Pujol pide "integrar" a los inmigrantes y no caer en el "sectarismo"
El expresidente recibe un homenaje de la JNC entre destacados dirigentes de Junts
BarcelonaRodeado de la plana mayor de Junts, el expresidente Jordi Pujol ha recibido este sábado un gran homenaje a su legado político a manos de la Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC). En Planoles, un municipio simbólico para las juventudes juntaires, Pujol ha lanzado un mensaje potente a favor de la integración de los inmigrantes, que han podido escuchar el presidente del Parlament, Josep Rull; el secretario general juntaire, Jordi Turull; el adjunto a la presidencia, Albert Batet; la presidenta del grupo parlamentario, Mònica Sales; y el líder municipal barcelonés, Jordi Martí; además de exdirigentes convergentes como la exconsejera Irene Rigau, Jordi Xuclà, Marta Pascal y Carles Campuzano, que ahora es diputado de ERC. Pujol ha recalcado que los catalanes tienen el deber "de mantener la lengua, de transmitir una cultura, de integrar a la gente que viene de fuera y de cohesionarla", además de "trabajar bien y no rendirse".
Un mensaje que choca de lleno, otra vez, con el que sostiene la formación de extrema derecha Aliança Catalana, una de las preocupaciones principales que Pujol ha expresado últimamente, pidiendo que se mantenga excluida de la política y del catalanismo democrático. Al mismo tiempo, ha pedido que no se conviertan los adversarios en "enemigos": "No confundáis firmeza con sectarismo, ni identidad con exclusión", ha avisado, haciendo una apelación al sentido de país, a la ambición y la convivencia. Un punto clave para defender la diversidad: "Nuestra fuerza nunca ha sido la uniformidad. Ha sido la capacidad de integrar, de sumar y de hacer sentir partícipes a personas muy diferentes". Una suma con un talante convergente que ahora vuelve a estar en auge en el caso de Junts.
Contra el pesimismo
Por otra parte, Pujol también ha querido hacer referencia al legado que deja a las nuevas generaciones: "Si algo querría que se recordara de mí es muy sencilla: que he intentado servir a Cataluña. Con mis limitaciones, con mis errores y con mis aciertos –ha dicho–. Siempre con una convicción profunda de que Cataluña valía la pena y que Cataluña continúa valiendo la pena".
El expresidente y fundador de Convergencia ha aseverado que hay que continuar trabajando por Cataluña porque "los pueblos no mueren solo cuando pierden instituciones", sino que "mueren cuando dejan de creer en sí mismos" y caen en "la resignación", en el pesimismo y la falta de esperanza en ellos mismos. Unas palabras que le han motivado a asegurar que hay que trabajar a largo plazo pensando en Cataluña, que "nadie la posee" o "la representa toda" ni es "propietario". "Cataluña no ha desaparecido en más de mil años de historia, ni desaparecerá si hay hombres y mujeres dispuestos a servirla", ha rematado.