El análisis de Antoni Bassas: 'La semana que ha estallado la desvergüenza del Estado en Catalunya'
Y todavía tienes que oír decir el ministro Puente que traspaso total de Cercanías a la Generalitat no, “porque se estaría troceando algo que nos interconecta a todos”. ¿Interconecta? ¿Pero qué chiste malo es éste?
Esta mañana se ha reanudado el servicio de Cercanías, no en todas las líneas con la misma frecuencia después de dos días en que los maquinistas detuvieron el servicio en todo el país. Ayer se presentaron en el trabajo 6 de 140. Los maquinistas que no han detenido el servicio en Andalucía sí que lo han detenido en Catalunya. En las primeras horas de la mañana, los trenes han circulado pero con retrasos y sin muchos pasajeros. Normal: si el miércoles los trenes no van, si el jueves tampoco van, ¿cómo creer que el viernes funcionarán?
El balance de daños es grande. En lo humano, ha muerto una persona, un maquinista. En lo social, cientos de miles de personas han quedado secuestradas sin poder hacer su vida normal. Desde el punto de vista económico, el coste del caos es grande y ahora comienzan las discusiones sobre si deben ser las empresas o trabajadores quienes paguen las horas que no se han trabajado por culpa del Estado. Hemos llegado al punto de que una persona expulsada de Barcelona y el área metropolitana por los precios de los pisos que debe entrar a trabajar en Barcelona, tendrá que pagar de su bolsillo o de días de sus vacaciones las horas que el Estado no le ha dejado trabajar. Desde el punto de vista político, ha quedado claro que la Generalitat no tiene poder ante Renfe, ni Adif ni el ministerio, que el conseller Dalmau se precipitó cuando dio a entender que ayer se reanudaría el servicio.
Hoy es un día de balance, de cuerpo social dolorido. Las causas del batacazo las sabemos de memoria, pero hay que recordarlas. El Estado ha ejecutado en Catalunya la mitad de la inversión prevista en ferrocarril. No se pierdan este trabajo de Xavier Grau del Cerro que publicamos hoy: entre 2010 y 2023 se invirtió la mitad del dinero presupuestado. Da igual que haya gobernado el PP que el PSOE. Da igual que en la Generalitat haya habido Convergència, independentistas o socialistas con el apoyo de Esquerra i Comuns.
En números redondos, dejaron de invertir 5.000 millones de los 10.000 presupuestados, y estamos hablando de Renfe (los trenes) y Adif (las vías), sumadas. En números absolutos, Adif dejó de invertir mucho más que Renfe. Y aún tienes que oír decir el ministro Puente que traspaso total de Cercanías a la Generalitat no, "porque se estaría troceando algo que nos interconecta a todos". ¿Interconecta? ¿Pero qué chiste malo es éste?
En este mismo tiempo, Catalunya ha pasado de los 6 millones a los 8 millones. Y un montón de gente ha tenido que irse a vivir lejos de su puesto de trabajo.
Buenos días.