Emergencia social

"Ir de colonias te hace sentir como el resto de niños"

La Fundación Pere Tarrés prevé dar becas a más de 7.000 menores para que puedan acceder a actividades de ocio en verano

Niños becados por la Fundación Pere Tarrés el verano pasado.
Carla Pérez Brichs
15/04/2026
3 min

BarcelonaIr a la piscina, hacer una excursión a la montaña, pasar un día en la playa o jugar al fútbol son actividades sencillas que no todos los niños pueden dar por sentadas a lo largo del verano, ya sea por dificultades económicas familiares o de interacción personal. La Bhermar llegó a Barcelona desde Colombia hace un par de años con la Khamila, su nieta de 7 años, y recurrió al centro socioeducativo del Raval para ayudar a la criatura a vincularse y reforzar su bienestar emocional. "Cuando sale del casal de verano, mi nieta vuelve a casa y me explica todo lo que ha hecho a lo largo del día. Tengo claro que esto la ha ayudado a crecer mucho emocionalmente", explica.

Ella es una de las familias que participan en el programa Transforma su verano, unas becas que impulsa la Fundació Pere Tarrés para garantizar el ocio infantil en verano, y que de cara a este año prevé ayudar a cerca de 7.500 niños y niñas. "Cuando llegas aquí tienes muchas expectativas y miedos, pero desde que la Khamila empezó el casal le es más fácil leer, se expresa mejor y casi llega con más batería a casa de la que tiene cuando sale", señala su abuela.

Una experiencia que vivió de manera similar cuando era pequeño David Gambau, que ahora tiene 36 años. Él fue uno de los niños becados por el programa de verano desde el centro socioeducativo de Sant Adrià. "El hecho de poder acceder a unas colonias te hace sentir como el resto de niños, porque todos tenemos la necesidad de hacer estas actividades de ocio", explica el David, que dice que recuerda el centro "de una manera muy especial". De hecho, la huella de quienes lo acompañaron en aquella etapa de su vida lo llevó a querer formarse como educador, y ahora ayuda a niños en Sant Adrià. "Fueron personas que cuando era pequeño creyeron mucho en mí, y ahora soy yo quien ayuda a los niños a quitarse esa mochila y a vivir como niños", dice.

Derivación de los servicios sociales

Con el objetivo de valorar el ocio y reclamar que estas actividades puedan llegar a todos los niños, la Fundació Pere Tarrés analiza anualmente en un informe las condiciones económicas de las familias que reciben las becas de verano, y que en el año 2025 ayudaron a 7.146 niños y jóvenes en situación vulnerable para acceder a campamentos y colonias. A partir de 334 casos, la entidad concluye que ocho de cada diez familias analizadas se encuentran por debajo del umbral de pobreza y seis de cada diez se encuentran en situaciones de pobreza extrema. Un dato que evidencia este contexto es la manera como han llegado estos niños. "Entre el 80% y el 90% de las familias han sido derivadas o atendidas por los servicios sociales, lo cual equivale a cerca de 6.000 de los 7.146 niños becados", dice el coordinador del informe, David Lozano.

Casos como el de Khamila o David evidencian que el ocio es un punto fundamental en el aprendizaje. Así lo sostiene el director adjunto de la Fundació, Rafael Ruiz de Gauna, que remarca que los niños que participan en actividades en verano fuera de sus domicilios vuelven más activos a los centros escolares en septiembre y tienen más facilidad para relacionarse. "Cada vez entendemos más como sociedad que el ocio no es solo una forma de entretenimiento, sino también un elemento de cohesión social esencial".

Además, el estudio también remarca que un 36,8% de los casos se producen en hogares monoparentales, que, por otra parte, pueden ser hogares con tres hijos o más (24,3%). Bhermar, por ejemplo, comparte la cuestión de la monoparentalidad. "Cuando eres madre-abuela monoparental, como es mi caso, puedes sentirte desamparada, y eso también te ayuda a ti en la parte psicológica", explica. Una de las actividades que más la han ayudado en este sentido es la lectoescritura, una práctica que hace con su nieta y en la que ambas aprenden a escribir y a leer, la una con la otra.

Necesidades educativas especiales

La entidad subraya también que solo uno de cada cinco niños con necesidades educativas realiza actividades de ocio o deportivas de manera habitual. "Esto se debe poder revertir para que estos niños no sientan que son unas rara avis", apunta Ruiz de Gauna, que añade que en el año 2025 casi 500 niños con necesidades educativas especiales formaron parte de actividades de ocio de la Fundación con la ayuda de cerca de 300 cuidadores. Aun así, el también director de la red de centros socioeducativos de la entidad señala que este año cuentan con una demanda adicional del 26%. "Por eso reclamamos a las administraciones públicas que haya más recursos, para que el derecho al ocio sea una política que no deje ningún niño fuera", concluye Ruiz de Gauna.

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