Piden hasta 27 años de prisión para los acusados de intentar matar a un policía quemando una furgoneta
Hay nueve procesados por los disturbios en una protesta por Pablo Hasél, pero no se ha identificado quién tiró el líquido inflamable
BarcelonaNueve personas se exponen a condenas de hasta 27 años y medio de prisión acusadas de intento de homicidio por haber incendiado una furgoneta de la Guardia Urbana de Barcelona con un agente dentro, que pudo salir a tiempo por la puerta del copiloto. Fue el 27 de febrero del año 2021, durante las protestas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, que había entrado en prisión el día 16 del mismo mes por una condena por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona.
Según los escritos de acusación que ha consultado el ARA, las penas más altas las pide el agente afectado (27 años y medio de prisión para dos de los procesados y 25 años y medio a los otros), mientras que la acusación particular del Ayuntamiento de Barcelona pide 23 años y 10 meses de prisión para todos, y la Fiscalía 25 y medio. Siete de los procesados son italianos, y también se sentarán en el banquillo de los acusados una francesa y una catalana. Todos entraron en prisión provisional cuando fueron arrestados, pero ahora todos están en libertad después de haber depositado una fianza.
Las acusaciones los consideran un grupo criminal organizado y creen que seguían un plan, con diferentes roles asignados, para conseguir una actuación "rápida y sincronizada" en diferentes "actuaciones violentas e intimidatorias que infundieran un grave temor a la población", según el escrito de la Fiscalía. De hecho, las acusaciones creen que los acusados formaban parte de un grupo más grande, con una quincena de personas en total, pero el resto no han sido identificados.
La investigación tampoco ha identificado a la mujer que habría tirado líquido inflamable sobre una bengala que había al lado de la furgoneta y que hizo que se encendiera. De hecho, de todos los procesados la primera en salir de prisión fue una mujer después de que las imágenes del momento acreditaran que no era ella quien había rociado la furgoneta con líquido inflamable.
Dos "líderes"
Según las acusaciones, dos de los acusados actuaban como "líderes", y son a quienes la acusación particular pide las penas más altas. Ellos dos habrían marcado los objetivos –cajeros, tiendas, vehículos policiales– y habrían dado instrucciones a los otros, además de participar también en los destrozos. Los escritos de acusación afirman que los acusados eran conscientes de que el agente estaba dentro de la furgoneta, delante de la comisaría de la Urbana en la Rambla. "Lanzaron una lluvia de objetos contundentes y artefactos incendiarios", dice el escrito de la acusación particular que representa al policía.
Además del intento de homicidio al agente, están acusados de atacar cajeros y tiendas durante los disturbios, y las acusaciones les atribuyen los delitos de atentado contra la autoridad, desórdenes, daños, manifestación ilegal y un delito de grupo criminal. Aparte de las penas de prisión, la acusación pública pide que se les impongan multas de 11.520 euros e indemnizaciones que en conjunto suman unos 685.000 euros para las entidades bancarias, el Zara de la plaza Catalunya y el Hotel NH de la Rambla Catalunya. El Ayuntamiento reclama 10.400 euros por daños al mobiliario urbano y la gestión suplementaria de residuos, y el agente también reclama 6.000 euros por daños morales y psicológicos.