Medio ambiente
Sociedad 24/05/2021

"El puerta a puerta será un problema... pero a mí me parece bien"

Sant Andreu se convierte en el barrio o ciudad con más habitantes que recoge la basura puerta a puerta

3 min
La camión que recoge el rechazo, esta mañana, a Santo Andreu

Barcelona"Yo hago diálisis y genero muchos residuos. No sé como lo haré", reconocía esta mañana Glòria Martínez, de 55 años. Ella ha sido la primera vecina de Sant Andreu que ha utilizado el punto de recogida itinerante que el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en medio del barrio, entre las calles Gran de Santo Andreu y Rubén Darío. A partir de hoy este barrio barcelonés se convierte en la comunidad con más habitantes donde se recoge la basura puerta a puerta. En una primera fase el cambio afectará a 5.857 hogares, pero a partir de octubre se extenderá y ya implicará un total de 11.602 viviendas, es decir, 27.845 habitantes. Un récord y un reto. Los vecinos afectados, entre las 20.00 y las 22.00 horas, tendrán que dejar en el portal de casa la basura que toque aquel día. En la parte sur del barrio, por ejemplo, los lunes toca papel y orgánica, los miércoles plástico y orgánica, los jueves residuos y los sábado plástico y orgánica. El cristal se continúa tirando al contenedor. Para poder sacar la basura, el Ayuntamiento ya ha repartido baldes y bolsas con un chip identificativo. Los edificios con más de 44 viviendas pueden usar unos grandes buzones, que ya se han instalado bajo los bloques y que se abren con un llavero identificativo para saber quién tira qué. Además, hay un camión que va circulando por el barrio de lunes a sábado y que hará las mismas paradas cada día para que los vecinos puedan tirar residuos sanitarios, pañales y compresas, como ha hecho Glòria Martínez esta mañana. "Me han dicho que mi caso es diferente y he dejado los datos... Bien es verdad que para mí será un problema, pero me parece muy bien", valora preocupada pero con optimismo.

Su punto de vista contrasta con el de otros muchos vecinos del barrio, que, a pesar de mostrarse muy a favor del reciclaje y del medio ambiente, creen que esta no es la solución. Consultados por este diario, muchos se quejaban esta mañana de que las reuniones solo hayan sido telemáticas –a pesar de que en realidad había dos puntos fijos informativos– y recordaban que mucha gente mayor no tiene acceso a internet. Otros, como Montse Cruz, denunciaban que ya pagan impuestos al Ayuntamiento para que les recojan la basura y no para tener que irlas eligiendo cada día y bajarlas en un horario estipulado. "Si un día tenemos cena y no podemos tirar la basura cuando toca, ¿qué hago? ¿Pido un día libre en el trabajo el día siguiente para tirar la basura?", se preguntaba. Joan Sánchez criticaba también que este sistema ha funcionado en Sarrià pero aseguraba que en este barrio es diferente: "En Sarrià tienen porteros que les tiran la basura, pero aquí no tenemos". Los dos, además, tienen otro problema: viven en la frontera entre la parte del barrio que todavía no funciona con el sistema puerta a puerta y la que ya ha empezado. Esto provoca, según ya han podido detectar, que los vecinos afectados tiren la basura en los contenedores que tienen delante de casa.

Unos minutos más tarde, en rueda de prensa a pie de calle, la responsable de gestionar este gran cambio, Marta Fabra, reconocía que no todo el mundo usará el puerta a puerta y que "habrá escape de residuos". Para intentar minimizar las consecuencias, se reforzará la recogida y la limpieza de las calles que son fronterizas con las que todavía tienen contenedores, ha explicado Fabra. La responsable del servicio ha añadido que las personas mayores que vivan solas podrán pedir que se les vaya a buscar la basura a casa y ha agradecido a los vecinos su "implicación". Fabra ha recordado que el puerta supone "una gran contribución en la lucha contra el cambio climático". La UE pide a los estados que reciclen, como mínimo, el 50% de los residuos que generan. Actualmente, en Barcelona solo se recicla el 37,6%.

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