Un entrenador de baloncesto se expone a 43 años de cárcel por agresiones sexuales a tres jugadoras menores
La Audiencia de Barcelona juzgará la próxima semana al acusado, de 20 años, por las agresiones a las adolescentes
BarcelonaLa Fiscalía ha pedido a la Audiencia de Barcelona que condene a 43 años y medio de cárcel a un entrenador de baloncesto del Centro Católico de L'Hospitalet de Llobregat al que acusa de agredir sexualmente a tres de sus jugadoras, de entre 14 y 15 años, cuando él tenía 20 años. una inhabilitación para trabajar con menores.
El escrito de acusación de la Fiscalía se remonta a la temporada 2017-2018. El chico era bien considerado como entrenador y tenía un trato cercano con las jugadoras de su equipo, explica la acusación pública. Durante la Semana Santa del año 2018, todo el equipo pasó varios días en Coma-ruga, en El Vendrell, para jugar un torneo. La Fiscalía sitúa la primera de las agresiones en la última noche que el equipo pasó alojado en un hotel del municipio.
Según explica la fiscal, esa noche el entrenador envió un whatsapp a una de las adolescentes en la que le decía que fuera a su habitación. Allí la invitó a tomar ron con cola, y la joven quedó en un "estado de semiinconsciencia que le impidió recordar casi nada hasta la mañana del día siguiente". Durante la noche, continúa la acusación de la Fiscalía, el entrenador aprovechó que la chica iba bebida para tener sexo, hasta que ella se quedó dormida. Por la mañana ella estaba mareada y le costaba andar, y él le dijo que volviera a su habitación y no contara a nadie lo que había pasado.
Dos casos más
Las otras dos víctimas que recoge el escrito de acusación de la Fiscalía habían intercambiado mensajes de WhatsApp con su entrenador desde semanas antes de las agresiones. Una de ellas chateaba desde abril del 2018, el hombre se fue ganando su confianza y en junio la invitó a su casa, donde tuvieron relaciones sexuales. La tercera víctima también había intercambiado mensajes con el entrenador durante semanas, en su caso desde mayo. El adolescente, de 15 años, acudió dos veces a casa del chico en julio y tuvieron relaciones sexuales.