El juez ordena detener a Elisa Mouliaá por no haber comparecido por la querella de Errejón
El magistrado cree que ha mostrado una "clara e inequívoca voluntad de sustraerse a la acción de la justicia"
MadridEl juez que investiga a la actriz Elisa Mouliaá a raíz de la querella que presentó Íñigo Errejón por presuntas calumnias ha ordenado su detención y que sea puesta a disposición judicial. Lo ha acordado 24 horas después de que la actriz no compareciera a la tercera citación como investigada. En el auto, al que ha tenido acceso el ARA, Arturo Zamarriego argumenta que Elisa Mouliaá "ha manifestado reiteradamente su voluntad de no comparecer" en los juzgados, cosa que demuestra una "clara e inequívoca voluntad de sustraerse a la acción de la justicia". La orden de búsqueda y captura estará vigente hasta junio de 2031. Además, el magistrado deduce testimonio al decanato de los juzgados de Madrid por si la "reiterada incomparecencia" de Mouliaá constituye un delito de desobediencia a la autoridad judicial. La actriz estaba citada este lunes a las once de la mañana en los juzgados de la plaza de Castilla, pero no se presentó alegando que estaba trabajando en el extranjero, y aseguró en las redes sociales que estaba disponible telemáticamente.
Mouliáa ha vuelto a insistir este martes en que trabaja fuera y que se ofreció a declarar por videollamada, cancelando su jornada laboral, pero que el juez lo denegó. "No es justicia cuando los titulares llegan antes que las notificaciones", ha rematado en las redes para denunciar que se ha enterado de la orden de detención por los medios de comunicación.
El viernes ella misma ya anunció en X –en un tuit que posteriormente borró– que no iría a declarar en persona porque estaría trabajando entre Dubái y el mar Rojo con un "contrato profesional internacional" vigente entre el 8 de junio y el 31 de julio: "He acreditado documentalmente que estaré en zonas sin cobertura y con comunicaciones muy limitadas", había repetido en las últimas horas en diferentes tuits. Cuando se constató que no iría, ella misma aseguró en X que había cancelado la jornada laboral y que estaba en el hotel "preparada" y con "señal" para conectarse con videollamada.
Su abogada, Yurena Carrillo, se lo hizo constar al juez. A la salida de los juzgados, ante los medios, Carrillo explicó que ella había ofrecido la posibilidad de que la actriz declarara telemáticamente y lamentó que el magistrado "ni siquiera" contestó a la petición. "No lo ha considerado", dijo. "No sabemos si habría funcionado o no. Ella ha intentado conectarse y no tenía cobertura, pero lo que no se intenta no se consigue", añadió.
Una querella por calumnias
argumentando que no quería "cargar sola" con el peso de la denuncia en "Curioso país aquel en el que la atención mediática se centra en la denunciante mientras la causa principal continúa pendiente de resolverse", se ha quejado insistentemente Elisa Mouliaá los últimos días. ¿Por qué lo decía? Los últimos movimientos del caso principal estuvieron marcados por las idas y venidas de la actriz. En el mes de febrero, en cinco días, pasó de retirar la acusación argumentando que no quería "cargar sola" con el peso de la denuncia a mantener la acusación y la petición de tres años de prisión y una indemnización de 30.000 euros. A principios de enero el juez envió a Íñigo Errejón a juicio, pero aún está pendiente de que la Audiencia de Madrid resuelva el recurso de apelación que presentó su defensa. Es el último paso que le queda para evitar sentarse en el banquillo de los acusados.
La tercera plantada
El lunes fue la tercera vez que Elisa Mouliaá evitaba comparecer en persona ante el juez por la querella por calumnias. La primera convocatoria fue el 27 de marzo. Mouliaá anunció en televisión su "firme propósito" de no comparecer y aquella cita se acabó suspendiendo porque Alfredo Arrién, que era su abogado, tenía una intervención quirúrgica. El segundo intento fue el 24 de abril. La actriz pidió volver a suspenderla y el juez lo rechazó, pero ella no acudió alegando que estaba de baja por enfermedad. Dos días después un médico forense fue a su casa y concluyó que estaba plenamente capacitada para declarar. Finalmente, en una nueva resolución, el 14 de mayo el juez la citó para el 15 de junio y añadió una "prevención expresa" por si acaso: "De no comparecer, podrá acordarse su detención". Y esto es lo que ha acabado pasando.