Riesgo de incendio
Sociedad 12/08/2022

Los 5 vehículos esenciales para apagar los incendios en Catalunya

Desde 4x4 con grandes depósitos de agua hasta helicópteros y aviones: los grandes aliados de los bomberos

5 min
Un bombero observa la descarga de un avión de vigilancia y ataque

TarragonaLa crisis climática que vive el planeta ha provocado que los incendios forestales sean todavía más voraces. En Catalunya, los bosques acumulan dos años de sequía y la falta de agua mezclada con las altas temperaturas del verano y la baja humedad provoca un cóctel muy peligroso. La prevención es clave para evitar que se origine un fuego, pero cuando las llamas empiezan a arder y se levanta una columna de humo, solo queda confiar en los bomberos. En este casos, sus grandes aliados son los vehículos terrestres y aéreos, que con el paso de los años ha ido incorporando nueva tecnología para convertirse en indispensables. "Cada vehículo tiene sus especificidades", según explica el sargento de los Bomberos de la Generalitat, Xavier Renart. Su trabajo, junto con el de otros muchos compañeros, es saber qué vehículo hay que enviar a cada caso y organizar las tareas de extinción. Los Bomberos de la Generalitat cuentan con muchos vehículos para extinguir los incendios forestales, pero estos son los principales:

1.

BRP: indispensable para apagar los incendios

El autobomba rural pesado es un vehículo terrestre que permite a los bomberos trabajar sobre el terreno con la máxima precisión

Las autobombas rurales pesados de los bomberos.

Cuando se detecta una columna de humo, en el parque de bomberos se dispara la alarma, y en un abrir y cerrar de ojos ya se han puesto en marcha tres autobombas rurales pesados (los vehículos terrestres) y un helicóptero bombardero. Los bomberos que van dentro de los vehículos en dirección al fuego desconocen qué se encontrarán: se puede tratar de un incendio pequeño que se apague rápidamente o puede ser una auténtica pesadilla que implique un despliegue mucho más intenso. "Si la información que nos llega o lo que vemos desde nuestras cámaras indica que el fuego tira mucho, se moviliza enseguida una unidad de mando", explica Renart. Hay otros medios que también se pueden sumar a la extinción del fuego, pero las BRP son esenciales. "Los medios aéreos son los más vistosos, pero sin los terrestres no podríamos apagar ningún incendio", asegura Renart. De hecho, los miles de litros de agua que los medios aéreos pueden echar desde el aire sirven para "rebajar la intensidad del fuego" pero son las unidades terrestres, los bomberos que están ante el fuego, los que acaban extinguiendo las llamas.

Las BRP tienen un depósito con capacidad para 3.500 litros, que es la cantidad de agua que puede tirar un avión con un solo pase, pero las unidades terrestres "son mucho más precisas y echan el agua allá donde la quieren echar realmente", insiste Renart.

El departamento de Interior compró 92 BRP nuevos en 2021, unos vehículos que van llegando progresivamente y se suman a los 193 que ya estaban en funcionamiento. Los nuevos vehículos tienen tracción en las cuatro ruedas, un motor de 370 caballos y pueden transportar hasta seis personas. Tienen también un ordenador a bordo y una estación meteorológica.

2.

Helicóptero bombardero

Ágil, rápido y con capacidad para 1.000 litros de agua

Un bombardero con depósito en el momento de dejar caer el agua.

El helicóptero bombardero es el otro vehículo que sale inmediatamente cuando se detecta un incendio forestal y, normalmente, el primero en llegar. Disponen de un cubo externo de inmersión (Bambi bucket) con capacidad para 1.000 litros de agua. Es el vehículo con menos capacidad, pero también suele ser el más rápido a la hora de proveerse de agua, puesto que cuenta con todas las balsas que los bomberos tienen repartidas por el territorio y bien cartografiadas. Al helicóptero le basta con ponerse sobre de una de ellas, bajar la bolsa vacía y llenarla para poder volver hacia el incendio a descargar el agua. Otra ventaja de este vehículo es que se puede adaptar a la orografía del terreno y puede llegar allá donde ni aviones ni medios terrestres lo pueden hacer. Además, a la hora de dejar caer el agua, también tiene mucha precisión. También se usan para transportar bomberos hasta el lugar del fuego.

En todo Catalunya hay diez y tienen base en Calaf, Orriols, Maçanet de la Selva, Balaguer, Tremp, Sabadell, Dosrius, Garraf, Prades y Mora d'Ebre. Además de los bombarderos que hay en el país, el ministerio para la Transición Ecológica tiene uno en Huesca con capacidad de 4.500 litros que los bomberos catalanes pueden pedir si lo necesitan.

3.

Los AVA, para cuando se complican los incendios

Poco precisos y con menos lugares para coger agua, pero los aviones de vigilancia y ataque pueden dejar caer 3.200 litros de agua

Un hidroavión capaz de recoger agua de lagos, pantanos o del mar.

Los aviones de vigilancia y ataque (AVA) son los vehículos más espectaculares en la extinción de incendios. Resulta casi imposible verlos pasar y no quedarse boquiabierto mirando el cielo. También son los que tienen mayor capacidad de agua, puesto que pueden transportar 3.200 litros y algunos, incluso, llegar a los 5.500. Estos aviones, que apoyan a los medios aéreos de ataque inicial, dejan caer el agua sobre la vegetación que todavía no se ha quemado porque cuando lleguen las llamas encuentren humedad en lugar de más combustible. Su tarea es la de evitar que crezca el incendio. Llevan mezclado en el agua un espumógeno que permite que la humedad dure más tiempo. Esta mezcla tiene un color rojizo que facilita que el piloto sepa dónde ha descargado el agua en los anteriores pases. Si hay compañeros bomberos trabajando sobre el terreno, hay que hacer la descarga a más altura, puesto que el agua cae con mucha fuerza y destroza todo lo que encuentra. Los pilotos, según convenga, pueden abrir una sola compuerta y dejar que el agua caiga más progresivamente o las dos para concentrar la fuerza en un solo punto. También pueden jugar con la velocidad del avión para dejar caer el agua sobre una mayor extensión de terreno. Los AVA pueden ser terrestres (necesitan aterrizar para cargar agua) o anfibios, que cuentan con una especie de patines bajo la barriga que les permite flotar en el agua del mar, de los lagos o de los pantanos mientras abren una compuerta por rellenar el depósito.

En Catalunya hay nueve y tienen base en Sabadell, Alguaire y Òdena. Hay tres más en las Baleares y Zaragoza que también pueden apoyar si los bomberos lo requieren, dos de ellos con capacidad de hasta 5.500 litros.

4.

Helicópteros de mando

Si el incendio es muy potente y hacen falta más unidades, el primer refuerzo que se envía es el de mando

Un helicóptero de mando.

Si las primeras unidades enviadas al incendio no son suficientes, hay que actuar enseguida con un helicóptero de mando. Se trata de un vehículo que no transporta agua pero que juega un papel fundamental en la lucha contra las llamas porque permite coordinar desde el aire el resto de medios que trabajan en la extinción. Lo usan los máximos mandos de los bomberos para sobrevolar la zona afectada e informar al resto de jefes de donde hay que destinar las unidades terrestres y aéreas. Hay cinco en Catalunya y tienen base en Sabadell, Manresa, Lleida, Girona, Ullastrell y Reus.

En caso de que el incendio sea muy potente y haya obligado a los bomberos a movilizar al menos a cinco unidades aéreas, hay que activar también el helicóptero de coordinación aérea, que se encarga exclusivamente de poner orden en el cielo. "En algunos casos hay que pedir a los helicópteros que se retiren porque está a punto de entrar un AVA, que tiene mucha menos movilidad, para después pedir al helicóptero que vuelva sobre la zona afectada para descargar agua", explica Renart.

5.

Unidad de centro de mando

El vehículo para trasladar el centro de control allá donde haga falta

El camión que permite trasladar el centro de mando.

Finalmente, los Bomberos de la Generalitat tienen un camión que permite trasladar el centro de operaciones sobre el terreno donde se ha declarado el fuego. Cuando este vehículo llega despliega una carpa donde se instalan los mandos. Desde el centro de mando se hace el seguimiento de todas las comunicaciones y se ordena la estrategia que seguir para extinguir el incendio.

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