Salut prevé que cerca del 30% del presupuesto acuda a la atención primaria para "garantizar un acceso rápido"

Pané plantea unas cuentas que aumentan el gasto en farmacia hospitalaria y mejoran los sueldos de los profesionales sanitarios

La consejera de Salud, Olga Pané
3 min

BarcelonaEste martes, la consejera de Salud, Olga Pané, ha condicionado la reforma sanitaria a la aprobación de las cuentas públicas de 2026, que proyectan 13.501,8 millones de euros para su departamento. Esto incluye partidas para aumentar, por ejemplo, la dispensación de medicamentos hospitalarios que permiten cronificar enfermedades que hace unos años eran prácticamente una sentencia de muerte como algunos tipos de cáncer o algunas enfermedades cardiovasculares. El proyecto de presupuestos del Govern, que aumentaría un 17,6% la partida sanitaria respecto a 2023 —el último aprobado todavía con el gobierno de Pere Aragonès—, también incrementa el gasto para la atención primaria y para la atención a la salud mental, que la consellera ha descrito como dos prioridades de la cartera.

La atención hospitalaria concentra el grueso del gasto con 7.270 millones, a los que se suman 442 millones adicionales para medicación hospitalaria para facilitar el acceso a terapias avanzadas y ofrecer tratamiento a pacientes crónicos que hace unos años carecían de alternativas terapéuticas. En el caso de la atención primaria, la partida presupuestaria crece un 19 por ciento respecto a 2023 y se acerca a los 4.000 millones, rozando el 30 por ciento del presupuesto consolidado de Salud, según explicó Pané, quien añadió que todo ello debe permitir "reforzar" la atención primaria y avanzar para "garantizar".

La consellera también ha destacado que la salud pública registra el mayor incremento proporcional realizado hasta ahora, con un 30% más de recursos, hasta alcanzar los 267,6 millones. Con esta partida el Govern prevé desplegar la Agencia de Salud Pública y la nueva Red de Inteligencia Epidemiológica. Con el foco en el modelo comunitario, la atención infanto-juvenil y la prevención del suicidio, la salud mental superaría los 589 millones; es decir, recibiría un 13% más que en 2023.

Pané ha defendido que los presupuestos planteados están pensados ​​para reducir las desigualdades entre territorios con el objetivo de que "la posibilidad de sobrevivir a un infarto sea la misma en las Terres de l'Ebre, en el Pirineo o en la Diagonal de Barcelona". Desde el departamento sostienen que, en términos de gasto per cápita, se destinarán 1.663,6 euros por habitante, lo que supone casi el 30% del presupuesto total de la Generalitat; de aprobarse, las cuentas para el 2026 llegarían hasta los 49.162 millones. Además, el presupuesto de Salut incluye un fondo adicional de la Generalitat de 457 millones para cubrir el incremento retributivo del personal de 2025 y 2026.

Pané: "De las mejores" sanidades del mundo

Una de las primeras acciones de Salvador Illa cuando asumió la presidencia de la Generalitat hace un año y medio fue encargar a un comité de expertos (Cairos) propuestas por transformar el sistema sanitario y adaptarlo a las necesidades actuales. El objetivo era asegurar su sostenibilidad, teniendo en cuenta que cada año hay 100.000 personas más que atender y que la población ha cambiado mucho en las últimas décadas. Ahora está más envejecida, es más frágil y sufre más enfermedades crónicas que cuando se impulsaron las primeras leyes sanitarias, lo que ha cambiado radicalmente el tipo de atención que debe ofrecerse a los centros sanitarios y evidencia la necesidad de una reforma. Ahora bien, en este tiempo el Govern no ha logrado aprobar unos presupuestos para llevarla a cabo.

"Nuestro sistema sanitario, pese a todas las pegas que todavía tiene —las listas de espera, la distribución todavía desigual de profesionales en el territorio, etcétera— sigue siendo uno de los mejores del mundo", ha dicho la consellera en comisión parlamentaria. Aún así, ha reiterado que es necesario realizar una reforma condicionada a la aprobación de unos presupuestos que, de momento, sólo tienen el seno de Comunes y, por tanto, no tienen los apoyos necesarios para salir adelante. Con el 20 de marzo fijado en el calendario como la fecha que podría hacer descarrilar las cuentas de este 2026, el PSC trabaja a toda prisa para intentar sumar los votos de ERC al proyecto.

En el turno de los grupos parlamentarios, el diputado de Comunes David Cid ha asegurado que son unos buenos presupuestos -aunque ha admitido que no supondrán un cambio de modelo-, mientras que el diputado republicano Juli Fernàndez ha remarcado que, para desbloquearlos, es necesario que el gobierno español "cumpla con Catalunya". Por contra, el diputado de Junts Jordi Fàbrega ha lamentado que estos presupuestos difícilmente "pueden abordar los retos sanitarios actuales", ya que son "insuficientes para atender la realidad" del país. Por último, desde la CUP, el diputado Xavier Pellicer cree que con este proyecto se mantiene un modelo que incentiva a que "cada vez más catalanes opten por la sanidad privada".

stats