María Guardiola ruega a Vox que le dé apoyo: "No hay un muro entre nosotros"
La líder del PP de Extremadura invita a la extrema derecha a avalar su investidura esta semana
MadridEl PP y Vox tenían este martes una doble cita para poner a prueba su complicidad en las comunidades autónomas. Y se ha puesto de manifiesto que el entendimiento no será fácil. Por la mañana, los dos partidos no han logrado llegar a un acuerdo para la elección de la presidencia de las Cortes de Aragón, que ha conseguido el PP en solitario. "No podemos regalar cargos sin ninguna garantía por parte de Vox", justifican desde Génova –a pesar de que en Extremadura les cedieron un puesto en la mesa “a cambio de nada”–. Es una escenificación que evidencia que Jorge Azcón todavía tiene lejos un pacto con el partido de Santiago Abascal para continuar como presidente aragonés. Por la tarde, María Guardiola ha dado el pistoletazo de salida al debate de investidura de la Asamblea de Extremadura sin haber obtenido todavía el aval de Vox y apelando a la "responsabilidad" de la extrema derecha para "no frenar" la conformación de un nuevo ejecutivo. "No somos incompatibles, no hay un muro entre nosotros", ha proclamado.
De momento, Vox mantiene el silencio. A primera hora, desde Madrid, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, condicionaba por completo su decisión al discurso que pronunciara Guardiola: "No es que dependa de alguna manera, depende del todo. La capacidad de formar gobierno o no estará en sus manos", esgrimía. Pero en Mérida el partido de extrema derecha ha evitado hacer ninguna valoración y, a diferencia del resto de partidos, ha optado por no comparecer en la sala de prensa. Todas las miradas estarán puestas en su discurso durante la segunda sesión del debate.
María Guardiola ha dedicado los primeros minutos de su discurso a hacer una llamada al acuerdo: "No me deleitaré en las diferencias, sino que me centraré en lo que nos une. Hay muchas cosas en las que coincidimos", ha verbalizado dirigiéndose directamente a Vox y sacando pecho de las medidas que impulsaron juntos la legislatura pasada. Antes del discurso, fuentes de Vox conocedoras de la negociación admitían a el ARA que ha habido un cambio en los últimos días, pero advertían de que aún se pueden "atascar" porque hay flecos pendientes de cerrar: ahora "se avanza", pero el ritmo es aún "demasiado lento". Creen que los populares "han acelerado" las conversaciones porque están "muy asustados". Por su parte, fuentes de la dirección del PP estatal reiteraban que están a tiempo de entenderse con Abascal antes del viernes, que es cuando habrá la segunda votación, en la que la abstención de la extrema derecha sería suficiente: "Mejor un buen acuerdo que un acuerdo rápido, pero creemos que ambas cosas son posibles".
Durante su intervención, María Guardiola también ha invitado al PSOE a "reconocer el mandato de las urnas" y permitir que su gobierno pueda continuar "sin estar permanentemente bloqueado" facilitando su investidura con una abstención: "Pido que se respeten y que no utilicen la cámara como refugio de frustraciones partidistas". Previamente, había hecho un alegato genérico sobre el entendimiento entre los diferentes partidos: "Esta casa no puede ser la casa de la negación ni del bloqueo, es la casa de las propuestas, los acuerdos y las soluciones. Estamos cansados de muros, de excusas y de perder el tiempo".
¿El acuerdo con Vox está cerca? El líder del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, pide "no precipitarse en los acuerdos" y enfría la inminencia de una alianza. "Es difícil llegar a un acuerdo a última hora cuando se ha torpedeado durante todas estas semanas", dijo este lunes a los medios de comunicación desde Castilla y León. "No es tan importante llegar a un plazo concreto como que haya una voluntad de llegar a acuerdos sin el ruido mediático de estos días", expresó. Este martes ha mantenido las prevenciones: "Tenemos que negociar con mil ojos porque el PP tiene facilidad para la trampa y para el doble discurso". Y ha insistido en que ellos no quieren hablar sobre entrar o no en los gobiernos, sino sobre medidas concretas y "garantías de cumplimiento".
Por un voto en Aragón
En Aragón, la votación ha ido de un pelo. La popular María Navarro, con 26 votos, ha superado por una única papeleta al candidato del PSOE, Fernando Sabés, que ha recibido el apoyo de la Chunta Aragonesista y de Sumar-Esquerra Unida. Los catorce diputados de Vox y los dos de Teruel Existe –que podrían haber decantado la balanza– han votado en blanco. Pocos minutos después, fuentes de la dirección estatal del PP aseguraban que los populares estaban "abiertos" a que Vox "tuviera presencia" en la mesa del Parlamento autonómico y se excusaban diciendo que el "ritmo de las negociaciones" para la investidura había impedido llegar a un pacto "concreto" para "dotar de estabilidad" a un futuro gobierno.
Sobre esta cuestión, la víspera de la constitución de las Cortes de Aragón, Jorge Azcón había reiterado la voluntad de posibilitar un acuerdo "global" que garantice una legislatura de cuatro años. "Queremos hacerlo sin ruido y trabajando con la tranquilidad con la que estamos trabajando", verbalizó este lunes a preguntas de los periodistas. "La estabilidad es un elemento imprescindible", subrayó.