Educación

De ser el "parque de las pesadillas" a convertirse en la mejor escuela del mundo

El centro brasileño Parque dos Sonhos gana los World's Best School Prizes en superación de adversidades

Regis Marques Ribeiro, director de la escuela brasileña Parque dos Sonhos
25/08/2026 - 07:02 h.
3 min

BarcelonaCuando hace una década Regis Marques llegó a la escuela que actualmente dirige, el apodo con el que era conocida lo decía todo: "Era el Parque de las Pesadillas", recuerda el docente brasileño. "Dentro de la escuela había drogas, mucha violencia y una degradación que, habiéndose inaugurado en 2013, no tenía sentido. Robaban un vez por semana y en tres años se había destrozado todo", recuerda.

La escuela, ubicada en Cubatão, en São Paulo, realmente se llama Parque dos Sonhos [Parque de los Sueños, en portugués] y, a pesar de ser un edificio de cuatro plantas, solo tenía un centenar de alumnos. Diez años después, el centro educativo tiene casi 1.200 y ha sido galardonado como la mejor escuela del mundo en la categoría de superación de adversidades en los World's Best School Prizes. Marques, que ha visitado Barcelona con motivo de la jornada Mutare Educació de la Fundació Carulla, explica cómo fue el proceso para reflotar el Parque de los Sueños.

"Fue un trabajo de recuperación de la autoestima de todos", reconoce el director. Explica que lo primero que hizo fue convencer a los maestros, a los padres e incluso a los alumnos de que el cambio era posible. "Ellos me preguntaban: «Con la violencia que hay, ¿cómo quieres que esto se convierta en un lugar de paz?» Yo les respondía que no lo sabía, pero que trabajaríamos para conseguirlo", detalla. El 80% de los alumnos no sabían ni leer ni escribir, y el equipo directivo se marcó una meta de cinco años para revertirlo.

"La tercera cosa que hicimos fue escuchar. Preguntar a alumnos y profesores qué querían que hiciéramos para que la escuela fuera un buen lugar", continúa Marques. A partir de aquí comenzaron a organizar talleres de informática, teatro, danza y peluquería –que era lo que más habían pedido los alumnos– y, paralelamente, fueron a pedir financiación a empresas e instituciones para mejorar las instalaciones. "Conseguimos que el banco Itaú [el más grande de Brasil] diera 25.000 dólares para la escuela", defiende satisfecho Marques. "El objetivo era hacer que los alumnos sintieran que es su casa, porque tu casa la cuidas y la respetas", insiste.

Un café con el director

Sobre los resultados académicos, Marques admite que "aún" están recuperando el nivel de muchos alumnos, pero defiende que los resultados de aprendizaje de la escuela "han mejorado un 40%". En este punto ha sido clave la confianza de los profesores en el proyecto, y el director tenía claro que la única manera de convencerlos de que se podía mejorar era "arremangándose" él. "Si ves que el del lado ha conseguido que un alumno cambie, tú también te pondrás", asegura el director. Para trabajar la cohesión con sus docentes, Marques decidió que se reservaría una hora cada día para hablar con uno de ellos. "Lo llamábamos un café con el director, y básicamente yo les pedía que me dijeran todo lo que querían, que yo durante esa hora estaba totalmente disponible para ellos", recuerda.

También se potenció que esta escucha activa la hicieran los profesores con las familias. "Al principio yo hablaba con todos los padres, pero con 1.200 alumnos es insostenible. Ahora hay otras personas del centro que hacen la tarea de acercarse a ellos", admite el director.

Después de diez años al frente del Parque dos Sonhos, ahora la principal misión de Marques es encontrar un buen relevo. "Los próximos tres años queremos acabar de modelar el proyecto, y después quiero trabajar para formar a otra persona que ocupe mi lugar a partir del 31 de diciembre de 2032", dice el director. También asegura que el siguiente paso es ser alcalde, y que en un futuro quiere ser ministro de Educación de Brasil. "Quiero cambiar el mundo", afirma con entusiasmo.

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