La nueva abogada de Mouliáa que busca sicarios para matar jueces
Yurena Carrillo es la tercera letrada que defiende a la actriz desde el inicio del procedimiento
BarcelonaEl juez que investiga a la actriz Elisa Mouliaá por la querella de Íñigo Errejón por presuntas calumnias ordenaba el miércoles su detención después de que no compareciera por tercera vez. Si sorprendente fue su ausencia, más lo fue la respuesta de su nueva abogada. "Yo no le he recomendado que se presente ni que no se presente, porque el ego lo tengo a la altura de los zapatos y no en las nubes, y no soy la lista de la abogada que llega la tercera y le lava el cerebro a su clienta para decirle que todo lo que ha hecho anteriormente está mal y que los anteriores abogados son peores que yo".
Así se despachaba Yurena Carrillo (Puerto de la Cruz, Tenerife), que ha tomado el relevo del también controvertido Alfredo Arrién y de Elena Vázquez como representante legal de la actriz, que denunció a Errejón por agresión sexual y que ahora está siendo investigada por la denuncia del exportavoz de Sumar. Su respuesta no ha cogido por sorpresa a nadie que la conoce. Provocadora, hace un mes era noticia por publicar un vídeo en las redes donde solicitaba los servicios de un sicario para matar a un alcalde, un fiscal y un juez canarios y decía que estaba "dispuesta a pagar 3.000 euros".
A pesar de que después matizó sus palabras y dijo que lo hacía para llamar la atención, la Guardia Civil ya investiga los hechos. Carrillo justificaba su peculiar llamada por el "acoso institucional" que dice estar sufriendo por procedimientos judiciales relacionados con la separación de su exmarido. Sea como sea, no es el primer desatino de Carrillo, a quien han abierto diferentes expedientes por "faltas de respeto a jueces y abogados en juicios o conductas irregulares en el ejercicio con sus clientes", según informan diferentes medios locales.
La cruzada contra los jueces no es la única que tiene abierta. En los dos últimos años, Carrillo ha centrado sus ataques en el alcalde de Los Realejos, Adolfo González, después de que el pleno aprobara por unanimidad sancionarla económicamente por "infringir la ordenanza de tenencia responsable de animales". La multa se la impusieron tras varias denuncias de una treintena de vecinos de la urbanización donde residía porque sus dos perros estaban siempre solos en una terraza "sin comer, sin atender la limpieza y ladrando durante horas". Los dos perros están desde entonces en un refugio del municipio. Después de que Carrillo profiriera amenazas de muerte contra el alcalde, este puso una denuncia y solicitó una "orden de alejamiento" como medida cautelar.