Sumar amenaza con plantar el consejo de ministros si el martes no se aprueba ya el decreto de vivienda
El Sindicato de Inquilinas de Madrid convoca una manifestación esta tarde de protesta por el desahucio de Maricarmen Abascal
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MadridLa tensión por la vivienda no es solo entre el gobierno y los socios del Congreso, sino que está instalada dentro del mismo consejo de ministros. En un comunicado, Sumar ha amenazado este sábado con plantar la reunión del ejecutivo del martes si no se aprueba un decreto ley de vivienda. Desde el PSOE, mientras tanto, recuerdan que la ministra del ramo, Isabel Rodríguez, está trabajando a contrarreloj precisamente para hacerlo, aunque se quiere garantizar que lo que se apruebe pase el filtro del Congreso de los Diputados. No sería la primera vez, en todo caso, que Sumar planta a un consejo de ministros: ya lo hizo en el mes de marzo, retrasando más de dos horas su inicio, por discrepancias con el PSOE sobre el contenido del decreto anticrisis a raíz de la guerra de Ucrania.
"Este país necesita un gran acuerdo en materia de vivienda que impida que ninguna otra Maricarmen sea expulsada de su casa y que proteja a los cientos de miles de personas que no llegan a final de mes por culpa de la vivienda", ha asegurado Sumar en un comunicado. A su parecer, las soluciones pasan por "la protección de las familias frente a los desahucios y los fondos buitre, la regulación de los usos especulativos de la vivienda como los pisos turísticos y el fraude en los alquileres de temporada o por habitaciones, la recuperación de la vivienda de la Maricarmen y la renovación automática de los contratos de alquiler". Ahora bien, estas demandas deben casarse con las que ha puesto sobre la mesa Junts para conseguir que si el martes se aprueba un nuevo decreto ley de vivienda las medidas se convaliden en el Congreso de los Diputados.
Tal como avanzó este viernes el ARA, las demandas de los de Miriam Nogueras implican incentivos fiscales tanto a inquilinos como a propietarios –como la desgravación del 15% en el IRPF y exenciones fiscales para los que vendan su vivienda a la administración para aumentar el parque público– y también poner limitaciones a los fondos buitre, como impedir que compren inmuebles y que no puedan desahuciar a familias vulnerables de sus propiedades. Ahora bien, no hay consenso en la prórroga automática de los alquileres, que Junts quiere que sea voluntaria, y en impedir de forma general todos los desahucios. Junts pide que en el caso de los "pequeños propietarios" –la letra pequeña para definir el término se está concretando– se pueda producir el desahucio y que sea la administración quien asuma la alternativa habitacional. Desde el ministerio de Vivienda garantizan que están trabajando en medidas "estructurales", diferentes de las que hasta ahora ha tumbado el Congreso, para reunir el consenso necesario desde Podemos, EH Bildu, Sumar y ERC hasta Junts y el PNV.
Movilización en la calle
La presión del socio minoritario de la coalición, Sumar, coincide con las movilizaciones que desde la sociedad civil se están organizando para protestar contra el desahucio de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años a quien un fondo buitre echó del piso donde había vivido toda la vida, y reclamar medidas para garantizar una vivienda para todos. Este mismo sábado en Madrid, a las 18:30, hay una protesta convocada en la plaza del Sol que terminará en el Congreso de los Diputados para expresar la indignación con las administraciones, a las que consideran culpables: "Esto no va de una sola Maricarmen. Es para que nadie más sea expulsado de su casa mientras unos hacen negocio con un derecho básico".
Este viernes trascendió que el fondo buitre Urbagestión Desarrollo e Inversión SL presentó una propuesta al Ayuntamiento de Madrid para que la mujer pueda volver a su piso. Sin embargo, el consistorio lo rechazó porque "no cumple los requisitos legales" y ha convocado una reunión el lunes con los representantes de Maricarmen Abascal y el fondo propietario del piso para mediar. Mientras tanto, la mujer ayer hacía un llamamiento a la movilización desde el Hospital Gregorio Marañón, donde fue trasladada el día del desahucio: "No he conseguido defender mi casa, pero he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya".