La Sagrada Familia abre la puerta a hacer la escalinata derribando un único edificio

El templo pasa la pelota al Ayuntamiento para que decida sobre la solución final

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La isla entre Mallorca y Valencia afectada con el edificio de Núñez y Navarro al fondo.
22/09/2026 - 11:39 h
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BarcelonaGiro de guion en una de las negociaciones más complejas que tiene abiertas la ciudad de Barcelona desde hace décadas. La Junta Constructora de la Sagrada Familia ha abierto este martes la puerta por primera vez a poder hacer la escalinata derribando solo un edificio: el de Núñez y Navarro en la calle Mallorca. En rueda de prensa, el director general de la Junta Constructora, Xavier Martínez, ha asegurado que para terminar el proyecto de la Sagrada Familia solo habría que derribar este edificio y trasladar a sus vecinos a un nuevo edificio que se levantaría en un solar que el templo adquirió hace años en la calle de al lado.

Fuentes del templo admiten que esta es una solución "de mínimos" y pasan ahora la pelota al Ayuntamiento de Barcelona, que es quien tiene la última palabra sobre la afectación del proyecto. La disyuntiva del consistorio es si opta por una solución que limitaría muchísimo a los vecinos afectados a los cuales se tendría que realojar o indemnizar, o si va un poco más allá para evitar que la plaza delante de la escalinata se convierta en un callejón sin salida encajonado entre los edificios del pasaje de la Font por un lado y de la calle Valencia por el otro.

En 1976 el Plan General Metropolitano (PGM) recogió formalmente la afectación de las dos manzanas que hay delante del templo –las que hay entre las calles Mallorca, Aragón, Cerdeña y Marina– para hacer una avenida de 60 metros de anchura. Un paseo que condujera prácticamente desde la avenida Diagonal hasta la puerta de la fachada de la Gloria, a la cual se accedería a través de una escalinata que pasaría por encima de la calle Mallorca.

Hace meses que el Ayuntamiento mantiene conversaciones a dos bandas con los vecinos y el templo para intentar cerrar un pacto que hace años que se resiste. Justo antes del verano —coincidiendo con la visita del Papa— todas las partes se mostraban optimistas con cerrar un acuerdo que satisficiera a todo el mundo y que, tal como explicó El País, preveía una afectación que iba más allá del edificio de Núñez y Navarro. En las últimas semanas, sin embargo, los vecinos han denunciado que, por motivos que desconocen, el acuerdo ha colapsado.

De ahí la sorpresa que han generado las palabras de Martínez asumiendo una afectación mucho menor a la que siempre se había negociado con los diferentes gobiernos municipales. El director general de la junta constructora ha admitido que las conversaciones estaban muy avanzadas pero ha asegurado que por ahora no tienen ninguna respuesta por parte del Ayuntamiento ni un calendario de cuándo la podrían tener. "Hay un principio de acuerdo, pero estamos esperando que el Ayuntamiento mueva ficha", ha subrayado. "Lo que tenemos que hacer es una escalera que en estos momentos es imposible de construir porque hay un edificio. Para terminar la Sagrada Familia, este edificio no puede estar", ha dicho.

Este bloque de pisos de Núñez y Navarro se levantó in extremis antes de la aprobación del PGM de 1976. Gracias a un informe de la comisión de Patrimonio Histórico Artístico del ministerio de Educación y Ciencia, se pudo levantar solo un año antes de que el planeamiento calificara aquel terreno de zona verde en previsión de la escalinata. Un edificio a solo veinte metros de la fachada de la Gloria y que se convirtió desde aquel controvertido proceso en símbolo del serial sobre la escalinata.

Sin noticias de quién hará las esculturas de la fachada de la Gloria

En cuanto al calendario, Martínez ha mantenido el horizonte de poder tener la fachada de la Gloria terminada en una década, si bien ha admitido que era más "un deseo que una realidad". De momento, el arquitecto director de las obras, Jordi Faulí, ha explicado que con la licencia de obras que tienen hasta ahora sí que pueden levantar las cuatro torres de la fachada de la Gloria. Según ha detallado, ahora se empiezan a construir las columnas bifurcadas que deberán sostener las cuatro torres, que está previsto que se empiecen a levantar el año que viene.

De lo que no hay novedades todavía es sobre quién hará el conjunto escultórico de la fachada de la Gloria. Según ha explicado Faulí, el patronato no ha tomado todavía ninguna decisión sobre las propuestas presentadas por Miquel Barceló, Javier Marín y Cristina Iglesias. "Es una decisión importante y creo que es lógico o importante que se le dedique el tiempo que haga falta", ha remarcado. Como ya hizo el mes de marzo, el arquitecto ha abierto la puerta a que finalmente la obra la haga un solo escultor, más de uno o ninguno de ellos.

La junta constructora del templo ha aprovechado la rueda de prensa para hacer balance de lo que ha significado para la Sagrada Familia el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El director general, Xavier Martínez, ha subrayado el impacto que la visita del Papa Benedicto XVI por el estreno de la torre de Jesús ha tenido en todo el mundo. Según ha dicho, solo entre el 1 de enero y el 31 de junio de este año, se han publicado 41.000 noticias sobre el templo, 31.000 de las cuales en medios extranjeros. Martínez ha remarcado también, sin embargo, que la conmemoración ha reforzado el vínculo con los barceloneses, los ciudadanos del resto del país y también del Estado. Según ha dicho, por primera vez en muchos años los visitantes más numerosos del templo son los nacidos en el Estado, por delante de los de Estados Unidos.

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