"Todos ustedes son embajadores de las fuerzas armadas": el Círculo Ecuestre despide con honores al inspector general del ejército
El teniente general Manuel Busquier pone fin a una etapa de cuatro años en Cataluña y todavía no tiene sucesor
BarcelonaEl teniente general Manuel Busquier, inspector general del ejército, ha tenido una experiencia "fantástica" en Cataluña en los últimos cuatro años. Ahora se va a un destino aún por determinar y en la recta final de su periplo catalán ha sido despedido este martes con todos los honores por el Círculo Ecuestre. El selecto club de la capital catalana le ha abierto sus puertas para decirle adiós en un almuerzo coloquio donde su presidente, Enric Lacalle, le ha preguntado por los retos de las fuerzas armadas en un contexto geopolítico cambiante y en tiempos de la IA. Pero también, por cómo ha ido "la experiencia catalana".
Busquier, que aterrizó en Catalunya en el 2022, ha explicado que se encontró con unas instituciones y una sociedad civil que le recibieron con los brazos "abiertos" y que le pusieron todas las "facilidades". "Me voy porque no hay más remedio, por la ley de la carrera militar, pero me quedaba otros cuatro años con los ojos cerrados", ha afirmado. El teniente general desmentía así el relato que a menudo todavía repiten fuerzas como Vox, que aseguran que la Generalitat ha buscado expulsar al ejército del país o excluirle.
El alto militar ha vivido los últimos coletazos del Proceso, y el paso de la consejería de Interior de Joan Ignasi Elena (ERC) a la de Núria Parlon (PSC). De esa primera época había hoy un representante en la mesa: el comisario de los Mossos Eduard Sallent. Ahora bien, Busquier ha reconocido que, en Catalunya y en Barcelona, hace falta cierto proselitismo a favor del ejército, según las fuerzas armadas, para romper "estereotipos" y convencer a los ciudadanos de que los militares están ahí para defender sus intereses como "españoles". Y ahí es donde agradeció la complicidad del Círculo: "Todos ustedes son embajadores del ejército de las fuerzas armadas", celebró.
El acto ha contado con la asistencia de cincuenta miembros y figuras destacadas de la política barcelonesa, como el teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, o el concejal del PP Daniel Sirera. Los más veteranos han asintido, con complicidad, cuando Busquier ha mencionado anécdotas y rutinas que -ha dicho- pueden entender bien a aquellos que hicieron la mili. Lacalle ha sacado pecho aquí de su título de alférez formado en Toledo.
"La empatía del soldado español"
Al acto se ha llegado también Pere Navarro, delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona y ex líder del PSC. Durante la comida, según explicó Busquier, ambos coincidieron en destacar que los últimos conflictos geopolíticos, con la guerra en Ucrania como principal foco, obligaron a España y Europa a salir del "armario" en materia de defensa. Y esto, a pesar de la negativa del gobierno español a incrementar a más del 2% el gasto en defensa para cumplir con lo que le piden la OTAN y Donald Trump. Sin querer entrar, el teniente general ha subrayado que, en estos momentos, el mayor reto que tiene el ejército es su modernización y adquisición de nuevo equipamiento. Sin embargo, la tensión política internacional no siempre se traslada a las operaciones. El militar ha asegurado que España es un socio "fiable", y muy apreciado por Estados Unidos. "La empatía que tiene el soldado español es muy grande. No sólo quieren que no nos vayamos, sino que volvamos", ha reivindicado.
La despedida más emotiva a Busquier ha venido de sus colegas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Representantes de ambos socios le entregaron un obsequio para que se lo lleve a su próximo destino: la Benemérita le hizo a manos un tricornio, mientras que la Policía le entregó una reproducción en miniatura de un agente del cuerpo. El Círculo le ha entregado una placa conmemorativa y, a la espera de saber quién será el sucesor, le ha hecho ya extensiva la invitación para la celebración del 170 aniversario de la institución. Lacalle ha avanzado que es una cena de gala y que, como tal, esperan que los miembros de las fuerzas armadas vayan vestidos con el uniforme correspondiente. "A todos les encanta verlos con la uniformidad de gala", añadió. Como parte de la celebración del 170 aniversario, Lacalle ha adelantado que el papa León XIV los recibirá en audiencia el 25 de mayo.