El PP dice ahora que prefiere una "abstención del PSOE en Extremadura que una coalición con Vox"
El entorno de Feijóo deja claro que Génova prefiere "no entregar" carteras al partido de extrema derecha
MadridEl Partido Popular sigue haciendo manos y mangas para mantener la presidencia de la Junta de Extremadura. Un mes y medio después de las elecciones, en las que María Guardiola volvió a imponerse y Vox duplicó a los diputados, las negociaciones están más enquistadas que nunca. Después de que Vox anunciara ayer uno no rotundo a María Guardiola y que la candidata extremeña pidiera "responsabilidad" al PSOE para desbloquear la situación, la dirección estatal del PP se ha hecho suya la tesis de su baronesa territorial. "Preferimos un gobierno en solitario con la abstención del PSOE que una coalición con Vox", sostienen fuentes cercanas a Alberto Núñez Feijóo.
Pese a que llevan más de un mes negociando un gobierno de coalición con Vox, el bloqueo de las conversaciones ha abocado al PP a mirar hacia el PSOE. "Preferimos no entregar carteras", insisten ahora desde el PP, quienes admiten que si el partido de Santiago Abascal no rebaja las demandas –quieren consejerías con presupuesto– "el escenario se complica". En las últimas semanas, Feijóo ha apelado a la "proporcionalidad" y la "responsabilidad" de Vox para llegar a acuerdos: "El voto del cabreo debe ponerse a trabajar", decía ayer desde Valencia. El primer debate de investidura en Extremadura será el 3 de marzo: si el entendimiento entre el PP y Vox no llega antes, el límite para evitar una repetición electoral será el 3 de mayo. No será la única negociación en marcha entre ambos partidos: en paralelo, el PP tendrá que lidiar con Vox también en Aragón si quiere reeditar la presidencia de Jorge Azcón.
María Guardiola aún confía en que el pacto con la extrema derecha llegue a buen puerto, pero cree que, con los resultados electorales en mano, Vox no puede exigir al PP que se "transvierta" de ellos. En la misma línea, el equipo de Feijóo insiste en que, con "carácter absolutamente general", prefieren gobiernos en solitario que "entregar poder a otros partidos", pero admiten que si esta fórmula implica "abstenciones imposibles" deben "explorar otras opciones". "Como ni Vox ni PSOE pretenden abstenerse a cambio de nada, solo nos queda explorar la consecución de apoyos a cambio de algo, que puede ser asientos en los consejos de gobierno", concluyen las mismas voces, que responsabilizan a los socialistas de su entendimiento con la extrema derecha. Lo que sí descartan, pese al bloqueo, es una repetición electoral: "¿Qué va a quedar diferente?", se preguntan desde el cuartel general de los populares. Tampoco prevén que María Guardiola tenga que dar un paso al lado por el desacuerdo con la extrema derecha, a la que reprochan que la quieran "reemplazar" habiendo conseguido 26 puntos porcentuales menos en las urnas.
El giro del PP en la negociación en Extremadura ha llegado el mismo día que Feijóo subía el tono al Congreso en contra de Sánchez, a quien ha culpado del accidente de Adamuz. Unas circunstancias que seguro aprovechará Vox, ya que constantemente reprocha a los populares las alianzas que tienen con los socialistas. De hecho, justo este martes Abascal instaba a Feijóo a "escoger" si quiere "cambiar de rumbo" o ir de la mano de los socialistas: "Si quiere mantener las mismas políticas que nos obligaron a abandonar los gobiernos, para eso tiene el PSOE y nosotros no hacemos falta".
El PP y Vox caminaron cogidos de la mano en las comunidades autónomas hasta que Santiago Abascal ordenó abandonar las coaliciones como protesta por el reparto de migrantes que el PP acordó con el gobierno español. Ahora bien, la enemistad en Extremadura entre ambas formaciones ha aflorado desde el inicio. Tras las elecciones de mayo del 2023, Guardiola ya aseguró que no podía "dejar entrar" al gobierno a quienes "niegan la violencia machista", en alusión a Vox, pero diez días después tuvo que tragarse esta negativa y firmó un acuerdo de coalición con la extrema derecha: "Pongo mi palabra por detrás.
La estrategia estatal
Pese a las conversaciones abiertas con Vox a nivel autonómico, Génova reitera que el compromiso de Feijóo es gobernar en solitario y evitar una coalición con Vox tras las próximas elecciones españolas. "No me consta ningún cambio", dejan claro fuentes del entorno del líder del PP. Y trazan una frontera entre ambos ámbitos: "El ámbito autonómico es diferente". Ahora bien, justo ayer la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, se mostró plenamente partidaria de tender puentes con Vox: "Cometemos un error imperdonable si no somos capaces de acoger la oportunidad que nos están dando los españoles, no podemos defraudarlos". Incluso admitió que en el 2023 habría preferido perder escaños y que les hubiera logrado Vox para posibilitar la investidura de Feijóo.