Educación

Escuela pública o concertada: ¿qué han pedido las familias para el curso que viene?

El 87% de las familias han solicitado entrar a un instituto público en primera opción de cara al curso próximo

Alumnos de primaria de una escuela, en una imagen de archivo.
18/05/2026
5 min

BarcelonaA principios de marzo unas 100.000 familias en toda Cataluña estaban pendientes de hacer un trámite: decidir por qué escuela o instituto apostaban para que sus hijos comenzaran una nueva etapa educativa. El plazo para hacer este proceso se abrió el 4 de marzo para Infantil 3 (I3), y el 6 de marzo para 1º de ESO, justo tres semanas después de la primera huelga general del año en el sector educativo público catalán. Un paro que secundaron cuatro de cada diez docentes según el balance del Govern, el 85% según los sindicatos convocantes. La coincidencia entre la crisis en el sector educativo y la apertura de las preinscripciones escolares podría haber hecho que la pública se viera perjudicada en la elección, pero los datos no evidencian un impacto negativo, más bien lo contrario.

Las familias tenían que decidirse entre un centro público o uno concertado en un momento en que los docentes de la pública ya habían convocado dos grandes manifestaciones el 15 de noviembre y el 24 de enero y una huelga general con lemas como "eduquemos el futuro con recursos del pasado" para denunciar que faltan manos en las aulas de la educación pública –y para reclamar un aumento retributivo–. El mismo día en que se abrieron las preinscripciones, la USTEC entregaba en el Parlament 50.000 firmas para reclamar la dignificación de la profesión. Además, durante las dos semanas en que se podían hacer los trámites de preinscripción, tuvo lugar la negociación fallida entre el Govern y la mayoría de sindicatos del sector y la convocatoria de una nueva tanda de movilizaciones para la semana del 16 al 20 de marzo.

Ante este escenario, existía la posibilidad de que hubiera más familias que a la hora de elegir priorizaran la concertada por delante de una pública rodeada de crisis. Pero no ha sido así. Según los datos a los que ha accedido el ARA, en las preinscripciones para el curso próximo, el porcentaje de familias que han pedido entrar en una escuela o instituto público en primera opción ha crecido muy ligeramente.

"No era un tema que nos preocupara porque la huelga del profesorado ha sido muy apoyada por las familias. No creemos que haya relación entre la huelga y la elección que pueden llegar a hacer las familias", admite Lidón Gasull, directora de la AFFAC, que agrupa la mayoría de AFA de Cataluña. De hecho, Gasull asegura que la huelga "tendrá un impacto positivo en los centros educativos porque a partir de aquí se conseguirán recursos".

Si nos centramos en I3, para este curso un 67,05% de las familias pidieron entrar en primera opción a una escuela pública, una proporción que ha crecido casi un punto (67,92%) en las preinscripciones de cara al curso próximo. Una situación similar se ha vivido en la elección para iniciar la etapa de secundaria. Este curso un 87,48% de las familias pusieron como primera opción un instituto público en la preinscripción y para el curso próximo lo han pedido el 87,54% de las familias.

Ahora bien, aunque en el conjunto de Cataluña la mayoría de familias priorizan la educación pública, la proporción entre las que solicitan centros públicos o concertados es muy variable en función del territorio y de la etapa educativa. Además, hay que tener en cuenta que después de cuatro años de bajada, las peticiones para entrar en una escuela concertada en la etapa infantil han subido durante tres años seguidos.

En el caso de las preinscripciones a I3, la diferencia entre un servicio territorial y otro puede llegar a los 35 puntos: los territorios con un porcentaje más alto de familias que piden un centro público en primera opción son Terres de l'Ebre (85,5%), el Alt Pirineu (83,6%) y Girona (81,2%); mientras que los territorios con menos predilección por la pública son Barcelona (50,2%), el Barcelonès (56,9%) y el Vallès Occidental (60,6%).

En el caso de la entrada a la ESO, la proporción de familias que intentan entrar en un instituto público se dispara. En todos los servicios territoriales (12) esta proporción es superior al 70%. En la mayoría de territorios, nueve de cada diez familias han pedido que su hijo entre en un instituto público el próximo curso. De nuevo, como ya pasaba con la entrada a la escuela a I3, las zonas con un porcentaje más bajo de solicitudes a la pública en primera opción son Barcelona (71,6%), el Barcelonès (83,3%) y el Vallès Occidental (85,8%). Ahora bien, en esta diferencia entre territorios hay que tener en cuenta la oferta: por ejemplo, hay muchos menos centros concertados en el Alt Pirineu que en los municipios del área metropolitana de Barcelona.

No solo por militancia

La responsable de políticas contra la segregación escolar de Equitat.org, Maria Segurola, advierte que el peso de una "militancia" de una familia por un modelo u otro cuando deben elegir un centro público o concertado acostumbra a ser bajo. "Las familias que pueden son muy estratégicas y hacen su lista de preferencia pensando en dónde tienen posibilidades de entrar y quizás ponen un centro público como primera opción y uno concertado como segunda porque ambos les quedan cerca", ejemplifica.

En este sentido, el estudio Las familias ante la elección escolar –publicado en el año 2010 por la Fundació Bofill– apunta que, en el caso de las familias que entran en I3, los factores que más pesan son la proximidad y el proyecto educativo. En concreto, el 62% de las familias sitúa la proximidad de la escuela al domicilio o al trabajo como uno de los factores prioritarios en la elección de centro. Un 44,3% sitúa el proyecto educativo; un 28% la presencia de hermanos en el centro; un 25% los equipamientos e instalaciones, un 22,4% la posibilidad de realizar la educación secundaria en el mismo centro y un 21% el hecho de que la escuela sea de titularidad pública (21,1%).

Por otra parte, uno de los puntos clave es la oferta, ya que evidentemente, si las familias saben que no hay, ya no intentarán entrar en un centro u otro. Este es uno de los aspectos que explica por qué en el caso de la ESO las peticiones para entrar en un centro público se disparan en comparación con I3. "En el paso a la secundaria hay muy pocas plazas en la concertada porque acostumbran a subir grupos enteros y, por lo tanto, la mayoría ya se ocupan automáticamente", explica Segurola. Además, en el paso de la primaria y la secundaria también hay que considerar que muchas escuelas ya tienen algunos institutos –tanto públicos como concertados– adscritos y lo más natural es que la mayoría de alumnos de un grupo acaben en aquellos centros.

El problema de la sobreoferta

Finalmente, otro de los factores que condicionan la elección es el problema de la sobreoferta. De hecho, en estas preinscripciones en las escuelas de Barcelona han quedado tantas plazas vacías como en la época de la pandemia. Para gestionar la sobreoferta hay que cerrar líneas y la directora de la AFFAC advierte que el cierre "preventivo" de líneas de centros públicos antes de las preinscripciones –en el caso de los centros concertados un grupo se cierra o no después de las solicitudes– perjudica a la pública. "Este año ya se han hecho los ajustes en la pública, con más proporción que en la concertada, y no hemos visto que la gestión de la caída demográfica se haya trasladado a la resolución de conciertos, que es lo que se debía hacer", critica Gasull.

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