Salud

91 años y ninguna visita a urgencias en un año: así se quiere cambiar la atención a los pacientes crónicos

El Hospital Vall d'Hebron reduce un tercio las visitas a urgencias de pacientes crónicos con insuficiencia cardíaca o enfermedad pulmonar

La Carmen durante una visita rutinaria al CAP Casernes
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BarcelonaCuando le preguntan a Carmen Boer por su estado de salud responde con un largo "Uy..." cargado de ironía antes de hacer un repaso rápido del listado de enfermedades. Este año cumplirá 91 años, ha superado dos cánceres –uno de mama y uno de colon–, tiene insuficiencia cardíaca, bronquitis crónica y una enfermedad renal incurable. Cada día toma una decena de medicamentos. "Diez u once", dice con una sonrisa sin acabar de concretar. El año pasado fue de urgencias seis veces porque sufrió alguna descompensación y en tres ocasiones la tuvieron que hospitalizar. Desde que forma parte de un programa para pacientes crónicos complejos del Hospital Vall d'Hebron, sin embargo, no ha vuelto a visitar las urgencias ni ha requerido ningún ingreso.

El hospital barcelonés ha reducido un 33% las visitas a urgencias de pacientes como ella, que tienen varias enfermedades crónicas, como insuficiencia cardíaca o enfermedad pulmonar obstructiva (EPOC), con un programa que implementó en 2022 en el Área Integral de Salud Barcelona Norte. La atención primaria, la intermedia y la hospitalaria trabajan de manera coordinada para hacer un mejor seguimiento de estos pacientes y anticiparse a una posible descompensación de alguna de sus patologías. De esta manera se consigue reducir las visitas a urgencias y las hospitalizaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes. "Estoy encantadísima", explica Carmen, que todavía vive sola y sostiene que no necesita la ayuda de nadie.

El perfil de paciente que atiende esta unidad es de más de 80 años y con un cierto grado de fragilidad, pero todavía son autónomos en su día a día y la mayoría viven en casa. De acuerdo con el programa, el sistema informático del Vall d'Hebron genera diariamente un listado automático de pacientes crónicos complejos que han sido dados de alta por segunda vez en los últimos seis meses en el servicio de urgencias, sea con ingreso hospitalario o sin él. Una enfermera gestora de casos revisa el listado, identifica los pacientes atendidos por descompensación de insuficiencia cardíaca o EPOC y deriva cada paciente al recurso más adecuado de acuerdo con sus necesidades.

Envejecimiento progresivo de la ciudadanía

En función de su estado de salud, a los pacientes los derivan al centro de atención primaria, a un dispositivo de atención intermedia –como por ejemplo el Equipo de Soporte Integral a la Complejidad (ESIC), ubicado en el CAP Casernes, o el Hospital de Día Sant Rafael– o a los servicios de neumología o cardiología de Vall d'Hebron. Según un estudio publicado en la revista Medicina Clínica, en un grupo de 126 personas mayores con multimorbilidad y visitas recurrentes al servicio de urgencias, la implementación del programa logró reducir un tercio el número de visitas. La mayoría de los pacientes que participaron en el estudio (68,2%) destacaron la mejora o el mantenimiento de su calidad de vida.

"Encontrar el nivel asistencial más adecuado para cada paciente, en función de sus necesidades clínicas, supone una mejora de su atención, además de una gestión más eficaz", dice Mónica Zuleta, del Servicio de Geriatría del Vall d'Hebron. Los expertos reivindican la importancia de este programa en un contexto de envejecimiento progresivo de la ciudadanía, ya que cada vez habrá más personas que se podrán beneficiar de este tipo de servicios. Los pacientes destacan mejoras en aspectos como la movilidad, la ansiedad, la depresión, la percepción del dolor, la autonomía y el autocuidado.

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