Un incendio sin control arde en el Empordà y en las Gavarres y obliga a confinar a más de 45.000 personas
La Generalitat pide no desplazarse a la zona de La Bisbal, donde hay varias carreteras cortadas
La Bisbal de AmpurdánEl incendio de vegetación que ha comenzado este viernes al mediodía en la Bisbal d'Empordà, junto a la carretera GI-660, se ha extendido rápidamente animado por la fuerte tramontana y, a estas horas, ya ha quemado una superficie de 750 hectáreas. La virulencia de las llamas y de las columnas de humo ha hecho que unos 45.000 vecinos de una docena de localidades de la zona se hayan tenido que confinar y se les ha aconsejado que cierren puertas y ventanas. El fuego ha entrado en el macizo protegido de las Gavarres y avanza sin control. Ante el comportamiento de las llamas y el inicio del fin de semana, las autoridades piden a la población cancelar los desplazamientos a la zona afectada, especialmente para aquellos que tenían previsto ir a las segundas residencias.
Desde el centro de mando en la Bisbal d'Empordà, la consejera de Interior, Núria Parlon, ha explicado que los bomberos continúan trabajando en un escenario "complicado". "El fuego está muy activo", ha avisado. En este sentido, ha concretado que actualmente hay más de 200 bomberos y una decena de medios aéreos que se esfuerzan por estabilizar el incendio.
Las tareas de extinción se están llevando a cabo en hasta un millar de hectáreas y la prioridad es contener la cabeza del incendio por el posible impacto que podría tener en la zona urbanizada, junto a la costa. Ahora bien, también preocupa el flanco derecho –la banda de Santa Cristina–, especialmente de cara a mañana por la tarde, cuando se impondrá la marinada a la tramontana. Debido a este juego de viento, la prioridad de los bomberos es proteger ahora la población y contener el posible avance del flanco derecho de cara a mañana, que podría tener un potencial de afectación de 10.000 hectáreas en la zona de las Gavarres.
El inspector jefe de los Bomberos de la Generalitat, David Borrell, ha admitido que el cambio en la dirección del viento les complicará "muchísimo" las labores de extinción el sábado. Por su parte, Jaume Bosch, jefe de área regional de Girona de Agents Rurals, ha dicho que la investigación apunta al uso "indebido" de una radial a pie de carretera como origen del fuego, ya que el Plan Alfa se encuentra en el nivel 3. El cuerpo sospecha que el origen sería una chispa en unos trabajos mecánicos que se hacían en la carretera GI-660.
Carreteras cortadas
El incendio también ha obligado a cortar a las cuatro y media de la tarde varios tramos de cinco carreteras de la zona. La C-66 está cortada entre Palafrugell y Forallac en ambos sentidos, del kilómetro 0 al 8. La GI-513 entre Cornellà del Terri y Vilademuls, de los kilómetros 3 al 9, también en ambos sentidos. La GI-660 tiene un tramo de 11 kilómetros afectado, del 1 al 12, entre La Bisbal y Calonge, también en ambos sentidos. La GIV-5132 entre los kilómetros 0 y 12, de Banyoles a Vilademuls, también en ambos sentidos. Y en la GIV-6612 la afectación va del kilómetro 0 al 15, entre Llagostera y Calonge, igualmente en ambos sentidos. En total, a las 18:30 horas, todos estos cortes suman unos 60 kilómetros de tramos donde no se puede circular, según los datos del Servei Català de Trànsit.
El comportamiento de este incendio encaja dentro de los temibles de sexta generación, que se caracterizan por la rapidez y las dificultades para combatirlos. Por este motivo el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha pedido ayuda a la UME, la unidad militar especializada del ejército español "a petición de Protección Civil". Por la tarde, Parlon ha confirmado que cerca de 200 militares y 60 vehículos de la UME están viajando en estos momentos al Baix Empordà para garantizar la cobertura ante la posibilidad de que haya simultaneidad de flancos.
El fuego avanza desde La Bisbal de Ampurdán hacia el sur empujado por la tramontana. Ya quema en el flanco norte de Las Gavarres y todos los pueblos del otro lado de esta masa boscosa viven la situación con mucha preocupación. Las llamas van sobre todo en dirección hacia Calonge y Santa Cristina de Aro. "Estamos haciendo todo lo que nos recomiendan y desde la mañana hemos activado inmediatamente a toda la policía local para confinar y desalojar urbanizaciones y casas de colonias. Que no entre en Las Gavarres, porque son un polvorín y sería una catástrofe ecológica", ha afirmado Josep Xifre Deulofeu, alcalde de Santa Cristina de Aro.