Un testigo del caso Pujol: "Alguien utilizó nuestra cuenta de Andorra"
Seis testigos niegan que tuvieran cuentas en el país pirenaico y aseguran que no hicieron transferencias al hijo mayor del expresidente catalán
MadridLas cuentas que la familia Pujol Ferrusola tenía en Andorra han protagonizado la decimotercera sesión del juicio que se celebra desde hace dos meses y medio en la Audiencia Nacional. El primogénito –que sigue asistiendo presencialmente a todas las jornadas– ha observado cómo el fiscal ponía en la diana movimientos entre cuentas bancarias andorranas de gente que asegura que no sabe nada. Son seis personas que habrían enviado o recibido dinero de Jordi Pujol Ferrusola. En total, 762.000 euros cobrados y 204.000 euros pagados que se habrían movido a escondidas de los titulares de las cuentas. La defensa de la familia del expresidente de la Generalitat replica que no tiene ni idea, lo atribuye a un error y responsabiliza al banco. Por contra, la Fiscalía cree que son "operaciones simuladas" para "ocultar el origen" del dinero y enmascarar las comisiones ilegales que habría recibido el primogénito. Alega que son de fechas anteriores a las grandes operaciones empresariales por las que cobraba como intermediario.
Uno de los testigos ha sido Jaume Puigarnau, que junto a Domènech Roig y Baltasar Pineda tenía una cuenta en Andorra. Recibió 30 millones de pesetas –180.000 euros– en mayo de 1993 procedentes de Jordi Pujol Ferrusola. Al igual que hizo durante la instrucción, ha asegurado que nunca ha tenido ninguna relación con el primogénito del expresidente de la Generalitat: "No sabemos nada, utilizaron nuestra cuenta", ha contestado al fiscal Fernando Bermejo. Baltasar Pineda, que también ha declarado, ha coincidido. Otro de los protagonistas ha sido Carles Serradell, que recibió 90 millones de pesetas –540.000 euros– en diciembre de 1992. Ha negado tener relación o contacto con el hijo mayor de Jordi Pujol y Soley o con Mercè Gironès, que en aquel momento era su mujer, y ha recordado lo que dijo a la policía 9 la tercera parte debe ser mía, díganme dónde tengo que ir a cobrar".
El relato ha sido el mismo que el de otros tres testigos: Ignacio Maria Coll, que habría pagado 9 millones de pesetas –54.000 euros– al primogénito en enero de 1991, María del Carmen Pino, que recibió 7 millones de pesetas –42.000 euros–25, febrero del 2, millones de pesetas –150.000 euros– en enero de 1994. En medio de todos los interrogantes, quien podría poner luz a la oscuridad sobre quien movía ese dinero es Josep Maria Pallerola, que era gestor de las cuentas de Pujol en Andbank, y que en las próximas semanas deberá declarar como testigo.
Un proyecto universitario real
Un testigo que no ha favorecido tanto a la tesis del fiscal ha sido Núria Villena, que pagó 10 millones de pesetas –60.000 euros– en enero de 1991 a Jordi Pujol Ferrusola. Fue un "proyecto concreto" que se impulsó para llevar a universidades estadounidenses a Andorra. "Cada vez que había gastos, se cargaban a esa cuenta", ha explicado. Ella era la "persona de confianza" del entonces jefe de Gobierno de Andorra, Òscar Ribas, quien es quien promovió la iniciativa, y por eso estaba a su nombre. Los fondos procedían de la Asociación de Bancos Andorranos, que es quien "pagó todo el proyecto", y el primogénito se encargó de presentar el proyecto y "conectar" con las universidades de Estados Unidos. El proyecto acabó naufragando porque el país pirenaico "no tenía infraestructura suficiente", pero se reanudó en Barcelona, sin la participación ni de Núria Villena ni de Jordi Pujol Ferrusola.