Sánchez, mentiras y guerra híbrida
Un simple dron puede paralizar un aeropuerto, que a su vez puede afectar a todo un país. O un mensaje falso en las redes. Estamos en la era de la "guerra híbrida".
Si quieren entender mejor el mundo en el que hemos empezado a vivir desde hace no muchos meses, hay un par de noticias del día que son de mucha ayuda.Anteayer, Pedro Sánchez afirmó que Marruecos no instigó la entrada masiva de personas a Ceuta, que había sido cosa de Rusia e Israel, que habrían hecho correr por las redes en Marruecos que España estaba esperando trabajadores con los brazos abiertos, como quien dice. Putin en persona ha negado que Rusia tuviera algo que ver, y el gobierno de Israel también lo ha negado. Pero esta mañana, el digital El Español ha publicado que la policía española ha informado a la jueza de que la entrada masiva a Ceuta fue guiada por gendarmes de Marruecos a las órdenes de agentes de paisano con la finalidad de colapsar el sistema de control fronterizo y eliminar la capacidad de respuesta de España.
Es imperativo que Pedro Sánchez lo aclare mañana, día en que debe comparecer en el Congreso. Que diga si todavía sostiene que Marruecos no tuvo nada que ver (cuesta creerlo), que este informe de la policía que dice este digital es falso, o que tiene pruebas de la participación de Rusia o Israel, porque la UE dice que Rusia se aprovechó de la invasión, pero no hay pruebas de que organizara la entrada masiva. Y aquí está aquello que decíamos del mundo en que ya vivimos: a través de las redes se pueden desplazar setenta mil personas y crear una crisis gravísima en la frontera de un país. O sea, todavía no sabemos cómo se gestó la entrada masiva, hay una nebulosa de posibles responsables, pero el daño de inmediato ya está hecho. Está hecho y agravado por la mala respuesta del gobierno español a Ceuta. Porque un mes después de los hechos, Albert Diumenjó, enviado especial del ARA a Ceuta, escribe hoy que “cientos de personas que no tienen dónde ir pasean sin rumbo por la ciudad, y comen, duermen y hacen sus necesidades en la calle, a pesar de que muchos ya han vuelto a Marruecos, y muchos otros duermen en alojamientos de emergencia”. A las puertas de los supermercados hay “colas de la miseria”, y la gente está “harta, agotada y cada vez más enfadada”, porque tiene miedo de salir de casa, ellos o sus hijos. Precisamente hoy, 2 de septiembre, se celebra el Día de Ceuta y aprovechando eso, hoy, a las 8 de la tarde, hay concentraciones ante los ayuntamientos, convocadas por la Federación Española de Municipios, que preside el PP, que en el caso de Ceuta tendrá un comprensible cariz de protesta de la gente que está hasta arriba, pero que en la Península será un acto contra “Perrosanxe”.
Así que en el flanco sur de la Unión Europea, en Ceuta, hay una crisis de seguridad provocada por un desplazamiento de miles de personas orquestado por no se sabe quién. Y en el flanco este de la UE tenemos actos de guerra no declarada de Rusia contra un estado miembro de la Unión, Alemania.El gobierno alemán afirmó ayer que en el aeropuerto de Leipzig, a principios de agosto, fue un dron ruso cargado de explosivos el que impactó contra un avión de carga ucraniano, sin que el dron acabara explotando.A esto se le llama “guerra híbrida”. La han sufrido Polonia, Estonia, Letonia, Suecia, Rumanía, Lituania y ahora, también, Alemania. No es necesario desplegar tropas, aviones de caza y tanques: un simple dron que cuesta unos pocos miles de euros puede paralizar un aeropuerto, lo que significa que puede paralizar en cascada la operativa aérea de un país, y causar una disrupción en la vida de millones de personas. Un dron, o un mensaje falso oportunamente distribuido puede causar una crisis que ya hace un mes que se mueve. Es el mundo en el que ya vivimos.Buenos días.