La mejor noche de verano

"Un delfín me ayudó a componer la canción del verano"

Las mejores noches de verano del cantante Ramon Mirabet

Ramon Mirabet durante un concierto en verano
15/08/2026 - 20:03 h.
2 min

Hacía años que Ramon Mirabet tocaba en la calle cuando la vida lo llevó a Glenfinnan, en las Highlands escocesas. “Dormía en un vagón de tren en medio del bosque, solo, y había una tele muy pequeña en la parte del conductor –explica–. Un día la encendí y justo salió el anuncio de verano de Estrella Damm. Lo oí y pensé: un día será mi música la que salga en el anuncio”. Años después, cuando ya se había hecho un nombre en los escenarios, recibió el encargo: “¿Quieres grabar la canción para el anuncio de este verano?”. Todavía recuerdo mi respuesta: “¡Hacía tiempo que esperaba este mensaje!”.

El verano, asegura, siempre ha sido una época del año muy importante para él, por eso también fue tan especial poder componer la canción, que tituló Those little things, y que tiene una historia curiosa detrás. “No la compuse solo, tuve la ayuda de un delfín”, explica. ¿Un delfín? Resulta que para crear la canción tenía solo dos semanas: las pasó en Formentera con la única compañía de su pianista, Òscar. De vuelta en el ferry hacia Ibiza, todavía con muchas dudas en varias partes de la canción, Mirabet se puso a tocar la melodía cuando, de repente, apareció un delfín. “Empecé a tocar las partes donde dudaba y me dije que elegiría la parte que hiciera saltar al delfín. Así es como acabé la canción, con su ayuda”, rememora el cantante.

De noches de verano especiales tiene muchas, pero recuerda sobre todo una, la noche que lo invitaron a tocar al faro del Cap de Creus, que desde entonces se convirtió en una segunda casa. Que lo invitaran, dice, fue bastante aleatorio: “Les había fallado un músico porque tenía malaria y me llamaron a mí. Me presenté allí sin saber que era un festival de música africana, así que empecé cantando canciones de góspel y música espiritual que mi madre me había enseñado de pequeño. Hicimos el concierto con la puesta de sol, luego salieron las estrellas, y estuvimos hasta las cinco y media de la mañana con los músicos africanos cantando y bailando en aquel paraje increíble que hace que parezca que estés en la luna”.

Así fue como el Cap de Creus pasó a formar parte del paisaje emocional del cantante, donde también destacan Sant Feliu de Llobregat, donde vivió de pequeño, y Sitges, que “gracias a ser uno de los pueblos más avanzados de Europa, especialmente en derechos LGTBI”, le “abrió la mente” y lo hizo acercarse a la música con un espíritu rico, alegre y optimista.

Ramon Mirabet actuando en el Cap de Creus.
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