El nuevo concejal de Aliança renunció hace más de un año por carta al acta de su candidatura al Ayuntamiento
El presidente del partido islamófobo en la Conca de Barberà comunicó al alcalde de Vilaverd que se desvinculaba de la candidatura
BarcelonaAlianza Catalana ha sumado un nuevo concejal sin necesidad de presentarse a las elecciones. El pasado 27 de marzo, Albert Llurba, presidente del partido de extrema derecha en la Conca de Barberà, tomaba posesión del cargo de concejal en Vilaverd por la renuncia de uno de los concejales de una candidatura vinculada a ERC. Llurba, número cinco de los republicanos en los comicios, se convierte en el último caso de un militante de Alianza que entra en un consistorio sin haberse presentado bajo sus siglas. Y ya van seis.
Este nuevo caso de transfuguismo, sin embargo, tiene un hecho diferencial que lo hace aún más polémico: Llurba renunció a seguir formando parte de la candidatura republicana un año y medio después de los comicios. Según ha podido saber el ARA, el máximo dirigente del partido islamófobo en la Conca de Barberà envió una carta firmada al alcalde, Magí Marimon, el 22 de diciembre de 2024 en la que le comunicaba que renunciaba a formar parte de la lista para no perjudicar al grupo municipal. Cinco meses después, Llurba fue proclamado presidente de Alianza en la Conca de Barberà, a pesar de que ya hacía algunos meses que se le veía en alguna parada de la formación en la comarca.
El alcalde republicano no esconde su malestar por la entrada de Llurba al consistorio. "Cuando dimitió la teniente de alcalde, que iba en el cuarto puesto, le enviamos un correo para que ratificara que renunciaba a entrar en el Ayuntamiento para que entrara el número 6, pero nos dijo que por ley le tocaba", revela aún sorprendido, en conversación con el ARA. A pesar de que Alianza se ha hecho suyo el cargo electo, Marimon tiene claro que Llurba no representa a la formación de Sílvia Orriols. "Alianza no se presentó a las elecciones, es un tránsfuga o un concejal no adscrito, pero no un edil de Alianza". El alcalde admite que tampoco se esperaba que dimitiera la que hasta ahora era la teniente de alcalde, Maria del Carmen Àguila, que cedió su puesto a Llurba: "Se limitó a enviar un mensaje al grupo que tenemos diciendo que se iba, pero sin dar un motivo concreto". En cualquier caso, no cree que sea "una conjura" para facilitar la entrada de Alianza, pero considera que no había ningún motivo de peso para marcharse.
Sea como sea, Marimon se arrepiente de no haber enviado la carta de renuncia de Llurba a la Junta Electoral Central (JEC), porque entonces el máximo responsable de Aliança en la comarca no habría entrado al consistorio. "Nos ha pasado por inexperiencia, pero tampoco esperábamos que la teniente de alcalde dimitiera", dice resignado. El caso es que su entrada altera la correlación de fuerzas del consistorio. Hasta ahora, ERC tenía cuatro representantes, uno más que Junts, pero con Llurba en los plenos, el equipo de gobierno de Vilaverd, liderado por Marimon, pierde la mayoría absoluta. Y con ella, el control de las votaciones en el pleno.
la detención de un exconcejal de la CUP durante las protestasLos otros miembros de Aliança que han entrado como concejales
Con la entrada de Llurba, ya son seis los miembros de Aliança que han entrado en un ayuntamiento sin representar a este partido. El penúltimo en hacerlo fue Jordi Soteras, vicepresidente de la formación de extrema derecha independentista en el Bages, que entró en el Ayuntamiento de Santpedor en febrero en un pleno con mucha tensión que acabó con la detención de un exconcejal de la CUP durante las protestas. Soteras ocupa la vacante que dejó un concejal de Junts que dimitió y después de que las seis personas que había detrás suyo renunciaran al cargo. Los juntaires son, de largo, los que más fugas han sufrido.
Así, hace unas semanas, se anunciaba que el número 2 de los juntaires en Amposta, Èric Esteban, será el alcaldable de Aliança en la capital del Montsià en las próximas elecciones. Esteban se incorporó al partido de extrema derecha después de darse de baja de su grupo en febrero después de que la lista a la que daba apoyo de cara a las siguientes elecciones perdiera las primarias hace un año. También de la órbita postconvergente proviene Marina Quintana, la número 2 de Rodem, una formación independiente que nace de una escisión de Junts, que alcanzó el acta en mayo del año pasado por la renuncia del cabeza de lista y cuando ya era presidenta de Aliança Catalana en Osona. En Berga, la concejala y portavoz de otro grupo independiente (BeGI), Judit Vinyes, también entró en Aliança y se propone para ser la cabeza de lista, cosa que provocó la salida del grupo impulsor.
También hay otra tránsfuga republicana. En Sant Feliu de Buixalleu, en agosto Esquerra echó del gobierno a la concejala Conxita Iglesias, que había firmado un convenio de colaboración con Aliança en julio. Iglesias constaba como concejala no adscrita y había abandonado el grupo republicano por diferencias ideológicas, pero continuaba formando parte del ejecutivo. El acuerdo con la formación de extrema derecha, sin embargo, motivó su expulsión.