Vox anuncia un "no rotundo" a Guardiola en Extremadura
La presidenta extremeña formaliza su candidatura oficial a la investidura mientras critica las exigencias de la extrema derecha
BarcelonaDos días después de las elecciones aragonesas, con Vox disparado con el doble de diputados y un PP bajista, la extrema derecha ha dejado claro que los varones populares que quieran pactar tendrán que pagar un precio elevado. Este martes el foco ha estado en Extremadura, donde el adelanto electoral tampoco logró el objetivo de los populares de ganar margen de maniobra. La presidenta en funciones del gobierno autonómico, María Guardiola, ha sido propuesta como candidata y ha hecho una apelación a la "responsabilidad", con duras palabras para el partido de Santiago Abascal: "No puede ser que el PP, que ganó las elecciones con el apoyo del 43,2% de los electores, tenga que trasvestirse de Vox", añadió. Pero poco después ya constató que la derecha radical cerró la puerta a apoyarla y afirmó que depende de ella repetir los comicios o no. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha anunciado el "no rotundo" en investirla porque "no ha entendido el mandato de las urnas".
"¿Por qué tienen tantos problemas para pactar con Vox? No tenían tantos problemas para pactar con el separatismo", soltó Garriga, refiriéndose al entendimiento con CiU de Jordi Pujol. El tuétano del problema es el alcance del pacto y cómo se concreta una entrada en el gobierno, que es una condición después de que en el 2024 salieran alegando el incumplimiento del PP en materia migratoria. Los de Abascal quieren entrar ahora con el pretexto que servirá para garantizar que se cumplen los acuerdos y quieren departamentos con responsabilidades y presupuesto, no vicepresidencias sin cartera.
A Garriga no le han gustado nada las palabras de Guardiola cuando ha señalado que Vox ha reclamado en la negociación "el cumplimiento de la totalidad de su programa político y más puestos en el ejecutivo" supuestamente alejados de la proporcionalidad. Un concepto al que se ha aferrado Garriga para aseverar que si quiere desbloquear el pacto debe aceptar el "cambio de paradigma" que debe comportar un poder "proporcional". En este sentido, afirmó que se necesitan "políticas" y "garantías" para aplicarlas, es decir, presupuesto gestionado por ellos mismos con el doble de peso por el doble de diputados obtenidos. Esto significa disponer de consejerías clave, el tropiezo de las negociaciones que ha provocado que Vox haya escenificado un rechazo tan claro. "¿Feijóo ha pedido paralizar las negociaciones?", se ha llegado a preguntar.
Feijóo calma el ambiente
Aprovechando la posición de fuerza, Garriga ha insistido en que todo "depende del PP" y se ha abierto a negociar "con la firmeza" de los resultados electorales, un aviso de lo que podría suceder en Aragón. En esta comunidad la situación no se prevé tan enquistada, aunque Vox todavía no ha iniciado conversaciones. En paralelo alin crescendo entre Vox y Guardiola, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, defendió desde Valencia los pactos de gobierno con Vox, pero recordó que quienes quedó "primero" fueron los populares y no la extrema derecha. "El voto de castigo debe ponerse a trabajar. Si no, habrá más cabreo", ha dicho. De este modo, se mostró "satisfecho" de los resultados de Aragón y Extremadura, pese a que el PP se encuentra en manos de Vox y depende de la extrema derecha para formar gobiernos. Un mal augurio de cara a las generales después de que en el congreso que celebró el PP el pasado verano se quiso lanzar el mensaje de que Feijóo sólo gobernaría en solitario.