El verano en el plato

Canelón frío de salmón y queso

La cocinera Núria Bonet, del restaurante Ca la Núria, de Bellver de Cerdanya, explica cómo prepararlo en casa

Ingredientes para 1 persona

  • 1 calabacín grande
  • 400 g de salmón marinado o ahumado
  • 1 crema de queso (tipo Philadelphia o de oveja o requesón)
  • Cebolla caramelizada
  • Pasas y piñones
  • Sal y pimienta negra
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Para el acompañamiento

  • Olivada negra
  • Canónigos
  • Huevos de salmón
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Elaboración

  1. Cortad el calabacín con una mandolina o con un pelador; tenéis que conseguir láminas muy finas y alargadas.
  2. Cortad cinco y ponedlas unas encima de las otras.
  3. Repetid esta operación cuatro veces. Tendréis un total de cuatro pilas de cinco láminas cada una. Salpimentadlas.
  4. A continuación, cortad el salmón y ponedlo por encima de la última capa de calabacín, bien extendido.
  5. Después, también encima, la cebolla que habréis caramelizado previamente a fuego lento hasta obtener el tono marrón y, para acabar, untad la última capa con la crema de queso, que previamente habréis mezclado con las pasas y los piñones.
  6. Enrollad el calabacín con una espátula vigilando que las esquinas queden bien cerradas.
  7. Reservad los canelones en la nevera para que tome cuerpo y temperatura durante dos horas.
  8. Pasadas las dos horas, servid los canelones en un plato, acompañado de olivada, huevos de salmón y canónigos. Esta guarnición es opcional, así que podrían ir otras hojas de lechuga o unos envinagrados, por ejemplo. O sencillamente podríais acabar el plato con una vinagreta.
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Consejo para reaprovechar

Si sobran, poned los canelones en la nevera. Pueden aguantar bien un par de días, pero el calabacín perderá textura y acabará siendo más blando. Por eso siempre es recomendable que el plato se haga y se coma en el momento. Finalmente, esta receta está pensada como primer plato o como entrante. Es vegetal, ligera y refrescante.