Vox confirma que votará en contra de la investidura de María Guardiola

La extrema derecha continúa reclamando "certezas y garantías" a la líder del PP de Extremadura: "Nuestro deber es evitar que incumpla su palabra"

María Guardiola pronuncia el discurso de investidura durante la primera sesión del pleno
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MadridVox cierra la puerta a investir a María Guardiola en la primera votación de la investidura en Extremadura. Así lo ha confirmado el líder autonómico del partido de extrema derecha, Óscar Fernández, durante su intervención en el pleno. La formación de Santiago Abascal continúa exigiendo "certezas y garantías" de que el Partido Popular cumplirá lo que acuerden. "Queda mucho por concretar", ha advertido. Después de que ayer Guardiolaimplorara a Vox su apoyo –"no somos incompatibles, no hay un muro entre nosotros", dijo durante su discurso–, Óscar Fernández le ha pedido "menos palabras bonitas y más garantías". "Dio una patada de balón hacia adelante, se quedó en las formas sin entrar al quid de la cuestión", le ha reprochado. El diputado de Vox ha dejado claro que su deber era "evitar" que "engañe e incumpla su palabra", y ha lanzado un dardo envenenado hacia la dirección estatal del PP: "Los enemigos los tiene en casa. Si hoy no se ha llegado a un acuerdo, es fundamentalmente porque alguien en Génova todavía no quiere". "Seguimos creyendo que si usted quiere y le dejan, es posible", ha rematado.

Óscar Fernández ha comenzado su discurso preguntando a María Guardiola "para qué" pedía el apoyo de Vox: "Si es para hacer exactamente lo mismo que los últimos años, nuestra respuesta es un no rotundo", ha subrayado. Y es que a la extrema derecha todavía le duelen los "incumplimientos", dicen, de los compromisos que tejieron en 2023: "Exigiremos las garantías de cumplimiento que entonces no tuvimos. Una vez sí, pero dos no pasará". Nuevamente, Vox ha reiterado que quiere acordar "medida a medida" en una negociación que "no sea retransmitida en directo" y ha verbalizado que primero quiere llegar a un entendimiento sobre el programa de gobierno y después decidir si eso da lugar a una coalición.

La determinación del partido de extrema derecha –como dejó claro la misma noche electoral– es votar a favor –si hay acuerdo– o en contra de la candidata, descartando la vía de la abstención. Esto colide con el relato que ha repetido reiteradamente el PP desde el día de las elecciones. Génova saca pecho desde hace más de dos meses de que el éxito del adelanto electoral es que los populares dependen menos de Vox porque solo necesitan una abstención. Pero es un escenario que el partido de extrema derecha deja claro que no considera: "No hay medias tintas, no hay grises, son blancos o negros".

Las exigencias de Vox

Óscar Fernández ha aprovechado el discurso para recordar todas las demandas que Vox ha puesto sobre la mesa, aunque no son exigencias nuevas. En materia migratoria, reclama hacer pruebas de edad a los menores extranjeros no acompañados, eliminar el gasto "vinculado a la inmigración ilegal" e instaurar una "prioridad nacional" en vivienda, ayudas sociales y programas de ocupación: "Los españoles primero, no permitiremos que los extranjeros vayan por delante". Además, quiere declarar la Cruz de los Caídos de Cáceres, un monumento franquista, como bien de interés cultural.

También pide la derogación de todas las "leyes de adoctrinamiento ideológico y contrarias a la libertad" y la eliminación de las subvenciones a los sindicatos, las patronales y las ONG que "promuevan la inmigración ilegal" o sean "de ideología ecologista radical". Además, quiere poner fin al registro de objetores de conciencia de los sanitarios que se oponen a hacer abortos –"no más listas negras", ha proclamado–, reducir el número de diputados en la Asamblea de Extremadura y abanderar una "oposición total y frontal" al Mercosur.

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