Segregación escolar

Un empuje contra la segregación: familias se organizan para llevar a sus hijos a escuelas de alta complejidad

La oferta de grupos singulares permite asegurar la plaza y es una opción disponible en toda Cataluña

Alumnos de la escuela San Ignacio de Manresa jugando en el patio.
28/01/2026
4 min

Manresa"¿Por qué siempre hacemos mover a los alumnos vulnerables y nunca a los acomodados?". Ésta es una pregunta que, formulada de diversas maneras, se repite habitualmente cuando se habla del grave problema de segregación escolar que todavía afecta a Cataluña. Hasta ahora, siempre se ha intentado "repartir" a los alumnos en situaciones de vulnerabilidad para que los centros escolares tengan el mismo tipo de composición social que su entorno, pero ahora, en Manresa se está haciendo lo contrario gracias a la iniciativa de un grupo de familias. Desde hace pocos años existen familias ordinarias –que no tienen problemas de vulnerabilidad social o económica– que han empezado a escolarizar a sus hijos en centros de alta complejidad.

Uno de los centros que ha vivido esta experiencia es la escuela Sant Ignasi. "Vine a las puertas abiertas y me gustó mucho el proyecto. Yo tenía muy claro que quería que mi hijo viniera aquí y animé a otros padres de la guardería para que vinieran a conocer la escuela y no se quedaran sólo con lo que decía la gente", explica Alba Gallardo. Su estrategia fue un éxito y este curso su hijo ha empezado I3 en esta escuela acompañado de otros seis compañeros de la guardería.

Aunque los motivos tras esta decisión son diversos en función de la situación personal de cada familia, desde el curso pasado la normativa de preinscripción contempla una medida más para que las familias opten por esta opción que ayuda a combatir la segregación escolar. Es lo que se conoce como oferta de grupos singulares que, básicamente, consiste en que familias ordinarias puedan agruparse y hacer una reserva de plazas conjunta para escuelas de alta complejidad sin pasar por el filtro de las listas y el sufrimiento de la preinscripción. De esta forma se intenta hacer que las escuelas de zonas más vulnerables tengan un alumnado socioeconómicamente más variado y, a cambio, las familias ya saben que en el centro al que irán sus hijos habrá otras familias que conocen. "Tu hijo ya no comienza de cero la escuela en un espacio nuevo y sin conocer a nadie y tú como madre también sabes que ya conoces a algunas de las familias" detalla Gallardo.

Con esta medida que pueden solicitar todos los padres y madres de todos los municipios de Catalunya, el próximo curso en Manresa habrá una cincuentena de familias ordinarias que apostarán por ir a una escuela o instituto de alta complejidad. Un fenómeno que también se vivirá en Vic con un grupo de familias de infantil y un grupo de secundaria.

El grupo de madres de infantil y secundaria que han optado por la oferta singular en Manresa.

No ser "la oveja blanca"

Más allá de los beneficios personales, esta medida también da mayor seguridad a las familias que se implican en la lucha contra la segregación escolar. "La herramienta da un plus de tranquilidad a las familias que sufren por si su hijo acaba siendo la oveja blanca o el único catalán de la clase", describe el concejal de enseñanza de Manresa, Pol Huguet. Sin embargo, Huguet explica que siempre se hace una advertencia muy clara a las familias que optan por esta opción. “Una vez el alumno ha entrado en el centro es igual que cualquiera de los demás y no se distingue si viene de un grupo singular o si es vulnerable, por tanto, que las familias se inscriban juntas no quiere decir que todos estos niños vayan juntos en la misma clase", aclara.

Este detalle también se ocupan de contarlo las familias que, tras el éxito del curso pasado, estos días antes de las preinscripciones están yendo a las guarderías y en las escuelas para explicar cómo son algunas de las escuelas e institutos de alta complejidad que hay en Manresa. Una de las madres que hace esta labor de divulgación es Yuslemis Valdés, que también apostó por esta opción. “Yo no quiero que mi hijo esté sólo con gente de aquí, quiero que se relacione con gente de todas partes porque ésta es la realidad. Debe saber que hay más culturas", reivindica. A su lado, Gallardo añade: "Es priorizar que la escuela no sea una burbuja con una realidad muy diferente a las que se puede encontrar en el parque".

Pese a ser una medida para luchar contra la segregación, la opción de crear grupos singulares también ha servido a algunas familias para ir al centro al que querían. Es el caso de Noemí Costa, que con la remodelación de las zonas educativas que se ha hecho en Manresa, precisamente para luchar contra la segregación escolar del municipio, vio cómo a su hija no le tocaría ir al Institut Lacetània . "A mí me da igual que sea de alta complejidad, es el instituto del barrio y, por tanto, nuestro centro de referencia", insiste. Finalmente, su hija empezará la ESO en este centro porque Costa ha animado a otras familias para apostar por este centro de alta complejidad manresano y así asegurarse la plaza como grupo singular. Una de las madres que Costa ha convencido es Lídia Orellana que asegura que esta medida es un win-win para todos: "Nosotros queremos ir a este centro, pero eso también es una manera de que entre oxígeno nuevo en el instituto. Al final la segregación es un problema que debemos resolver entre todos y nosotros estamos dispuestos a intentarlo", defiende .

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