La cúpula de TMB niega ante la juez haber apartado a una directiva para tapar un caso de acoso
Los tres directivos investigados dicen que el despido del exresponsable de 'compliance' no fue una represalia
BarcelonaSigue avanzando la investigación judicial a tres directivos de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) por un presunto caso de acoso laboral al exresponsable de cumplimiento normativo de la empresa, una figura obligatoria en empresas grandes que se dedica a vigilar desde dentro que se cumple la legalidad. Este martes la instructora había citado a los investigados para interrogarlos. Según fuentes presentes en la declaración, tanto el consejero delegado de TMB, Xavier Flores, como la directora de recursos humanos y el responsable de los servicios jurídicos –que fue el nuevo compliance tras el despido de la denunciante– han negado que interfirieran en el trabajo de la compliance officer. También descartan que el despido fuera, como dice ella, una represalia por una investigación interna por mobbing que implicaba a tres directivos, entre ellos la directora de recursos humanos ahora investigada.
La denunciante ya declaró la semana pasada ante la juez instructora, y explicó que a principios del 2024 había abierto un expediente contra tres exdirectivos a raíz de la denuncia de acoso a una trabajadora. Al día siguiente de tomar declaración a la directora de recursos humanos, una de las denunciadas ahora, la echaron del cargo. Además de la directora de recursos humanos, la investigación interna que en ese momento entomaba la compliance officer también implicaba a otras personas bajo jerarquía directa de Flores. El tercero de los ahora investigados, responsable de los servicios jurídicos de TMB, ocupó el cargo de la denunciante después de que le despidieran.
Este martes los tres denunciados por el ex-compliance de TMB han negado que vaciaran su puesto de trabajo de funciones y también que la degradaran de jerarquía para evitar que la trabajadora cumpliera con su trabajo, como sostiene la afectada en su querella. Sin embargo, describen una "reorganización" del área de buen gobierno. También han recordado que la mujer fue despedida después de que otro trabajador la denunciara por acoso. La querella no involucra a este empleado, y la acusación considera que fue "instrumentalizado" por los investigados.
Incomodaba a los directivos
La denunciante trabajaba en TMB desde 2006 y había sido nombrada compliance officer en 2023, el año anterior a la investigación a tres directivos que señala como el motivo del acoso. A raíz de esta investigación interna, la trabajadora pidió y tenía la condición de persona protegida por la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC). La querellante llegó a llevar el caso que investigaba en la Fiscalía, que le archivó porque no veía indicios de mobbing, pero ahora se investiga en un juzgado.
La querella del exresponsable de compliance, a los que ha tenido acceso el ARA, asegura que el trabajo de la denunciante "resultaba incómodo" para los directivos que ahora investiga la justicia, porque sus pesquisas podrían comprometerles. Por eso, asegura la querella, optaron por "diferentes acciones de hostigamiento, presión y maltrato" con la intención de que la mujer optara por no cumplir sus responsabilidades laborales y hiciera como quien no ve.
Como ella no cedió, continúa la querella, decidieron que le despedirían "a cualquier precio". Por su condición de protegida por Antifraude, la responsable de compliance no podía ser despedida de forma ordinaria. Por eso la acusación sostiene que los investigados recurrieron a "actos de presión" y "acoso sistemático", haciéndole la vida insoportable hasta llevarla a una situación de "crisis personal" ya un trastorno de ansiedad y depresión. El plan pasaba, según la acusación, por construir una "falsa imputación" contra ella con una denuncia por acoso.