Otegi acusa al Supremo de querer "desestabilizar el escenario político" repitiendo el juicio por el caso Bateragune
Cree que el tribunal también lanza un aviso a los presos políticos catalanes para que renuncien a Estrasburgo
BarcelonaEl coordinador de de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha acusado este martes al Tribunal Supremo de querer hacer política con su decisión de repetir el juicio por el caso Bateragune, un hecho ya juzgado por el cual, además, el Estado fue condenado por la justicia europea. En concreto ha criticado que el alto tribunal español quiera "criminalizar" al independentismo vasco en un intento de "desestabilizar el escenario político" en todo el Estado. Para Otegi el movimiento del Supremo es calculado y tiene una explicación: actuar contra la izquierda abertzale ahora que es "decisiva". Decisiva porque Bildu será uno de los partidos que votará a favor de los presupuestos generales del Estado cuando se voten definitivamente en el Congreso a finales de mes.
La decisión del Supremo se supo este lunes y Otegi dejó su primera reacción solo en las redes: "¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos domesticaron!", proclamó en Twitter. Este martes ha comparecido desde San Sebastián para ofrecer una reflexión más razonada y lo ha hecho junto a los otros afectados por la repetición del juicio: Rafa Díez Usabiaga, Arkaitz Rodríguez, Sonia Jacinto y Miren Zabaleta.
No ha querido entrar en las cuestiones jurídicas de la resolución del Supremo, pero ha anticipado que todavía confían en disponer de alguna rendija para evitar que el juicio se acabe repitiendo: "El Tribunal Supremo ha movido pieza, pero no será el único que mueva piezas y ya veremos como acaba la partida", ha resuelto.
Así, para Otegi, la decisión del Supremo solo merece una lectura política. Según él, la decisión se debe de al hecho de que los magistrados quieren "criminalizar el liderazgo de la izquierda independentista vasca" porque es un espacio cada vez "más decisivo" en Euskadi, Navarra y ahora también España, en alusión a los presupuestos. "Esto es una cosa insoportable para el régimen del 78. A los de la plaza Colón [PP, Vox y Cs], a los militares que escriben cartas, ahora se suma la judicatura y los medios de comunicación de la extrema derecha", ha expuesto.
Una lectura catalana
Otegi también ha hecho una lectura de la decisión del Supremo en clave catalana. El alto tribunal ha decidido repetir el juicio del caso Bateragune a pesar de que había una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que había condenado al Estado por no haber proporcionado a Otegi un juicio justo. ¿Qué interpretación hace el dirigente abertzale de todo? Pues que ahora que los presos políticos catalanes están a un paso de llevar su caso a Estrasburgo –de hecho, Junqueras, Turull y Sànchez ya lo han hecho–, el Supremo los envía la señal de que está "dispuesto a desobedecer" el TEDH si del que se trata es de combatir el independentismo vasco y catalán.
También ha dejado claro que no piensa dar un paso "al lado" para abandonar el liderazgo de EH Bildu, a pesar de que se lo planteó hace poco el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Con ironía ha dicho al ministro que, si quiere apartarlo, se afilie a Bildu y presente una propuesta para coordinar el partido que pueda competir con la suya.
La reacción de los gobiernos
La decisión del Supremo obliga de nuevo a hacer equilibrios al gobierno español. La reapertura del juicio le complica la vida al ejecutivo de Sánchez porque para los socialistas, de una manera más o menos confesable, los abertzales se han convertido en aliados en el Congreso en votaciones relevantes como la de los presupuestos. Este martes el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha intentado apagar el fuego asegurando que el Supremo no busca "criminalizar" a nadie sino solo hacer cumplir la ley. El gobierno vasco sí que ha criticado abiertamente al alto tribunal asegurando que la decisión de repetir el juicio es "inédita" y "difícil de entender". En cambio, la derecha española ha aprovechado la decisión del Supremo para cargar contra las relaciones que el PSOE mantiene en el Congreso con la izquierda abertzale. El líder de los populares, Pablo Casado, ha pedido a Pedro Sánchez que rompa el pacto "con los defensores de ETA".