"Ayúdanos a cambiar el tobogán": el ruego de los niños en los presupuestos de Barcelona
La capital catalana estrena las Ágoras de Infancia para que los más pequeños puedan impulsar sus proyectos
BarcelonaPasan pocos minutos de las cinco de la tarde y el salón de actos de la sede del distrito de Gràcia está lleno a rebosar. Mientras esperan que empiece la sesión, el debate entre los presentes es intenso. Podría parecer la antesala de un consejo plenario cualquiera del distrito si no fuera porque quienes confrontan propuestas esta vez tienen entre 8 y 14 años. Decenas de niños y niñas que durante cerca de una hora defenderán y discutirán en qué proyectos quieren que se destine una parte de los 30 millones de euros que están en juego en la segunda edición de los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Barcelona.
Por primera vez, el consistorio ha querido dar la palabra a los niños en este proceso. De los 25 proyectos de cada distrito que pasarán a la votación final –hasta este miércoles se puede votar para escoger qué iniciativas pasan el filtro–, dos habrán elegido directamente a los niños. Lo habrán hecho en sesiones como la de este pasado jueves en Gràcia. Ágoras de Infancia en las que ellos mismos pueden defender aquellos proyectos que crean más interesantes e intentar convencer al resto de niños para que los voten.
Los primeros en salir a hablar son un grupo de niños de una escuela que piden a la audiencia apoyo para mejorar su patio. "Ayúdanos a cambiar el tobogán", resume uno de ellos, que explica que lo que tienen ahora está viejito y que incluso tiene astillas. También quieren hacer crecer el huerto de la escuela y poner pérgolas en el patio que les garanticen más sombra para no pasar tanto calor en verano.
Las propuestas que reclaman mejoras en los colegios –más sombra, un nuevo patio, una nueva aula de música– son las más habituales en las Ágoras de Infancia que se han hecho en cada distrito. Pero hay más. Algunas iniciativas requieren nuevos parques infantiles o mejoras en los ya existentes. Otros proponen invertir en polideportivos. Muchas inciden directamente en los entornos escolares.
Es el caso, por ejemplo, de la que defienden los alumnos de la Escuela Universo, que reclaman un nuevo paso de peatones más seguro en la calle Bailèn. O la de los niños y niñas de la Escola Jujol, que denuncian que a veces los coches pasan "demasiado rápido" por la puerta de la escuela y piden que se corte el tráfico puntualmente en las horas de entrada y salida de alumnos.
La votación definitiva
Los presupuestos participativos también sirven para poner sobre la mesa el déficit de equipamientos para jóvenes que arrastra en muchos casos a la ciudad. En el Eixample, por ejemplo, las entidades juveniles del barrio de la Sagrada Família han unido fuerzas para impulsar una propuesta con el objetivo de crear un Casal de Jóvenes Autogestionado que garantice un lugar de encuentro estable y seguro para la juventud, ofreciendo actividades de ocio, formación y cultura popular.
Los 20 proyectos ganadores de las Ágoras de Infancia de los distritos de estos días pasarán a la siguiente fase conjuntamente con los 230 que saldrán de la fase de priorización de los distritos. La lista se hará pública el 20 de marzo. A partir de ahí, se abrirá una fase de concreción de los proyectos en los que técnicos municipales trabajarán de lado con los impulsores de las propuestas para afinarlas antes de que se abra la votación final en el mes de mayo.
En esta votación decisiva, sin embargo, ya no podrán participar los niños de entre 8 y 14 años, que tendrán que cruzar los dedos para que las propuestas surgidas de sus Ágoras de Infancia estén entre las más votadas y formen parte de los proyectos que finalmente se harán en la ciudad.