Los nacimientos repuntan en Cataluña por primera vez en 17 años
En 2025 han nacido 54.249 bebés, un 0,8% más que el año anterior
BarcelonaLos nacimientos en Cataluña repuntaron ligeramente el año pasado después de 17 años de bajada. En 2025 nacieron 28.019 niños y 26.230 niñas, es decir, un total de 54.249 infantes, que representan un aumento del 0,8% respecto a 2024, según los datos provisionales que ha hecho públicos esta mañana el Institut d’Estadística de Catalunya, el Idescat. Se rompe así una dinámica de descenso de casi dos décadas, aunque la subida es tan leve que la tasa bruta de natalidad se mantiene en 6,7 nacimientos por cada 1.000 habitantes, igual que en 2024.
Así, el aumento —de décimas— en el número de nacimientos se explica, en gran parte, porque en 2025 también se registraron un 0,5% más de mujeres en edad fértil (de 15 a 49 años) que el año anterior. Aun así, las cifras en verde por primera vez en casi dos décadas todavía está muy lejos de revertir el indicador de fecundidad, que se mantiene en 1,08 hijos por mujer. Para encontrar el máximo registrado en la serie habría que remontarse de nuevo hasta 2008, cuando el indicador se situó en 1,5 hijos por cada mujer.
"Que haya un repunte como este, por leve que sea, siempre anima, pero no nos engañemos, no cambia la situación: seguimos en el pozo y con una de las fecundidades más bajas del mundo", explica la demógrafa y profesora de la Universitat de Barcelona (UB) Arlinda Garcia Coll, experta en movimientos migratorios y residenciales. "Y veremos, cuando salgan los datos de defunciones, que el crecimiento natural continúa siendo negativo", añade.
Motivos socioeconómicos
La edad a la que se llega a la maternidad, de media, también sigue retrasándose, según los datos del Idescat: la media general ahora es de 32,8 años, y la edad media al nacimiento del primer hijo se sitúa en los 31,8 años. "Se tienen pocos hijos, tarde, y de golpe, al final de la etapa fértil de la mujer. Y si todavía pasa esto, es porque hay dificultades económicas, sociales y de conciliación reales que nos empujan hacia esta tendencia", razona la demógrafa.
De hecho, Garcia Coll señala que el problema es común en muchos países de Europa y del mundo. "Ahora se opta por familias pequeñas, por tener pocas criaturas, y aquí tiene mucho que ver el papel de la mujer en la sociedad, su incorporación al mercado de trabajo y las dificultades para compatibilizar la vida familiar y laboral", explica.
Esta demógrafa apunta los cinco factores claves que actualmente influyen más en la decisión vital de tener hijos: la falta de políticas y ayudas en favor de la conciliación y la natalidad en Cataluña y España; el precio de la vivienda; la poca estabilidad laboral que tienen los jóvenes; los horarios laborales extensivos que dificultan la conciliación, y el hecho de que todavía hay diferencias notables en cuanto a la corresponsabilidad doméstica entre hombres y mujeres. "Otros países de nuestro entorno tienen cifras ligeramente mejores porque tienen más políticas de igualdad y facilidades para conciliar", subraya la experta Garcia Coll.
La procedencia de las madres
Todavía hay otro balance importante que destaca en el análisis de estos datos de nacimientos. El 48,5% de los niños nacidos en 2025 son hijos de mujeres también nacidas en Cataluña. Son menos —porcentualmente— que el año anterior, cuando la cifra alcanzó el 49,3% del total. En paralelo, el peso de las madres nacidas en el extranjero ha pasado del 45,4% hasta el 46,3% en 2025, mientras que el 5,2% son hijos de mujeres nacidas en algún otro punto de España, prácticamente la misma proporción que el año anterior. "Sin las madres nacidas en el extranjero, en Cataluña tendríamos la mitad de nacimientos. Es para reflexionar mucho sobre el papel de la inmigración y sobre los motivos socioeconómicos que llevan a las madres que viven en Cataluña a no tener más hijos", valora Garcia Coll.De hecho, hay ocho comarcas catalanas donde los niños nacidos de madres extranjeras representan la mitad o más del total: La Segarra (61,1%), La Garrotxa (58,2%), El Barcelonès (56,3%), L’Urgell (54,7%), L’Alt Empordà (53,6%), El Baix Empordà (51,9%), El Solsonès (51,6%) y Les Garrigues (50,0%). En cuanto a los municipios de más de 50.000 habitantes, los porcentajes más elevados son los de L’Hospitalet de Llobregat (69,5%), Santa Coloma de Gramenet (65,8%) y Manresa (60,3%).
Las madres de nacionalidad extranjera nacieron principalmente en África (5.850), América del Sur (4.817) y en Asia y Oceanía (3.161). En cambio, entre las madres de nacionalidad española hay un 18,1% que también nacieron en el extranjero (6.395), principalmente en América del Sur (3.099), América del Norte y Central (1.335) y África (1.230).
Desterrando mitos
La tasa de fecundidad de las mujeres extranjeras residentes en Cataluña es unas décimas más alta que el resto y llega a 1,29 hijos por mujer (respecto del 1,08 de las mujeres nacidas en Cataluña), muy lejos de lo que los demógrafos consideran la tasa de reemplazo, que se sitúa en 2,1 hijos por mujer.
"Hay que desterrar muchos mitos, como por ejemplo el que dice que las mujeres nacidas en el extranjero tienen muchos hijos; eso no es cierto, a ellas también les afectan el precio de los pisos y el coste de la vida y se acaban adaptando: los datos nos demuestran que la diferencia es de solo dos décimas", argumenta Garcia Coll.
La edad media también varía según el lugar de nacimiento: las mujeres de nacionalidad española son madres, de media, a los 33,3 años, mientras que las madres extranjeras avanzan la maternidad hasta los 30,9 años de media.