declaraciones iban dirigidas a ellos y le piden dos años de prisión.
En la vista en la Audiencia de Barcelona, Domínguez ha respondido solo a las preguntas de la Fiscalía, que no ha formulado acusación contra él, y de su defensa, que lleva el abogado Jaume Alonso-Cuevillas. En respuesta a su letrado, ha afirmado que con sus palabras no estaba incitando a la violencia contra Vox o contra ninguna persona en particular. "No, de ninguna manera", ha reiterado. "El puñetazo en la boca era una expresión metafórica [...] Una manera de acallar el fascismo y el nazismo, creo que se entiende perfectamente", ha dicho. "Me refería literalmente al fascismo y al nazismo", ha insistido.
A la vez, ha remarcado que su imagen pública en los medios es una "versión amplificada" de sí mismo, una "versión humorística y exagerada" muy identificada por los oyentes: "Siempre ha habido este carácter histriónico que me acompaña", ha afirmado, para reiterar que no es partidario de la violencia y que su comentario de hace cinco años no iba más allá de una llamada a "plantarse ante el auge del fascismo y el nazismo". "Solo hago referencia a Vox en la primera parte del monólogo, cuando hablo de las elecciones [...] Hablo históricamente de lo que representa", ha añadido.
La acusación de Vox, por contra, ha considerado que sus palabras sí que fueron "contundentes" a favor de la violencia y que iban dirigidas contra sus votantes, "a los cuales [Domínguez] califica de Catalunya poliginera neonzazi", ha defendido el abogado de los ultras, que ha negado que todo ello se pueda enmarcar en una "broma" del humorista. "El puñetazo en la boca no requiere una interpretación sofisticada", ha dicho, destacando, además, que la expresión se hizo en un contexto de "violencia" contra actos electorales recientes de los de Santiago Abascal.
Los Mossos vieron "sarcasmo e ironía" en las declaraciones
La polémica declaración de Domínguez la hizo después de las elecciones catalanas en las que los de Santiago Abascal entraron al Parlament con 11 diputados: "El fascismo y los nazis se combaten con un puñetazo en la boca. No hay medias tintas, no se negocia con el fascismo", dijo. Contrariamente a lo que defiende Vox, sin embargo, los Mossos tampoco vieron delito, tal como ha explicado en el mismo juicio el agente al que se encargó el análisis de las declaraciones, el único testigo que ha habido en el juicio.
En el informe policial, tal como ha recordado, se llegó a la conclusión de que el "monólogo" de Domínguez se hizo en tono de "sarcasmo e ironía" y que, después de sus palabras, no hubo ninguna "reacción violenta" o "hecho relevante" que se pudiera relacionar. El agente ha destacado que, a pesar del contexto de "polarización" del momento, las declaraciones se hicieron en un programa de "gran audiencia" con "gente de diferentes pensamientos políticos", y ha añadido: "No creemos que las personas que hacen actos violentos lo escuchen".
La Audiencia de Barcelona juzga el caso después del seria de la semana pasada a raíz de la orden de detención dictada por el juez para que el humorista compareciera en el juicio. Domínguez reaccionó con perplejidad: "Estoy en casa tranquilamente y no me encuentran", dijo, dejando claro que no necesitaba la citación para recordar que tenía el juicio, que ha quedado visto para sentencia. A la espera de las conclusiones del tribunal, Domínguez ya dejó claro hace unos días que no se arrepiente de sus comentarios sobre los ultras. "Lo volvería a hacer [...] No paramos de decir que la violencia no es una opción, pero ellos no paran de usarla contra nosotros. Quizás no pongamos la otra mejilla", argumentó en RAC1.