Tierra -no sueños-

Cocina nómada con raíz prioratina

Los dos cocineros, brindando, terminado el servicio en el Sport.
18/02/2026
2 min

"Cuando creces yendo a buscar tomates con el abuelo, lo haces también con unos valores y una identidad gastronómica". Martí Mestre Domènech es un joven cocinero formado en la Università di Scienze Gastronomiche di Pollenzo, en Italia, que ha tenido la suerte de tener escuela en casa, en el Priorat. "Que el otro abuelo y mamá estuvieran al frente del Hotel Hostal Sport me despertó definitivamente la curiosidad por la gastronomía". Hoy, junto a su colega Andrea Picchione, a quien conoció en las aulas de la universidad del movimiento slow food, hacen de cocineros nómadas; viajan al lugar, lo leen, lo comprenden, y después lo cocinan de la forma más honesta y sincera, con "minimalismo contundente", matiza. En la universidad aprendió que "la gastronomía lo es todo porque hemos evolucionado a través de la comida". Y añade: "Cocinar es tomar conciencia del mundo en el que vivimos; es un proceso de transformación de alimentos que comienza con un tubérculo".

La suya es una generación que huye de itinerarios laborales convencionales. Estudiante, se alimentaba en parte del huerto que cultivaba con Picchione. Se hacían "compras misteriosas" el uno al otro y cocinaban cada día con pasión desmedida. Juntos viajaron a Rancho Tehuan, México, para trabajar en una cocina de humo, a base de leña, en una reserva natural con huerta orgánica. "Allí hemos aprendido de convivencia, de antropología, sobre el porqué de las cosas. Hemos matado un toro a las siete de la tarde y lo hemos cocinado para doce personas por la noche. La mesa, la música y el mezcal nos hicieron unir, y al día siguiente nos invitaron a una celebración familiar suya". En el Sport, en Falset, han mostrado sus dotes culinarias en diferentes ocasiones, poniendo en el plato el delta del Ebro o haciendo contemporáneo el mar y montaña. Obviamente, creando armonías con vinos de la DO Montsant y la DOQ Priorat, pero también usándolos de ingrediente para cocinar.

"Vivimos con los cuchillos en la mochila, desarraigados, con la amistad y el respeto entre nosotros dos por delante. La suma de técnicas y culturas nos hace crecer gastronómica y personalmente", revela. Planean viajar a Japón en marzo, mientras confirman bolos a cuatro, seis u ocho manos, para los próximos días y semanas; el boca a boca ya ha hecho su magia y les llegan propuestas pop up de todas partes. Después de la adrenalina en los fogones, el chef prioratino necesita refugiarse durante semanas; lo ha hecho en los Alpes italianos y en el centro de Francia haciendo de pastor y elaborando quesos. Su consejo para los jóvenes: "Cocinar, ir al mercado a comprar con amigos, disfrutar de la atmósfera de una cena con buenos alimentos y vino. Tenemos la responsabilidad de dar importancia a lo que somos y de pasar las recetas de las abuelas a las próximas generaciones".

stats