El Hospital del Mar descubre por qué el cáncer de colon hace metástasis en el hígado
Un estudio con ratones identifica que la ausencia de una proteína favorece que la enfermedad colonice otras partes del cuerpo
BarcelonaUno de los grandes quebraderos de cabeza de la comunidad científica que investiga el cáncer es la capacidad que tiene esta enfermedad para colonizar nuevas partes del cuerpo. Es la metástasis, un proceso complejo que provoca muchas de las muertes por cáncer, por lo que está en el punto de mira de los investigadores de todo el mundo, sobre todo de los que tratan con los tumores más frecuentes. Es el caso, por ejemplo, del cáncer colorrectal, el tercero que más se diagnostica en todo el mundo. Ahora un equipo del Hospital del Mar Research Institute ha identificado un mecanismo que puede explicar cómo este cáncer desarrolla metástasis en el hígado. En concreto, encontraron que la ausencia de una proteína concreta permite a las células tumorales agruparse, migrar y reproducir el tumor en el hígado.
El estudio, publicado este viernes en la revista Nature Communications, demuestra que el sistema inmunitario es capaz de eliminar las células tumorales cuando migran solas del colon en el hígado. Por el contrario, cuando se agrupan las células tumorales son capaces de esquivar las defensas del cuerpo y colonizar un nuevo órgano. Para ello, es clave el papel de la proteína llamada IKKα, ya que sólo son capaces de agruparse y sobrevivir a la migración cuando esta proteína no existe. "Cuando no existe esta proteína las uniones son más potentes y las células forman grupos mucho más eficientes a la hora de realizar metástasis", explica Lluís Espinosa, autor principal del estudio y coordinador del grupo de investigación en mecanismos moleculares del cáncer y de las células madre del centro.
Para realizar este estudio los investigadores han utilizado unos órganos artificiales creados en el laboratorio a partir de células madre que se llaman organoides. Los han desarrollado a partir de células de pacientes con cáncer de colon, a los que se eliminó el IKKa. Después han realizado el estudio en ratones y han demostrado que existe una población específica de células tumorales que se unen entre ellas de manera muy robusta y son las responsables de generar metástasis en el hígado. La ausencia de la proteína en estudio estaba muy marcada en esta población, lo que, según los autores, explica por qué los tumores que tienen menos niveles de IKKα tienen mayor capacidad metastática.
Detección precoz
El trabajo sigue ahora con muestras de pacientes, con los que los autores tratarán de replicar los resultados obtenidos. El equipo confía en que sus conclusiones sirvan para disponer en un futuro próximo de marcadores pronóstico para los pacientes con cáncer de colon, e incluso de una vía para tratar la metástasis. "Confiamos en que nuestros resultados puedan contribuir en el futuro a identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar metástasis y, eventualmente, abrir la puerta a nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a prevenirla", explica Espinosa.
La detección precoz es otro elemento clave en la lucha contra la enfermedad. El ministerio de Sanidad y las consejerías de Salud de las comunidades autónomas aprobaron a finales de año extender el cribado de cáncer colorrectal hasta los 74 años; un programa de detección temprana de esos tumores que hasta ahora estaba destinado a la población de 50 a 69 años. Las personas con riesgo potencial de desarrollar la enfermedad –el factor de riesgo principal es la edad– reciben una carta en su casa o un SMS que les anima a participar en el cribado.
En el mensaje se adjunta una lista de las farmacias donde pueden recoger elkitpara hacerse la prueba en casa. El sistema es sencillo: hay que recoger una muestra de heces con un palito, guardarla en un tubo –todo el material lo suministra la farmacia previamente– y llevarla a alguno de los centros de la lista para que realicen el análisis, que determinará si hay señales que pueden causar un cáncer (lesiones precancerígenas) o si ya existe un diagnóstico positivo. Si el resultado es negativo, es importante participar cada dos años –los participantes en el cribado reciben una nueva carta– para asegurar igualmente que no ha habido una progresión a tumor.