CARTAS Y MENSAJES

Cartas a la Directora

17/01/2026

ARA
20/01/2026
3 min

Miseria moral

Mientras miles de personas mayores malviven en centros con carencias crónicas de personal, atención sanitaria y mantenimiento degradado, el gobierno madrileño dejó sin ejecutar 61,5 millones de euros destinados a mejorar su cuidado. No fue un error ni una anécdota: fue una decisión política. Ese dinero público, que debía servir para dignificar los últimos años de vida de los que sostuvo este país, acabaron engordando al grupo privado Quirón Salud. Un trasvase indecente de recursos de los vulnerables a los privilegiados. El modelo del PP es éste: adelgazar lo público hasta asfixiarlo y después justificar el negocio privado como salvación inevitable.

Miguel Fernández-Palacios Gordon

Madrid

Cultura de primera y de tercera

Desde hace unos años, la cultura está en lucha, y en concreto en los centros cívicos. Y lo curioso es que esta cultura que tanto gusta, que se promociona y que se considera tan necesaria, está gestionada por el Ayuntamiento de Barcelona. Una lucha que recae en manos de los trabajadores y trabajadoras, que desde hace tiempo sufren un convenio del ocio obsoleto, sin adaptación alguna a la realidad actual y con unos sueldos de los más bajos del sector. Ahora, además, la cultura se ve directamente prostituida. Mientras los funcionarios gozan de mejores salarios, una adecuación real de horarios y una conciliación efectiva, aquellos mismos que defienden estos derechos y los llevan por bandera nos encontramos con que los nuevos concursos de gestión cultural esconden mejoras envenenadas.

Los trabajadores esperan aumentos salariales y mejoras de horas, pero todo esto tiene un precio muy alto: horarios interminables hasta casi la medianoche, ninguna conciliación familiar ni personal y jornadas partidas. Nuevos inventos como el "ocio nocturno" u horarios de apertura más amplios que los de un centro comercial hacen que los equipamientos culturales de barrio estén abiertos de lunes a domingo sin sentido real. Sin poder almorzar adecuadamente, con descansos fragmentados y obligatorios que alargan artificialmente la jornada laboral, con rotaciones constantes y patrones de horarios tan cambiantes que es prácticamente imposible aprenderlos o llevar una vida normal.

¿Cómo puede ser que cada cuatro años, con cada nuevo período de gestión, todo vaya a peor? ¿Cómo puede haber tan poca estabilidad y tan poca humanidad? Los trabajadores se ven obligados a dejar su puesto de trabajo o aceptar, sin margen de negociación, unas nuevas condiciones impuestas. Cultura de barrio, sí. Cultura política, no.

Nieves Borrell

Barcelona

Agradecimiento al Hospital de la Santa Cruz y San Pablo

Durante 4 años hemos sido atendidos en el Hospital de Sant Pau, en la Unidad de Sarcomes, por mi hijo. Han sido unos años duros, de altibajos, pero rodeados de un personal excelente. Soy médico, tenemos una gran sanidad pública y de esto puedo dar fe.

Mi agradecimiento es para unos médicos que no sólo son unos grandes profesionales, sino también unas grandes personas. Quiero destacar el trabajo del jefe de Sarcomes, el dr. I. Gracia; la oncóloga Dra. A. Sebio, los cirujanos torácicos JC Trujillo y dr. J. Belda, de Cuidados Paliativos, la Dra. S. Martínez y el radioterapeuta dr. J. Isern.

Sí, doy las gracias aunque mi hijo nos dejó este noviembre con 22 años. Una cosa no quita la otra, hicieron todo lo que la ciencia tenía al alcance. Y, finalmente, quiero agradecer a mi hijo Pablo haber traído la enfermedad de una manera increíble y habernos dado una lección de vida gracias a su resiliencia y gran sentido del humor. Para siempre, Pablo; tu familia y amigos te llevamos en el corazón.

Ivana Jordà Santamaria

Barcelona

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