Salvador Illa pide "sentido común" a la justicia después de obligar a Jordi Pujol a declarar en Madrid
El jefe del ejecutivo catalán asegura que el expresidente le dijo la semana pasada que "no se sentía con fuerzas" de ir a un acto en El Vendrell
Barcelona"Pido sensatez". Después de la decisión de la Audiencia Nacional de citar a declarar presencialmente a Jordi Pujol, Salvador Illa ha salido en defensa del expresidente y ha hecho un llamamiento a la justicia a recapacitar ante las condiciones de salud en las que se encuentra. El jefe del ejecutivo catalán ha relatado una llamada que recibió la semana pasada de Pujol en la que le explicaba que le hacía mucha "ilusión" asistir a la inauguración del Año Pau Casals en El Vendrell, pero que estaba "débil" y que no se sentía "con fuerzas" de ir. "No podía ir a El Vendrell y está bastante más cerca que Madrid", ha afirmado Illa. El presidente de la Generalitat ha pronunciado estas palabras desde el acto nacional del Día de las Esquadras. "En la sensatez se encuentra siempre la base de la buena justicia", ha añadido.
El juez de la Audiencia Nacional ha citado a Jordi Pujol para el lunes que viene a las 9.30 h. Lo hace en contra del criterio de los forenses que en noviembre pasado hicieron público que el expresidente no estaba "en condiciones físicas ni cognitivas" para ser juzgado. Ahora la Audiencia Nacional le vuelve a ofrecer la posibilidad de aportar "los documentos que estime convenientes a efectos de su valoración médica". El médico forense deberá estar presente en la sala "durante todo el tiempo que dure" la declaración de Pujol. Adriana Archs, abogada penalista de Molins y Parés, explica que el juez tenía la opción de forzar el desplazamiento de Pujol para que lo examinara el médico forense de la Audiencia Nacional, tal como ha acabado haciendo, porque, si este profesional lo veía con capacidad para declarar, ya estaría allí para hacerlo. Ahora bien, también asegura que el magistrado podía poner en marcha "los mecanismos de cooperación entre tribunales para evitar el desplazamiento" y que fuera un médico forense de Barcelona quien lo examinara para evitar el desplazamiento. "Es una decisión del propio tribunal, no sabemos por qué la ha tomado", añade.
Antes de que comenzase el juicio, los médicos forenses ya concluyeron que el expresidente no disponía de la "capacidad procesal necesaria" para defenderse. El primer día del juicio, de hecho, Pujol compareció telemáticamente en una declaración en la que admitió que no estaba "muy en forma" para afrontar el juicio. Lo había defendido también uno de sus hijos, Oriol Pujol, que aseguró que su padre quería ir al juicio, pero que su cuerpo "no le aguanta" para ir a Madrid. De hecho, su médico personal, Jaume Padrós, explicó en una entrevista a l'ARA que Pujol no estaba "en condiciones de poderse defender ni de argumentar dialécticamente". El tribunal, sin embargo, no hizo caso de los informes médicos.
Desde que es presidente, Salvador Illa se ha reunido al menos dos veces con Jordi Pujol y ha mantenido un cierto contacto. La última reunión que ha trascendido fue en el mes de diciembre, cuando ya había comenzado el juicio contra su familia. El encuentro fue en el Palau de Pedralbes porque Salvador Illa quería interesarse por el estado de salud de Pujol, después de que hubiese estado ingresado por una neumonía. Ahora bien, pocas semanas después de que fuese investido presidente de la Generalitat, en septiembre de 2024 Illa también se reunió con Pujol en el marco de la ronda de encuentros que el dirigente socialista celebró con los expresidentes de la Generalitat. "Pujol es una de las figuras más relevantes de la historia política de Cataluña", afirmó Illa en aquel momento. Una manera de restituir la figura de Pujol después de años de ostracismo a raíz de la confesión de la herencia.
La decisión de la Audiencia Nacional enervó a varios dirigentes de Junts, que hicieron pública su indignación. "No pueden ser más miserables", dijo el líder de la formación, Carles Puigdemont, en un tuit en X, en el que denunció que la Audiencia Nacional busque "humillar" a Pujol y también "todo aquello que representa". El presidente de los juntaires añadió que si no estuviese en Waterloo, acompañaría al expresidente a Madrid "con mucho gusto". De hecho, los juntaires han estado valorando si organizar una comitiva para acompañarlo a la Audiencia Nacional, aunque subordinan cualquier acción a la voluntad de la familia —informa Núria Orriols Guiu.