¿Por qué Cataluña triplica la tasa de espera para una operación comparado con Madrid?
Salud reclama criterios homogéneos entre todas las comunidades autónomas para contabilizar las listas del sistema sanitario
Barcelona"Somos la comunidad autónoma más transparente del estado español y así nos va cuando salen informes que comparan las listas de espera sanitarias", lamentan fuentes de la consejería de Salud sobre la disparidad que hay entre los diferentes sistemas sanitarios en España. Disponer de datos es esencial para definir las prioridades de la política sanitaria y las listas de espera son un gran indicador de la eficiencia del sistema, pero hace tiempo que desde Cataluña critican que no todos los territorios recogen los datos de la misma manera. Las competencias en salud recaen en cada comunidad autónoma, por lo que el ministerio de Sanidad elabora los informes con los datos que comunica cada territorio. De acuerdo con la última publicación estatal, Cataluña es la comunidad con más pacientes en espera para entrar en un quirófano y la segunda con el tiempo de espera más alto, unos 148 días de media para una operación. Desde Salud, sin embargo, ponen en duda el informe e insisten en que no todas las comunidades comparten los datos con la misma exhaustividad.
Según los datos de este informe estatal, Cataluña es la segunda con más pacientes que llevan más de seis meses esperando para entrar a quirófano y casi triplica la tasa de personas pendientes de una operación comparado con Madrid. El director del área asistencial del Servei Català de la Salut (CatSalut), Ignasi Carrasco, asegura que hay comunidades autónomas que no inscriben a los pacientes en la lista de espera hasta que están en el preoperatorio o que borran a las personas de la lista de espera cuando se les deriva al circuito privado. Esto hace que territorios como Madrid tengan cifras mucho mejores que las de Cataluña, con un volumen similar de población. "Nosotros defendemos que se debe ser lo más exhaustivo posible porque es un derecho de la ciudadanía, se debe ser transparente", defiende Carrasco.
Así, mientras en Cataluña hay más de 200.000 personas pendientes de una intervención, en Madrid hay casi 80.000, de las cuales solo un 0,5% lleva más de medio año esperando para entrar a la sala de operaciones. Este porcentaje en Cataluña se eleva hasta el 30%. Lo mismo ocurre con el tiempo de media de espera, que en la capital española es de 49 días, 100 días menos que aquí. En las consultas con especialistas, se produce una situación paradójica: Madrid tiene un volumen total de pacientes mayor, pero Cataluña tarda mucho más tiempo en atenderlos. En concreto, las casi 800.000 personas pendientes de una visita en Madrid esperan de media 63 días, mientras que en los centros catalanes la espera media es de 112 días y hay una lista con 546.000 personas.
"Si no lo ponemos en el momento que se indica la intervención, estamos ocultando una realidad que afecta directamente a las personas", advierte Carrasco, que insiste en cuestionar la asimetría de los datos y reivindica la transparencia de Cataluña. El director del área asistencial del CatSalut argumenta que si no hay una estandarización real de los datos de las listas de espera entre comunidades, quien más declara puede parecer que es quien peor funciona, por lo que insiste en que hay que armonizar los criterios de notificación al ministerio. Carrasco dice que en los últimos años han trabajado para establecer un marco común entre todas las comunidades autónomas que permita comparar datos con más garantías, especialmente en lo que se refiere al momento de entrada en la lista, el tipo de actividad incluida y el seguimiento de los pacientes derivados, pero de momento no hay ninguna perspectiva.
El ámbito de las listas de espera no son las únicas afectadas por las diferencias en la notificación de información sanitaria entre comunidades. La notificación de contagios y defunciones relacionadas con la covid también levantó polvareda, especialmente por parte de Madrid, y desde la cúpula de Salut –entonces liderada por Junts– se reprochó que el ministerio no fuera más exigente con todos los gobiernos autonómicos para que reportaran datos más completos. Una crítica que también hacía el sector sanitario madrileño, por ejemplo, cuando denunciaba "un "maquillaje de datos" que minimizaba el impacto de la pandemia en el territorio por parte de su administración y, en cambio, penalizaba informativamente a Cataluña, ya que notificaba mucho más.
Aspectos a mejorar
Igualmente, en Cataluña hay otras voces que critican la falta de transparencia de las listas de espera y piden una reformulación. De acuerdo con la normativa del departamento, la espera máxima para una primera visita al especialista debe ser de tres meses si es una primera visita ordinaria y de un mes si es una primera visita preferente. Ahora bien, Salud no especifica qué visitas pendientes son ordinarias y cuáles son preferentes cuando publica los datos de listas de espera. Fuentes sindicales explican a el ARA que, como no hay este detalle, no se puede saber cuántas visitas urgentes se están demorando más de lo que dice el departamento, y solo se puede valorar el tiempo medio de atención, que igualmente es superior a tres meses.
Además, la consejería solo publica los datos de 12 especialidades médicas, pero hay más de 40, insisten las mismas fuentes. Salud agrupa el resto de especialidades en una misma categoría, y según los últimos datos gubernamentales hay más de 150.000 personas pendientes de una primera visita, de las cuales más de la mitad están incluidas en una lista que supera los tres meses de espera que dice la normativa. De hecho, el tiempo medio de espera para el resto de especialidades, entre las cuales hay angiología, endocrinología o hematología, es de 104 días para una primera visita. Fuentes de CatSalut insisten en que hay muchas especialidades y solo se monitorizan las más solicitadas.
En cambio, fuentes sindicales critican que para saber el detalle del resto de especialidades hay que hacer una petición de transparencia: "Esto dificulta la fiscalización. Estaría bien que todos los datos fueran abiertos, sobre todo porque el departamento los tiene". Lo mismo pasa con las operaciones quirúrgicas, que algunas se agrupan conjuntamente, como por ejemplo la histeroscopia, que es un procedimiento para corregir el prolapso uterino, y no se puede saber el detalle. Hay casi 10.000 personas pendientes de una "otra intervención", 579 de las cuales están incluidas en una lista con una lista de espera de más de un año de media para pasar por quirófano.