La nueva 'superavia catalana' de 111 años: "He visto crecer la Sagrada Família piedrecita a piedrecita"
Angelina Torres Vallbona toma el relevo de Maria Branyas, que alcanzó la edad de 117 años

BarcelonaAngelina Torres Vallbona ya es la persona mayor en todo el Estado. La superabuela catalana nació el 18 de marzo de 1913 en Bellvís, en el Pla d'Urgell, y ha conseguido este honor a los 111 años, cogiendo el relevo de Piedad Loriente, que murió a finales de noviembre en Zaragoza con 113 años.
Después de la muerte de Maria Branyas Morera el 19 de agosto del 2024, que murió en Olot a los 117 años y que tenía el récord de ser la persona más longeva de todo el mundo, Torres Vallbona se ha convertido en la persona mayor de Cataluña y ahora de todo 'Estado. Además, según el portal especializado LongeviQuest, actualmente Torres es la 74 persona viva más longeva del mundo.
La supercentenaria Angelina Torres cuenta en una entrevista en Efe que es la quinta de siete hermanos. Después de que el padre muriera cuando ella tenía apenas tres años, pronto se fue a vivir a Barcelona con su familia buscando una vida mejor. "Sufrí mucho durante la guerra. Cogía la maleta e iba a la estación de Francia para dirigirme al pueblo. Allí comían, en Barcelona, nada. Iba al pueblo, me llenaba la maleta de comida y volvía", recuerda Angelina.
La superabuela vive con su hija, Mercè, en un piso que se encuentra a pocos metros de la Sagrada Família. "Yo la vi nacer y la he visto crecer piedrecita a piedrecita. Me dijeron que construirían un templo que sería el orgullo de Catalunya y efectivamente así ha sido: ha quedado preciosa", asegura Angelina con una ilusión desbordante. Por casualidades de la vida es vecina del majestuoso templo que dice que tantos recuerdos le evoca y que espera poder contemplar una vez esté terminado por completo.
"Los médicos no han tenido que trabajar mucho conmigo"
Torres Vallbona cumplirá 112 años en un par de meses. ¿El secreto de su longevidad? "Gracias a Dios, nunca he estado enferma. Los médicos no han tenido que trabajar mucho conmigo. He tenido pequeñas cosas, como resfriados fuertes que curaba con una aspirina, pero nunca vienen médicos a mi casa", relata Angelina. Lo cuenta en su piso del Eixample de Barcelona, acompañada de su hija, uno de sus dos nietos y dos de sus tres bisnietos.
Aunque inicialmente explica que su longevidad no tiene "ningún secreto", pronto suelta que cada día desayuna "un vaso de agua con unas gotitas de limón y una cucharadita de azúcar" y que, siempre que el cuerpo l ha permitido, su vida se ha centrado en "ser amiga de todos" y disfrutar de largos paseos. No es extraño, pues, que sus familiares y amigos siempre le hayan dicho que es un ángel: "No lo soy, me gusta vivir con todo el mundo. Sufro mucho por los demás, por la gente que no tiene. Me gustaría que todos fuéramos felices", desea Angelina.