La primera ola de calor del año deja 43 muertos en Cataluña
Las defunciones atribuibles a la temperatura se elevan hasta las 212 en cuatro días
BarcelonaLa primera ola de calor del año ha dejado 43 muertos en Cataluña, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. Esta es la única herramienta que permite radiografiar casi en tiempo real las defunciones que tienen lugar diariamente en el Estado, que se calculan mediante el indicador de sobremortalidad; es decir, cuántas muertes que se producen [observadas] superan las que se esperaban [estimadas] en un territorio y período determinado. El registro incorpora una estimación de la mortalidad atribuible al calor de manera diferenciada del resto de causas y señala que en el mes de junio el total de defunciones atribuibles a las altas temperaturas se eleva hasta las 64.
Según estas estimaciones, entre el domingo pasado y este miércoles han muerto 43 personas en Cataluña por causas atribuibles al calor. Además, las defunciones se han ido incrementando a medida que la ola de calor se intensificaba: el domingo fueron 4, el lunes, 8 y, el martes, 14. El pico se produjo el miércoles, con 17. El MoMo indica que la mitad de las víctimas (25) tenían más de 85 años, si bien el grupo más afectado también tiene en cuenta a los mayores de 65 años (13). Esto significa que el grueso de las defunciones (38) se concentra en los grupos de edad más elevados.
Ahora bien, el MoMo no mide las muertes reales, sino que hace una proyección estadística cruzando las temperaturas y la mortalidad diaria observada con la esperada para un período de tiempo determinado. Hay que entenderlo como una estimación epidemiológica del impacto del calor sobre la mortalidad, no como un recuento clínico definitivo de certificados de defunción. Por ejemplo, la Generalitat —que señala que no ha notificado ninguna muerte todavía— recaba datos reales sobre la afectación directa del calor en la salud de las personas al finalizar el verano.
Estos datos son preliminares y habrá que esperar una semana para que sean más estables, ya que el registro se nutre de las notificaciones de las comunidades autónomas, cuyos envíos pueden sufrir retrasos. Con todo, a partir de este registro —que es ampliamente utilizado por epidemiólogos y administraciones públicas— no se puede afirmar que cada una de las 43 defunciones estimadas por el MoMo haya sido causada exclusivamente por el calor. Muchas de estas personas podrían tener enfermedades cardiovasculares, respiratorias u otras patologías agravadas por las altas temperaturas.
Un junio con 380 muertos en el Estado
El aumento de lamortalidad detectado en Cataluña tiene su réplica en el conjunto del Estado, donde el número de muertes se eleva a 213. El día con un registro más elevado también fue este miércoles, con casi la mitad de las defunciones (95), mientras que el lunes y martes —los más cálidos registrados en España en el mes de junio desde 1950— se contabilizaron 38 y 66, respectivamente. El domingo fueron 13.
Por territorios, la curva de la sobremortalidad es más acusada en las del centro y norte: 43 en Cataluña, 32 en Castilla y León, 30 en el País Vasco y 28 en Madrid. En Andalucía se han producido 18, en Navarra y Aragón, 13 en cada una; en Castilla-La Mancha, 11; en la Comunidad Valenciana, 8; en Asturias, 7; en Galicia, 5, y en Cantabria, Extremadura y La Rioja, 3 en cada una.
Según Diana Gómez, científica del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) que gestiona el MoMo, los primeros datos revelan que "ha habido una subida importante" estos cuatro últimos días de junio; un mes que ha registrado provisionalmente 380 defunciones por altas temperaturas, más de la mitad (55%) durante la primera ola de calor. Estas cifras se sumarían así a las del pasado mayo, en que se registraron 101 defunciones vinculadas al calor extremo, la cifra más alta para este mes de toda la serie histórica.
Gómez explica, en declaraciones a Efe, que las olas de calor cada vez llegan antes y, si bien aún no hay resultados concluyentes, un estudio que está culminando el CNE sugiere que "cuanto antes empiezan, más efecto tienen en la mortalidad". El calor es perjudicial sobre todo para los más vulnerables, porque agrava patologías previas. De hecho, 200 de las defunciones calculadas por el MoMo para este período se han dado en personas mayores de 65, sobre todo en el grupo de los mayores de 85, que suman 148.