La Encuesta del ARA

La mayoría de catalanes, a favor del cordón sanitario a Vox pero no a Aliança

Hay diferencias importantes entre lo que se considera extrema derecha

Ignacio Garriga y Sílvia Orriols
03/05/2026
4 min

BarcelonaHay definiciones que permiten aproximarse al concepto de extrema derecha. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) la considera "la forma más iliberal que puede tomar un partido de derecha" y destaca varias características, como la hostilidad hacia la democracia liberal, el nativismo, el autoritarismo y el populismo de sus postulados. Cuando, además, contempla el uso de la violencia, hablamos de ultraderecha. El politólogo holandés Cas Mudde explica que hoy en día es precisamente el nativismo (la forma xenófoba de entender el nacionalismo que adopta eslóganes del estilo "Primero los de casa") el principal rasgo que une a la extrema derecha mundial. Pero, claro, ¿cómo se mide el grado de nativismo, teniendo en cuenta, además, que hay partidos tradicionales que aplican políticas similares? ¿O el grado de populismo o de hostilidad hacia la democracia liberal? Conceptos abstractos llevan a valoraciones subjetivas y, en el caso de Cataluña, donde conviven dos partidos comúnmente considerados de extrema derecha, tenemos un ejemplo meridiano.

La mayoría de los catalanes consideran que tanto Vox como Aliança Catalana son partidos de extrema derecha, pero mientras que el primer caso genera pocas dudas, en el segundo la población está más dividida. La encuesta del ARA, elaborada por YouGov, detecta que hay un 74% de ciudadanos que sitúan Vox en el extremo derecho del arco parlamentario y un 55% que hacen lo mismo con Aliança. La mayoría es tan nítida en el caso de Vox, que incluso un 52% de sus propios votantes aceptan que se les ponga este título.

Pero al partido de Silvia Orriols, que defiende propuestas muy similares a Vox, por ejemplo sobre el control de fronteras, las políticas de seguridad o los referentes a Europa, cuesta más ubicarlo, en opinión de los encuestados. Lo tienen claro los votantes de izquierdas –un 87% de los de la CUP; un 83% de los de Comunes; un 82% de los de ERC y un 77% de los del PSC–, pero hay más división entre los del PP (52%) y los de Junts (58%). De hecho, el gran crecimiento que la encuesta detecta en Alianza Catalana proviene precisamente de la captación de antiguos votantes del partido de Carles Puigdemont. Ni los votantes de Vox ni los de la misma Alianza creen que este partido se pueda considerar de extrema derecha.

Esta diferencia entre Vox y Alianza también se ve cuando se trata de evaluar la necesidad de un cordón sanitario para excluir a la extrema derecha de los pactos. En el caso del partido que lidera en Cataluña Ignacio Garriga, un 53% de los catalanes cree que no se debe pactar en ninguna circunstancia (un 31% piensa que sí) y, en cambio, el porcentaje se reduce hasta el 39% cuando se pregunta por la formación de Orriols. Hay, de hecho, mayoría entre los votantes de Junts (57%) que piensa que se debe pactar con Alianza cuando convenga, igual que con cualquier otro partido exceptuando Vox (los votantes juntaires son firmes defensores del cordón a la extrema derecha españolista).

Hasta ahora, la posición de Junts en el Parlament es la misma que mantienen el resto de fuerzas políticas que firmaron aplicar a Alianza el cordón sanitario. Es decir, se oponen por defecto a cualquiera de las iniciativas que presenten –en algún caso, como en la reactivación de la DUI, decidieron pasar a la abstención–, igual que hacen con Vox. En el Congreso de los Diputados la posición es la misma respecto a la extrema derecha –Junts no negocia ni construye nada con Vox–, pero los juntaires no se han ahorrado que su nombre salga al lado del del PP y de Vox en algunas votaciones, siempre para rechazar políticas del gobierno del PSOE y Sumar. Sin ir más lejos, en la votación de hace pocos días sobre el decreto que blindaba la renovación de los contratos de alquiler.

El trumpismo fracasa en Cataluña

A través de su influencia, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha ido tejiendo una red de relaciones con partidos de extrema derecha de todo el mundo. Vox forma parte de ella y, aunque Aliança no, el partido nacido en Ripoll es uno de los abiertamente partidarios de las políticas del dirigente norteamericano. ¿Qué opinan, sin embargo, los catalanes? El 74% tiene una opinión negativa, y solo un 11% lo valora positivamente. Si hacemos el análisis por partidos, solo los votantes de Vox son pro-Trump y no precisamente de forma masiva: un 47% se muestra a favor; un 26% en contra y un 28% no tiene una opinión ni buena ni mala. En el caso de Aliança, el 65% de sus votantes rechaza a Trump y esta sí que es una de las grandes diferencias entre los votantes de las dos extremas derechas.

Los otros titulares de la encuesta

El Gobierno y ERC negocian a contrarreloj los presupuestos del 2026 con la idea de aprobarlos antes de que acabe el mes de julio. La mayoría de catalanes son partidarios de que las cuentas se aprueben: un 21% ya pensaban que era bueno el proyecto del Gobierno y un 43% piensa que se debía mejorar.

Con el nuevo modelo de financiación pasa algo similar a lo de los presupuestos. Los catalanes son mayoritariamente partidarios de que se apruebe, aunque un 33% lo aceptan como mal menor (“es insuficiente, pero es mejor aceptarlo”). De momento, sigue en un cajón del ministerio de Hacienda.

En agosto hará dos años que empezó a rodar el gobierno de Salvador Illa. De momento, la aceptación por parte de la ciudadanía es más bien escasa: un 37% hace una valoración mala; un 34% regular y solo el 22% considera que lo está haciendo bien. La nota media del ejecutivo es un 4,13.

La limitación de los precios de los alquileres genera mucha controversia entre aquellos que la consideran una opción primordial para detener su crecimiento y los que creen que es contraproducente porque expulsa pisos del mercado. Entre los catalanes, un 67% están a favor.

Aunque Pedro Sánchez es uno de los líderes internacionales que más se ha opuesto al incremento del gasto en defensa, su gobierno está marcando cifras récord. Con el contexto de las múltiples guerras en el mundo, un 30% de los catalanes ve bien que la defensa gane peso, pero un 43% lo rechaza.

En general, los catalanes no están de acuerdo en incrementar el gasto en defensa, pero tampoco quieren salir de la OTAN, la organización que reclama al estado español que gaste más en armas y municiones. Un 47% está en contra de salir de ella, opción que solo defiende un 25%.

Ficha técnica

La encuesta, elaborada por YouGov, contiene las respuestas de 1.353 individuos de su panel online, mayores de edad y con derecho a voto en Cataluña, representativas según edad, género, demarcación y recuerdo de voto de las elecciones al Parlament de Catalunya del año 2024. Las entrevistas se realizaron entre el 8 y el 21 de abril. Para un nivel de confianza del 95%, el error muestral es del ±2,71%.

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