"Con la eutanasia de Noelia han intentado cambiar en los juzgados lo que no consiguieron en el Congreso"
El grupo ultracatólico Abogados Cristianos ha alargado el pulso hasta el último momento con una concentración en el sociosanitario donde la joven ha recibido la muerte digna
BarcelonaDespués de 20 meses de espera, Noelia Castillo ha recibido este jueves por la tarde la eutanasia. Su padre y el grupo ultracatolico Abogados Cristianos han intentado hasta el último momento impedirla con un recurso que ha llevado a los juzgados la batalla ideológica contra el derecho a una muerte digna. Hoy mismo un auto les repetía que la justicia no detendría la eutanasia de la chica. Pero incluso cuando ya no tenían ninguna opción en la vía judicial, su presión ha continuado con una convocatoria a las puertas del centro sanitario donde estaba ingresada, donde una veintena de personas gritaban su nombre en el mismo momento que estaba previsto que se prestara la muerte digna. La protesta ha obligado a desplegar un dispositivo policial en el Hospital Residència Sant Camil de Sant Pere de Ribes, un centro ahora público que inauguró en 1975 la orden religiosa de los Camilos y que hoy ha sido el escenario de esta disputa contra la eutanasia en nombre de la religión.
El caso de Noelia Castillo ha escalado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y todos los tribunales que se han tenido que pronunciar durante el proceso –cinco instancias– han constatado que la chica tenía plenas facultades para decidir sobre su vida y que cumplía los requisitos para recibir la eutanasia, que también contaba con el aval médico de la Comisió de Garantia i Avaluació, el grupo de expertos encargado de valorar las peticiones de muerte asistida. "Es un proceso muy garantista", insiste la presidenta de la Associació pel Dret a Morir Dignament de Catalunya (DMD), Cristina Vallès. Y añade: "Si Abogados Cristianos no se hubiera metido en medio, no habría caso. Noelia haría dos años que habría podido morir en paz y tranquilidad como quería".
La presidenta de DMD reprocha las intenciones ideológicas de los recursos interpuestos contra la decisión de Noelia y el criterio experto: "Lo que no consiguió el PP en el Congreso con la ley, lo están intentando ahora en los juzgados a través de Abogados Cristianos". Con todo, descarta que estos litigios pongan en riesgo el derecho a la eutanasia y recuerda que la ley tiene la aprobación del Congreso y el visto bueno del Tribunal Constitucional. "Todo este circo mediático solo beneficia a Abogados Cristianos y perjudica a Noelia", concluye Vallès.
La jurista especializada en bioética y vocal de la Comisión de Garantía y Evaluación, Núria Terribas, cree que la posibilidad de que haya restricciones en el acceso a la eutanasia pasaría por un cambio en el gobierno español. "Es difícil que se carguen toda la ley porque tiene mucho consenso social y el aval del TC", añade. Respecto al caso de Noelia, en que se tuvo en cuenta tanto la salud mental como la lesión medular que tiene a raíz de un intento de suicidio, Terribas defiende que ha despertado en la ciudadanía "la solidaridad hacia la chica y la censura a la actitud del padre de perseguirla hasta última hora".
Para prevenir que ningún otro paciente tenga que estar tanto tiempo pendiente de un procedimiento judicial para recibir la muerte asistida, DMD ha registrado una propuesta para modificar la ley que regula los procedimientos contencioso-administrativos para hacer que estos trámites duren como máximo 20 días.
Un caso que dejará "huella judicial"
La brecha legal que los ultracatólicos usaron para impulsar el procedimiento era la duda sobre quién puede intercedir judicialmente en la petición de eutanasia de alguien otro. La ley ya preveía que si la Comisión de Garantía y Evaluación declinaba la petición del paciente, este podía recurrir. En cambio, no estaba previsto que nadie pudiera recurrir contra una respuesta positiva de la Comisión, y es lo que hizo el padre de Noelia de la mano de Abogados Cristianos. Esto ha abierto el debate jurídico sobre si los familiares de un paciente adulto y en plenas facultades pueden intervenir judicialmente para detener un procedimiento de eutanasia que ya cuenta con el aval médico.
De momento, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) se ha pronunciado sobre este debate en el caso de un hombre de 54 años, Francesc, diciendo que los familiares de un paciente pueden estar legitimados para llevar a los tribunales un procedimiento de eutanasia aunque el solicitante ya tenga el aval de la comisión de expertos. "Es el primer caso y puede dejar huella judicial, pero nosotros creemos que no y la Abogacía de la Generalitat también está intentando que no pase", dice Vallès. De hecho, el Supremo tiene pendiente de resolver un recurso contra esta decisión del TSJC, con una sentencia que fijará jurisprudencia sobre este debate y que está previsto que publique hacia el mes de junio.
Hasta ahora, todos los tribunales superiores al TSJC que se han pronunciado sobre el caso –el Supremo, el Constitucional y el TEDH– no han llegado todavía a posicionarse sobre este debate de fondo. Será clave para casos futuros la respuesta de la justicia en el caso de Francesc, que se ha judicializado también a raíz de un recurso de su padre, que a diferencia del de Noelia actúa individualmente y no de la mano de Abogados Cristianos.
La extrema derecha instrumentaliza el caso
En paralelo a la batalla judicial de Abogados Cristianos, la extrema derecha de Vox también ha tomado la historia de Noelia como arma arrojadiza para su guerra ideológica contra el gobierno de Pedro Sánchez. En un tuit publicado este jueves, Santiago Abascal ha asegurado estar “muy afectado” por la muerte asistida de la chica y ha hecho un resumen del caso voluntariamente manipulado. "El Estado le quita una hija a sus padres. Los menas la violan. Y la solución que le da el Estado es suicidarla", ha escrito, para acabar atacando al ejecutivo estatal: “La España de Sánchez es una película de terror”.
El tuit no solo omite el contexto de la tutela de la chica cuando era menor, sino que también acusa sin pruebas a migrantes de la agresión sexual múltiple que sufrió en 2022 y señala al Estado como culpable de su muerte. Lo que hace Abascal con este mensaje, pues, es aprovechar el caso para “disparar a discreción” contra las instituciones, contra personas vulnerables y contra el gobierno español, tal como explica a el ARA Miquel Ramos, periodista e investigador especializado en extrema derecha. “Y la mentira forma parte del menú”, añade.
Para Ramos, más allá de intentar “poner en evidencia los errores del sistema público”, tanto Abogados Cristianos como Vox ven en la historia de Noelia una oportunidad para reivindicar su oposición a la eutanasia, una de las “banderas” más reconocibles de la extrema derecha ultracatólica, junto con el rechazo al aborto. “Abanderan una supuesta defensa de la vida" contra la "defensa de la muerte" que atribuyen a la izquierda y los entornos progresistas, dice el experto. No en vano, el diputado ultra Carlos Flores se ha referido al caso en una intervención en el Congreso como la "ejecución de una chica de 25 años".
Este tipo de discurso, que Ramos interpreta como una manera de “reforzar la clientela” –los votantes– y ganar "foco mediático", lo reproducen de manera simultánea tanto entidades ultras como los de Abascal. “Quizás ni siquiera han hablado, pero todos saben qué tienen que decir y hay una sintonía en el mensaje”, destaca el periodista. Y el medio principal para amplificar este mensaje son las redes sociales.
De Abascal a Bukele
El tuit de Abascal, con cerca de 3 millones de visualizaciones en pocas horas y cientos de miles de republicaciones, mencionaba otro mensaje de una supuesta usuaria que lleva por nombre @Capitana_espana, que tiene 200.000 seguidores y que en su perfil se enorgullece de vivir en Cataluña, no hablar catalán y que le digan fascista. Se trata de un tipo de cuenta habitual en la órbita de la extrema derecha y que reproduce el relato de Vox. Pero no solo.
El mensaje de esta supuesta usuaria, que calificaba de “barbaridad” el desenlace del caso de Noelia, ha servido para que también cargaran contra la eutanasia de la joven el presidente de El Salvador, el ultra Nayib Bukele, o Mateusz Morawiecki, ex primer ministro polaco y líder de Europeos Conservadores y Reformistas. Para Ramos, es la demostración de que hay temas de batalla compartidos por la extrema derecha en el mundo y que, a través de la amplificación de las redes, articulan una “estrategia global conjunta”.